¿Te molesta tener las apps de Waydroid en tu menú de inicio? Mientras llega una solución, prueba a ocultarlas

Como eliminar las apps por defecto en Waydroid

Una de las quejas sobre Waydroid que ya mencioné cuando escribí sobre Windows Subsystem for Android (WSA) era que la propuesta descontinuada de Windows instalaba un subsistema más limpio que la evolución de Anbox. WSA se activaba y más tarde empezabas a añadir apps; Waydroid se instala y te añade al menú de inicio varias aplicaciones por defecto. Si, como yo, además usas al imagen con GAPPS, la situación aún empeora más.

Cada vez que inicia Waydroid, el software mirará qué aplicaciones hay instaladas y añadirá un archivo .desktop por cada una de ellas en ~/.local/share/applications. Se está debatiendo una solución, pero de momento no hay nada concretado. Tampoco se pueden desinstalar esas apps por defecto, por lo que nuestros menús de aplicaciones se ven perjudicados. Uno puede pensar «pues nada, borro los .desktop», y eso funcionará… hasta que se reinicie Waydroid.

Waydroid y sus apps por defecto: haz que no se muestren

La solución pasa por no hacer lo que nos dicen nuestros impulsos (y aquí he recordado alguna película de Saw…). Sabiendo que el problema está en esos archivos .desktop, lo primero en lo que pensamos es en la eliminación manual. Lo que pasa es que Waydroid realiza una especie de escaneo de la carpeta con cada inicio, y añade las aplicaciones que no encuentra. ¿La solución? Hacer que las encuentre, pero modificadas.

El truco es sencillo: añadir el texto «NoDisplay=true» después de «[Desktop Entry]». Se puede hacer con cualquier editor de textos, incluidos aquellos como nano o vim, pero lo mejor es hacerlo con un comando para editarlos todos a la vez:

for file in ~/.local/share/applications/waydroid.*.desktop; do sed -i '/^\[Desktop Entry\]/a NoDisplay=true' "$file"; done

Lo anterior dice que «por cada archivo en la carpeta ~/.local/share/applications que empiece por waydroid. (en minúscula) y termine en .desktop, añade NoDisplay=true tras [Desktop Entry]». Y eso es justo lo que hará. El icono de Waydroid lo dejará visible porque empieza en mayúscula. Lo que quedaría es, si teníamos alguna aplicación cuyo acceso directo sí queríamos, eliminar manualmente la línea con NoDisplay=true y guardar los cambios. Si nos arrepentimos y queremos dejarlo como estaba, tendremos que escribir este otro comando:

for file in ~/.local/share/applications/waydroid.*.desktop; do sed -i '/NoDisplay=true/d' "$file"; done

Lo que hace es eliminar la línea NoDisplay=true a todos los archivos que empiecen por waydroid. y acaben en .desktop.

Por qué funciona

Esto funciona por lo que hemos explicado. Si los eliminamos manualmente, Waydroid los añadirá con cada inicio. Pero si los modificamos añadiendo esa línea, Waydroid iniciará, verá que los accesos están y ya no los añadirá. A partir de ahora ya tendremos todo limpio, menos la carpeta ~/.local/share/applicatinos, que tendrá todos los .desktop allí. Pero esto no debería importarnos demasiado.


Helium es el navegador favorito de muchos, pero la mayoría coincide en que tiene dos carencias importantes

Helium

Hace unos días os hablamos del navegador web Helium. Es como Chromium, pero más cercano a su versión ungoogled y con funciones útiles como bloqueador de anuncios por defecto, !bangs y más privado. Es la opción favorita de muchos usuarios, y gran parte de ellos llegan a Helium desde Brave, con el objetivo de usar un «Chrome sin Google», pero también sin las funciones de Brave que llegan a etiquetar de bloatware.

Estos días he estado probando Brave Origin y Helium, en parte para poder informar sobre ellos y en parte para poder recomendar algo a mis conocidos. Ahora mismo, mi recomendación debe seguir siendo la versión normal de Brave, porque la Origin es de pago en Windows, sistema que usa la mayoría, y Helium tiene un par de carencias que tanto yo como parte de la comunidad consideramos importantes.

Helium y la sincronización cero

Helium prioriza la privacidad de fábrica. Cuando usamos un sistema de sincronización, lo que estamos haciendo es subir nuestros datos a una nube, y es algo que quieren evitar para que el usuario tenga control total sobre sus datos. El problema es la falta de comodidad.

Cuando un usuario empieza a usar un navegador, éste está totalmente vacío. Supongamos que usamos un tiempo Helium en Linux, y queremos usarlo también en otro equipo con Windows. Es posible que hayamos guardado decenas de favoritos, y al ponernos frente al equipo nuevo, nada de todo eso estará allí. Esto también pasará en las contraseñas. Claro, si uno usa un servicio como 1Password o Bitwarden, instala la extensión y problema solucionado, pero ¿y si no? Tocará ir añadiendo las contraseñas una a una.

Helium sí permite importar datos de otro navegador instalado en el mismo sistema operativo, lo que ahorra el trabajo en ese equipo en concreto. Pero no puede exportar datos para llevarlos a otro Helium, y eso sí es un problema si se suma a la ausencia de sincronización.

Sin soporte para contenido DRM

La otra gran carencia es que no soporta Widevine, por lo que es imposible reproducir contenido de Netflix, Spotify, Disney+, etc. Se dice que es porque Widevine es un software de Google, y prefieren no implementarlo. El problema se acentúa cuando uno se entera de que tampoco es posible añadir el soporte con algún parche o hack. Sencillamente, en el momento de escribir este artículo no es una posibilidad.

Si se busca algo de información, los más conformistas o «fans» de Helium llegarán a decir «usa otro navegador para eso» o algo similar. A mí me parece una respuesta absurda que sencillamente confirma que Helium tiene carencias: si te recomiendan usar otro navegador para hacer lo que tu navegador no te permite, poco más hay que añadir.

Yo suelo usar Vivaldi en equipos en donde necesito funciones para usuarios avanzados, y Firefox en donde sólo quiero un navegador simple. En mi equipo principal también tengo Chromium y Brave, pero para comprobar diferencias, que yo escribo en blogs y me viene bien. Pero Vivaldi/Firefox me permiten hacer todo lo que busco en cada equipo. No estoy obligado a instalar otro navegador porque uno de ellos no pueda hacer algo.

Helium aún está en fase beta

Estamos hablando de un navegador que aún está en fase beta, y pueden introducir muchos cambios antes del lanzamiento de la primera estable. En mi opinión, algo que comparten muchos usuarios, deben arreglar estas dos carencias. La del DRM se podría arreglar publicando documentación oficial sobre cómo añadir Widevine por parte del usuario, aunque sea tras informar de los posibles peligros de privacidad.

Entiendo que sincronizar en una nube puede ser malo para la privacidad, y no creo que el proyecto cree una propia para estos menesteres. Una solución pasaría por poder crear un archivo para exportar los datos, o facilitar información oficial de cómo llevárnoslos de una instalación a otra.

En cualquier caso, yo no puedo recomendar Helium a conocidos poco expertos si no facilitan las cosas.


VirtualBox 7.2.8 llega con mejoras de estabilidad, red y soporte para nuevos kernels Linux

VirtualBox 7.2.8

Oracle ha publicado VirtualBox 7.2.8 como una actualización de mantenimiento centrada en mejorar la estabilidad general, el comportamiento de red y la compatibilidad con las versiones más recientes de Linux y Windows. Aunque no introduce grandes novedades a nivel funcional, sí agrupa un buen número de correcciones que resultan relevantes para quienes utilizan máquinas virtuales a diario en entornos de escritorio y servidores.

Este lanzamiento busca pulir errores que provocaban bloqueos, fallos de arranque y pequeños problemas de integración entre sistemas anfitriones e invitados. Los cambios afectan a componentes clave como la capa de virtualización (VMM), el manejo de red NAT, los gráficos, el firmware UEFI y el soporte específico tanto para Linux como para Windows, con especial atención a Windows 11.

Mejoras de estabilidad en el núcleo de VirtualBox

Uno de los puntos más destacados de VirtualBox 7.2.8 es la corrección de un error crítico de tipo «Guru Meditation» con el código VERR_IEM_IPE_4. Este fallo aparecía cuando un sistema invitado intentaba ejecutar una instrucción de hypercall incorrecta, lo que acababa en una excepción de instrucción indefinida y, en muchos casos, en el bloqueo completo de la máquina virtual, un tipo de problema que Oracle ya solucionó en versiones previas mediante actualizaciones.

También se ha resuelto un problema que afectaba a entornos con FreeBSD 16.0, donde el apagado del invitado podía provocar una caída de VirtualBox si se utilizaban varios dispositivos conectados a un controlador LSI Logic SAS. Esta corrección es especialmente relevante para administradores que trabajan con varias máquinas virtuales sobre FreeBSD en infraestructuras mixtas en centros de datos.

En la parte de bibliotecas internas, Oracle ha integrado una contribución procedente de GitHub que corrige un bucle infinito en la función vsscanf de la librería IPRT al procesar espacios en blanco. Aunque pueda parecer un detalle menor, este tipo de errores puede desembocar en cuelgues difíciles de rastrear, por lo que su resolución refuerza la fiabilidad del hipervisor.

Ajustes para invitados Windows 11

VirtualBox 7.2.8 incorpora varias correcciones pensadas para usuarios que ejecutan Windows 11 como sistema invitado. Una de las más importantes es la solución de un pantallazo azul (BSOD) con el código DRIVER_OVERRAN_STACK_BUFFER, que se producía en ciertas circunstancias y podía afectar tanto a equipos de escritorio como a entornos de prueba y desarrollo.

Se ha abordado igualmente un problema relacionado con UEFI y las actualizaciones de certificados de arranque seguro en invitados Windows 11. Algunos escenarios de actualización de certificados provocaban errores durante el proceso de arranque, lo que podía bloquear el sistema invitado o requerir intervenciones manuales. Con la nueva versión, estas operaciones deberían realizarse de forma más predecible, incluyendo mejoras en la gestión de (Secure Boot).

Otro cambio relevante es una corrección a nivel de DMI, donde VirtualBox llegaba a proporcionar valores 0.0 como número de versión de BIOS y firmware. Windows utiliza estos datos para rellenar claves del Registro en HKLM\HARDWARE\System\BIOS y determinados componentes dependen de esa información para funcionar correctamente. Ahora se suministran valores adecuados, de modo que las entradas del Registro se completan como corresponde.

Compatibilidad ampliada con kernels Linux recientes

La versión 7.2.8 refuerza el papel de VirtualBox como opción de virtualización en estaciones de trabajo y servidores Linux gracias al soporte inicial para kernels 6.19 y 7.0 como anfitrión. Esto resulta especialmente importante para usuarios que siguen de cerca las versiones más nuevas del kernel, así como para quienes prueban distribuciones en fase de desarrollo.

Oracle añade además compatibilidad con el kernel UEK9 sobre Oracle Linux 9, algo relevante para entornos corporativos que basan su infraestructura en esta distribución. A esto se suman mejoras específicas para los kernels de RHEL 10.1 y 10.2, tanto cuando se utilizan como sistema anfitrión como cuando actúan como invitados, lo que facilita la integración en organizaciones que estandarizan sobre el ecosistema Red Hat.

Entre los cambios adicionales orientados a entornos Linux se incluye la incorporación de soporte de contabilidad del tiempo de los invitados cuando se ejecutan sobre un host Linux. Esto ayuda a obtener métricas de uso más precisas, algo útil para monitorización, análisis de rendimiento y posibles escenarios de facturación interna en empresas que comparten recursos de virtualización entre distintos equipos.

Mejoras en las Guest Additions para Linux y Wayland

VirtualBox 7.2.8 introduce correcciones específicas en las Guest Additions para invitados Linux que utilizan Wayland en combinación con un host Windows. Hasta ahora, algunos usuarios se encontraban con que la característica de portapapeles compartido simplemente no funcionaba al copiar y pegar texto entre el sistema invitado Wayland y el anfitrión Windows.

Además del fallo que impedía por completo la compartición del portapapeles, se ha solucionado un problema en el que el último carácter del texto copiado desde Wayland al host Windows desaparecía. Aunque pueda parecer un bug menor, resulta bastante molesto en el trabajo diario, sobre todo cuando se copian comandos, rutas o contraseñas donde un solo carácter marca la diferencia.

Oracle ha anunciado también un cambio de rumbo en el apartado gráfico: para kernels Linux 7.0 y posteriores, se inicia la desaparición progresiva del módulo de kernel vboxvideo suministrado por Oracle. En su lugar, se recomienda utilizar el adaptador VMSVGA o el módulo vboxvideo que proporcione directamente la distribución Linux, lo que encaja con la tendencia de integrar mejor los controladores gráficos de virtualización en los paquetes estándar de cada sistema.

Para quienes sigan utilizando kernels más antiguos, el módulo vboxvideo distribuido por Oracle se mantiene disponible, de modo que no será necesario cambiar de configuración de inmediato. Aun así, los administradores que gestionan parques de máquinas virtuales en entornos harían bien en ir revisando sus plantillas y procedimientos de despliegue para adaptarse a esta transición en el medio plazo.

Con este lanzamiento, VirtualBox 7.2.8 se presenta como una actualización centrada en la corrección de errores que podían afectar a la estabilidad, la compatibilidad de red y la integración con Windows 11 y Linux, más que en introducir grandes novedades visibles. Para usuarios domésticos, desarrolladores y administradores de sistemas, la instalación de esta versión resulta recomendable si se utilizan kernels Linux recientes, invitados Windows 11 o entornos gráficos Wayland donde el portapapeles compartido y el correcto manejo de dispositivos sean parte esencial del día a día.


QEMU 11.0 refuerza la virtualización y abandona los 32 bits

Qemu 11.0

La llegada de QEMU 11.0 marca un punto de inflexión en la evolución de esta conocida plataforma de virtualización. La actualización introduce cambios profundos en el soporte de sistemas, en el rendimiento y en la forma de gestionar máquinas virtuales tanto en entornos domésticos como en infraestructuras profesionales.

Entre las decisiones más relevantes está la retirada definitiva del soporte para sistemas operativos de 32 bits, lo que obliga a mirar de frente a los entornos de 64 bits como única vía para seguir aprovechando las novedades de QEMU 10.1. Este movimiento, muy en línea con la tendencia del sector en Europa y España, persigue consolidar una base tecnológica más moderna y segura.

Fin del soporte para sistemas de 32 bits

Uno de los cambios más llamativos de QEMU 11.0 es que los sistemas operativos de 32 bits dejan de ser compatibles con la nueva versión, que incluye mejoras en las diferentes arquitecturas. Esto afecta tanto a desarrolladores como a administradores que aún mantenían cargas de trabajo antiguas en arquitecturas más limitadas.

El equipo del proyecto orienta esta decisión a concentrar los esfuerzos en plataformas de 64 bits, que llevan años siendo el estándar en servidores, escritorios y nubes públicas en toda Europa. De esta forma, se pueden introducir optimizaciones más agresivas de rendimiento y seguridad sin arrastrar las limitaciones históricas del software de 32 bits.

Para quienes todavía dependen de sistemas heredados, la única vía para beneficiarse de las mejoras de QEMU 11.0 pasa por planificar una migración hacia entornos de 64 bits. Esto implica revisar aplicaciones, sistemas invitados y, en algunos casos, el propio hardware, especialmente en instalaciones muy antiguas.

Mejoras de rendimiento y emulación de hardware

La nueva versión llega con un paquete amplio de optimización del rendimiento general en la ejecución de máquinas virtuales. Se han ajustado tanto la emulación del procesador como la gestión de dispositivos, con el objetivo de reducir cuellos de botella y aprovechar mejor las CPU modernas.

QEMU 11.0 amplía el soporte para nuevos procesadores y dispositivos, reforzando su papel como solución de virtualización flexible en entornos variados. Esto se traduce en una emulación de hardware más afinada, capaz de reproducir con mayor fidelidad distintos tipos de configuraciones físicas.

La mejora de la emulación no solo beneficia a grandes centros de datos: también resulta clave para laboratorios de pruebas, desarrolladores y equipos de QA que necesitan replicar escenarios específicos de hardware sin disponer de todos los dispositivos físicos.

Integración con otras herramientas de virtualización

Otro de los puntos fuertes de QEMU 11.0 es la mejor integración con herramientas de gestión y orquestación habituales en el ecosistema de virtualización, como libvirt 12.0. Estas mejoras facilitan su uso combinado con hipervisores, paneles de control y plataformas cloud ya implantadas en empresas europeas.

La versión introduce ajustes pensados para trabajar de forma más fluida con soluciones de terceros, por ejemplo el backend KVM de VirtualBox, un aspecto relevante en entornos donde QEMU forma parte de una pila tecnológica más amplia. Este enfoque permite automatizar despliegues, integrar copias de seguridad y coordinar recursos entre distintas capas de la infraestructura.

Gracias a estas mejoras de integración, resulta más sencillo encajar QEMU en arquitecturas híbridas donde conviven nubes privadas, servicios públicos y recursos locales, algo cada vez más habitual en organizaciones de España que combinan infraestructuras propias con soluciones de proveedores externos.

Tiempos de arranque más rápidos y mejor gestión de recursos

En el día a día de la operación, los usuarios notarán que las máquinas virtuales inician más rápido con QEMU 11.0. Los ajustes internos reducen el tiempo necesario para poner en marcha instancias nuevas o reiniciar sistemas invitados, algo especialmente útil en escenarios con muchas VM.

Al mismo tiempo, se ha trabajado en la gestión más eficiente de memoria, CPU y dispositivos, con el fin de aprovechar mejor los recursos físicos disponibles. Esto tiene impacto directo en costes y capacidad, al permitir mayor densidad de máquinas virtuales por servidor sin degradar el rendimiento.

En entornos donde se prioriza la eficiencia, como centros de datos europeos y proveedores de servicios, estos cambios pueden ayudar a reducir consumos, optimizar licencias y simplificar el dimensionamiento de la infraestructura.

Una interfaz de gestión más intuitiva

QEMU 11.0 también apunta a mejorar la experiencia de uso mediante una interfaz de gestión más amigable para el control de instancias virtuales. Aunque la herramienta sigue siendo muy potente a nivel de línea de comandos, se han introducido mejoras que facilitan el trabajo cotidiano.

El objetivo es que administradores y operadores tengan una visión más clara del estado de las máquinas, puedan realizar operaciones habituales de forma más directa y dispongan de un entorno menos propenso a errores de configuración.

En centros de datos y empresas con equipos reducidos, contar con herramientas de gestión más intuitivas ayuda a rebajar la complejidad operativa, reduciendo el tiempo que hay que dedicar a tareas rutinarias de control, arranque, parada o mantenimiento de máquinas virtuales.

Impacto en entornos de producción y centros de datos

Las novedades de QEMU 11.0 se han diseñado con un foco claro en entornos de producción donde la eficiencia es crítica. La combinación de mayor rendimiento, mejor gestión de recursos y soporte actualizado de hardware se traduce en una plataforma más sólida para servicios en marcha 24/7.

Para responsables de infraestructuras y propietarios de centros de datos, la actualización abre la puerta a un control más sencillo de grandes volúmenes de instancias. La posibilidad de afinar el uso de CPU, memoria y almacenamiento ayuda a contener costes y a mejorar los niveles de servicio.

En muchos casos, QEMU se utiliza como base tecnológica en proyectos europeos de nube y contenedores, junto a hipervisores como Xen Project, por lo que la estabilidad y el rendimiento de esta versión pueden influir en cadenas completas de servicios que se apoyan en la virtualización de bajo nivel.

Recomendaciones de migración y revisión de infraestructuras

Antes de adoptar QEMU 11.0 en un entorno crítico, es aconsejable revisar la compatibilidad de los sistemas actuales, poniendo especial atención a servicios que todavía dependan de 32 bits o de hardware muy específico.

El paso a la nueva versión debería ir acompañado de pruebas en entornos de preproducción donde se validen cargas de trabajo, rendimiento y posibles impactos en la integración con otras herramientas de la infraestructura.

La documentación oficial de QEMU recoge directrices para planificar la migración, detallar los pasos recomendados y resolver dudas habituales. Consultarla con calma puede evitar más de un contratiempo, tanto en pequeñas empresas como en grandes organizaciones públicas y privadas.

Con todos estos cambios, QEMU 11.0 se presenta como una evolución coherente hacia una virtualización más eficiente y centrada en 64 bits, pensada para responder a las necesidades actuales de empresas, centros de datos y profesionales de TI en España y en el resto de Europa, al tiempo que anima a dejar atrás definitivamente los entornos heredados de 32 bits.


Firefox 150 llega mejoras en la vista dividida, soporte para emojis en GTK y un paquete RPM para distros con base Fedora

Firefox 150

Firefox 150 ya está disponible para su descarga en el servidor de Mozilla y llega cargado de cambios que afectan tanto a la experiencia diaria de navegación como al trabajo de desarrolladores web. Esta actualización, que sigue la línea de un navegador cada vez más centrado en la privacidad y con ambiciones crecientes en el ámbito de la inteligencia artificial, introduce mejoras en pestañas, edición de PDF, traducción, seguridad en la red local y soporte específico para sistemas Linux y Windows. El anuncio se hará oficial al medio día en España, y las notas de lanzamiento se actualizarán en ese momento.

Aunque las novedades se notan en todas las plataformas, buena parte de los cambios resultan especialmente relevantes para losque usan Firefox en el día a día, ya sea en entornos domésticos, educativos o profesionales. Desde nuevas opciones para compartir varias pestañas a la vez, hasta más control sobre qué páginas pueden conectar con dispositivos de la red local, la versión 150 busca pulir detalles que muchas veces marcan la diferencia en el uso real del navegador.

Firefox 150 introduce mejoras en pestañas: Split View más completo y opciones de compartir

Uno de los puntos que más se refuerza en Firefox 150 es la gestión de pestañas, con un Split View más potente y fácil de usar. Esta vista dividida, que apareció por primera vez en Firefox 149, ya permitía abrir dos páginas web en paralelo dentro de la misma pestaña para evitar estar moviéndose continuamente entre ventanas. Ahora, la función se amplía con nuevas acciones desde el menú contextual.

En esta versión, basta con hacer clic derecho sobre un enlace y elegir «Open Link in Split View» para que el enlace se abra directamente en la vista dividida junto a la página actual. Además, dentro de la propia Split View se ha añadido una opción para invertir rápidamente el orden de las pestañas desde el menú de tres puntos que aparece en la parte inferior de la zona enfocada, lo que facilita reorganizar qué contenido se ve a la izquierda o a la derecha sin cerrar nada.

Cuando el usuario quiere crear una nueva vista dividida sin usar un enlace concreto, Firefox 150 ofrece ahora la posibilidad de buscar entre el resto de pestañas abiertas directamente desde la interfaz de Split View. De este modo, se puede seleccionar en el momento exacto qué pestaña se quiere mostrar junto a la actual, lo que resulta bastante útil cuando se trabaja con muchas páginas a la vez.

Otra novedad destacable es el soporte para compartir múltiples pestañas simultáneamente. El procedimiento es sencillo: se seleccionan varias pestañas abiertas (usando la combinación de teclas Shift + clic para marcar varias a la vez), se abre el menú contextual y se acude a la opción Share > Copy {$num} links. Con este gesto, Firefox copia de golpe todas las direcciones URL de las pestañas seleccionadas, listas para pegarlas en un correo, en una aplicación de mensajería o en cualquier otro servicio.

Mozilla también ha pensado en quienes se sienten algo frustrados con algunas funciones automáticas. En el apartado de pestañas de la configuración se ha añadido una opción para desactivar la creación de grupos de pestañas mediante arrastrar y soltar. Si este comportamiento se percibe más como una molestia que como una ayuda, ahora se puede deshabilitar para recuperar un manejo más clásico de las pestañas.

Editor de PDF mejorado: reorganizar, copiar, borrar y exportar páginas

Firefox lleva tiempo reforzando su editor de PDF integrado en el navegador, y la versión 150 suma nuevas funciones que reducen la necesidad de depender de aplicaciones externas para tareas básicas. A partir de ahora, los usuarios pueden reorganizar páginas dentro de un PDF, copiar y pegar páginas, eliminar aquellas que no necesiten y exportar únicamente un conjunto de páginas seleccionadas.

Para aprovechar estas funciones, basta con arrastrar un archivo PDF local a una ventana de Firefox. El navegador abre el documento con su editor nativo, desde donde se pueden reordenar páginas para cambiar la estructura del archivo, duplicar secciones, eliminar contenido sobrante o generar un nuevo PDF a partir de ciertas páginas sin tener que manipular el original. Este enfoque resulta práctico tanto en entornos de oficina como en centros educativos o para gestiones administrativas frecuentes.

Traducciones privadas y conversiones rápidas desde la barra de direcciones

Las traducciones privadas en el propio dispositivo, una de las apuestas de Firefox para reforzar la privacidad lingüística, también evolucionan con Firefox 150. Hasta ahora, esta herramienta se activaba principalmente cuando el usuario visitaba una página en otro idioma o al resaltar un fragmento de texto. Con esta actualización se habilita un modo de traducción puntual más flexible.

El navegador incorpora una nueva forma de acceso: se puede escribir «tra» en la barra de direcciones y hacer clic en la tarjeta de traducción que aparece. Esto lleva a la página interna about:translations, donde se muestra un formulario específico de traducción. Allí, el usuario puede pegar el texto que quiera traducir en un cuadro, elegir el idioma de origen y el de destino, y ver cómo el resultado aparece en tiempo real en otro campo, sin necesidad de salir del navegador ni usar servicios externos.

Además, Firefox 150 añade una función práctica para el día a día: las conversiones instantáneas desde la barra de direcciones. Si se introduce una consulta del tipo «1000 mph to km/h» en el cuadro de búsqueda, el navegador muestra al instante el resultado de la conversión, de manera similar a otras respuestas rápidas disponibles en el omnibox. El resultado puede copiarse directamente con un clic, lo que agiliza tareas sencillas de este tipo sin abrir páginas adicionales.

Seguridad reforzada en Firefox 150: restricciones de acceso a la red local

En el ámbito de la seguridad y la privacidad, Firefox 150 despliega para todos los usuarios una medida que ya estaba activa para quienes utilizaban el modo Estricto de la Protección contra Rastreo Mejorada (ETP). Se trata de las restricciones de acceso a la red local, una capa más de control sobre qué páginas pueden comunicarse con dispositivos conectados al mismo entorno de red del usuario.

Con esta actualización, cualquier intento de una web de acceder a dispositivos o aplicaciones en la red local requerirá permiso explícito del usuario. Esto incluye, por ejemplo, impresoras, cámaras IP, servidores locales o aplicaciones que se conectan a través de puertos internos. Una vez activada la protección para todos, el nivel de seguridad es el mismo tanto si se usa ETP en modo Estricto como si se mantiene la configuración estándar.

Cambios específicos para Linux: selector de emojis GTK y paquete .rpm

Para las personas que utilizan distribuciones GNU/Linux, la versión 150 incorpora varias mejoras centradas en la integración con el sistema. La más visible es el soporte del selector de emojis nativo de GTK dentro del navegador. Al situar el cursor en un campo de texto, ya sea en una página web o en la propia interfaz de Firefox, se puede pulsar la combinación de teclas Ctrl + . (si la distribución no ha modificado ese atajo) para abrir el panel de emojis del entorno de escritorio.

Este cambio permite insertar emojis de forma coherente con el resto de aplicaciones GTK, evitando soluciones independientes o complementos de terceros. Es un detalle menor a primera vista, pero ayuda a unificar la experiencia en escritorios populares entre usuarios, como GNOME en Ubuntu, Fedora o Debian, entre otros.

Otra novedad relevante para el ecosistema Linux es la disponibilidad de un paquete .rpm autónomo descargable directamente desde la página de Firefox. Este formato resulta especialmente interesante para quienes usan distribuciones basadas en RPM, como Red Hat Enterprise Linux, Fedora, openSUSE y otras variantes. Al ofrecer un paquete oficial, Mozilla facilita mantener una versión del navegador alineada con sus propios ciclos de actualización, más allá de los repositorios de cada distribución.

Novedades para usuarios de Windows: aplicaciones web y gestión de perfiles

En el caso de Windows, Firefox 150 amplía las posibilidades para quienes instalaban el navegador desde la Microsoft Store. A partir de esta versión, las aplicaciones web de Firefox están disponibles también para estos usuarios, lo que significa que pueden crear accesos directos a páginas web que se comportan como aplicaciones independientes, lanzándose en ventanas separadas y con una integración más limpia en el sistema.

Además, la actualización activa el nuevo gestor de perfiles y las opciones de copia de seguridad de perfiles en Windows 10 y Windows 11. Esta función facilita separar usos personales y profesionales del navegador, así como realizar copias de seguridad de los datos asociados a cada perfil (marcadores, historial, extensiones, configuraciones) para restaurarlos más adelante o migrarlos a otra instalación.

Mejoras para desarrolladores web en Firefox 150

Firefox 150 también introduce una serie de cambios dirigidos a desarrolladores web que trabajan con HTML, CSS, accesibilidad y medios. Entre ellos destaca la incorporación de la API AriaNotify, pensada para ofrecer notificaciones de accesibilidad más fiables, algo clave para aplicaciones web que necesitan comunicar cambios dinámicos a lectores de pantalla y tecnologías de asistencia.

En lo relativo a contenido multimedia, el navegador añade soporte para las pseudo-clases :playing y :paused aplicadas a elementos <audio> y <video>. Estas pseudo-clases permiten adaptar el estilo visual de los controles o de elementos asociados según el estado de reproducción (en marcha, en pausa, silenciado, bloqueado, etc.), lo que abre la puerta a interfaces más claras y coherentes con la acción del usuario.

Firefox 150 suma también la función light-dark() aplicada a imágenes, en un enfoque similar al uso de esta función en colores. Esto permite a los desarrolladores ajustar la apariencia de imágenes según el modo de color del sistema o del sitio (claro u oscuro), favoreciendo diseños que se adaptan automáticamente y mantienen legibilidad y contraste adecuados.

Entre otras novedades técnicas se incluye la API highlightsFromPoint(), el soporte de tamaño automático al usar lazy loading de imágenes con srcset y un panel mejorado para alternar pseudo-clases desde las herramientas de desarrollo. Todo ello se complementa con más documentación disponible en los recursos oficiales de Mozilla para quienes quieran profundizar en los cambios.

Descarga y actualización de Firefox 150 en distintos sistemas

Los archivos de Firefox 150 en formato binario pueden descargarse desde los servidores FTP de la organización, en unas horas también en su página web oficiala.

En Windows y macOS, los usuarios pueden actualizar a Firefox 150 desde el propio navegador, accediendo al menú de ayuda o a las preferencias para buscar nuevas versiones. Una vez detectada la actualización, el navegador se descarga en segundo plano y pide reiniciar para aplicar los cambios cuando todo está listo.

En el caso de Ubuntu, Firefox se distribuye de forma predeterminada como paquete Snap con actualizaciones automáticas. Esto significa que la nueva versión se descarga de fondo y solo se requiere reiniciar el navegador cuando el sistema lo indique. Los usuarios de Linux Mint pueden optar por actualizar mediante la herramienta Mint Update o a través de la terminal usando apt, según prefieran.

Para quienes utilizan otras distribuciones, Firefox 150 también está disponible como paquete Flatpak en Flathub, lo que permite mantener el navegador independiente de los repositorios oficiales de cada sistema. Y, como se ha mencionado antes, los usuarios de distribuciones basadas en RPM disponen de un paquete .rpm descargable directamente desde la web de Firefox.

Con todas estas mejoras, Firefox 150 pone el foco en pequeños detalles que acaban teniendo impacto en el uso real del navegador: gestión de pestañas más cómoda, edición de PDF integrada, traducciones privadas más flexibles, mayor control sobre el acceso a la red local y una mejor integración tanto en Linux como en Windows. Sin grandes alardes, pero con cambios constantes, el navegador de Mozilla continúa puliendo su propuesta para quienes priorizan la privacidad, la compatibilidad web y un conjunto de herramientas útiles para el día a día.


Ubuntu 26.10 ya tiene nombre en clave y se confirma que llegará en octubre de 2026

Ubuntu 26.10 Stonking Stingray

En octubre, y si no recuerdo mal, Canonical rompió una tradición al revelar el nombre en clave de la nueva familia cuando la anterior aún no había hecho oficial su lanzamiento. Sorprendió un poco y no supimos explicar por qué lo hizo, pero ha vuelto a hacer lo mismo con el nombre en clave de Ubuntu 26.10 y podemos empezar a pensar que será así de ahora en adelante. O quizá no. Imposible saberlo.

Lo volvió a hacer en la red social X, con el mensaje «¡Es oficial! El nombre en clave de Ubuntu 26.10 es… (Redoble de tambor, por favor)… ¡Stonking Stingray!«. Y a partir de aquí se viene la explicación de turno de qué tipo de animal es y que «apellido» le han puesto como adjetivo. Pero el nombre en clave ya está confirmado como Stonking Stingray.

Ubuntu 26.10 Stonking Stingray

Vaya por delante que puedo equivocarme porque la traducción que me da Lingvanex de Vivaldi es «Rayas punzantes» en plural. Pero buscado «Stingray animal» en Startpage (Google más privado) me lleva a la página del Myliobatoidei de Wikipedia, y lo primero que explica es que son conocidos vulgarmente como «rayas de aguijón». Así que el animal parece ser una raya marina, lo que veis en la captura de cabecera. El adjetivo es punzante, lo que puede tener que ver con ese «aguijón» que menciona la Wikipedia. Conociendo a Canonical, debe tener otro significado para ellos como podría ser «incisiva».

En cuanto a su lanzamiento, está previsto para el 15 de octubre. Las novedades que traerá las conoceremos en los próximos meses, pero es casi seguro que usará GNOME 51 y un kernel que podría ser Linux 7.3, siempre y cuando Torvalds haya lanzado al menos una Release Candidate antes de la congelación final, programada para principios de octubre. También aprovecharán la ocasión para actualizar la base menos visible del sistema operativo.


Kernel de Linux LTS o mainline: ¿qué debo elegir si tengo opción de usar ambos en mi distro?

Linux LTS

Lo más probable es que cualquier persona que ya esté usando un sistema operativo que ofrezca las opciones de Linux LTS y mainline (el normal) sepa qué elegir. Pero también hay personas que se están planteando cambiar de distro y no saben qué les convendría en caso de dar el salto. Es una duda razonable, y aquí vamos a explicar qué se debería hacer mencionando algunos ejemplos para aportar algo más de claridad.

En la actualidad, CachyOS está atrayendo muchas miradas y hace meses que está en lo más alto del ranking de DistroWatch. Lo pongo como ejemplo porque esta ditro, como EndeavourOS y otras con base Arch, ofrecen muchas opciones del kernel, entre las que destacan el mainline, que es el más reciente, y el LTS, que son versiones del kernel soportadas durante más tiempo. Creo que sólo hay que tener en cuenta un par de cosas.

Linux LTS: más parches y un poco mejor soportado

Las distros que ofrecen Linux LTS y mainline, generalmente usan por defecto el LTS. Cada proyecto tendrá sus motivos, pero merece la pena quedarse en un LTS si funciona bien en nuestro hardware. Los motivos son que es más estable, ya que recibe más parches a lo largo del tiempo, y también recibe mejor soporte.

Como ejemplo podemos poner lo ocurrido con LittleSnitch. Cuando lanzaron la versión 1.0.0, se aseguraba que funcionaba en Linux 6.12 en adelante, pero yo lo probé en Linux 6.19 y 7.0 y no iniciaba. En Ubuntu 26.04 incluso impedía entrar al sistema operativo y había que desinstalar el software cortafuegos si quería poder hacer algo. Sin embargo, en Linux 6.18 sí funcionaba a la perfección.

Explico esto porque desarrollar no es fácil. Se desarrolla con unas preferencias, y quien está detrás de LittleSnitch probó en Linux 6.12, el 6.17 de Ubuntu 25.10 y, en teoría, todo lo que iba después de 6.12. El caso es que en el último mainline (6.19) a mí no me funcionó, y en el mismo sistema con 6.18, sí. Otros desarrolladores harán más o menos lo mismo: lo probarán en su sistema operativo principal y también en un par de versiones LTS, y si no pueden probar con otros mainline, pues no lo harán.

Linux mainline: soporte para el hardware más reciente

Linus Torvalds lanza una nueva versión del kernel cada dos meses aproximadamente. Aunque se incluyen novedades en redes, sistemas de archivos y más cosas, uno de los puntos más importantes es añadir soporte para nuevo hardware. Supongamos que nos compramos un PC en febrero, y ese PC es un poco «especialito». Es posible que incluya hardware que no esté soportado en Linux 6.18, lanzado a finales de 2025, y si Torvalds lo tiene en cuenta, podría haber añadido soporte en Linux 6.19.

Si nos empeñamos en quedarnos en un Linux LTS y el último es 6.18, la experiencia de usuario no sería completa y no tendría demasiado sentido. Así que merece la pena usar el último kernel si soporta mejor el hardware de nuestro equipo.

Tener los dos por si acaso… o incluso tres

Lo mejor es tener instalados varios kernels, por lo que pueda pasar. Una norma no escrita dice que hay que tener instalado el último kernel y al menos el anterior LTS. Volviendo al ejemplo de LittleSnitch, hasta una actualización reciente que lo ha hecho funcionar en Linux 6.19, la única posibilidad que tenía yo de poder usarlo era usando Linux 6.18. Si fuera indispensable para mí, yo podría usar Linux 6.18 y LittleSnitch sin problemas. Si sólo tuviera 6.19, esto no sería una posibilidad.

En caso de que nuestra distribución cuente con un gestor de kernels, existe también la posibilidad de dejar instalado otros para usos concretos. Por ejemplo, yo tengo un disco duro en un AirPort Extreme de los tiempos en los que usaba Mac OS X (ahora macOS), y Linux 5.15 rompió la compatibilidad. El gestor de núcleos de Manjaro aún me ofrece la posibilidad de instalar Linux 5.10, y si quisiera conectarme a ese AirPort desde Linux (no es el caso), yo tendría instalados Linux 5.10 para el AirPort, 6.18 por compatibilidad y 6.19 (pronto 7.0) por aprovechar lo último.

A modo de resumen:

  • Linux LTS por compatibilidad y soporte.
  • El último mainline por soporte de nuevo hardware y las últimas funciones.
  • Otros núcleos por funciones eliminadas de los más recientes.

Playnix, el PC–consola que se adelanta a la Steam Machine en Europa

Consola Playnix compacta para juegos

Mientras Valve sigue sin concretar fecha para su nueva Steam Machine, un pequeño proyecto europeo ha decidido ocupar el hueco que deja el gigante de los videojuegos. Hablamos de Playnix, un ordenador de salón con forma de consola que busca llevar la experiencia del PC al sofá del salón sin que el usuario tenga que montar nada ni pelearse con configuraciones complejas.

Este equipo, desarrollado por un estudio con base en España y vinculado al conocido proyecto EmuDeck, se presenta como una alternativa directa a la Steam Machine: mismo enfoque de aparato compacto, hardware 100 % AMD y un sistema operativo propio basado en Linux pensado para arrancar directamente en modo juego. La idea es clara: ofrecer la flexibilidad del PC, pero con la simplicidad de una consola conectada al televisor.

Playnix: un PC de salón con alma de consola

Sistema Playnix junto al televisor

Playnix apuesta por un formato compacto tipo consola, diseñado específicamente para vivir debajo del televisor. La carcasa tiene unas dimensiones aproximadas de 320 x 247 x 64 mm y se fabrica mediante impresión 3D, una decisión poco habitual en el sector pero que encaja con la escala reducida del proyecto y con la imposibilidad de costear moldes industriales tradicionales.

La compañía admite que este proceso de fabricación puede dejar pequeñas imperfecciones en el chasis, como ligeras variaciones de color o marcas en las superficies, algo que asume como parte del compromiso por mantener el coste bajo control. Cada carcasa se revisa antes del envío, pero no se persigue el acabado perfecto de una gran multinacional, sino un equilibrio entre calidad y viabilidad para una empresa pequeña con sede en la Unión Europea.

Más allá del diseño, el planteamiento funcional es el de un ordenador preensamblado con experiencia de consola: se conecta a la tele, se empareja el mando y el sistema arranca directamente en un entorno preparado para jugar. Incluye de serie PlaynixOS, que carga un modo de juego de Steam nada más encender, y cuenta con opciones como suspensión rápida, actualizaciones automáticas del sistema al arrancar y un manual en línea con soporte dedicado.

El enfoque europeo también se deja notar en la política de garantías. Playnix ofrece 2 años de garantía por normativa comunitaria, ampliándose hasta 3 años si la compra se realiza desde España, lo que acerca la propuesta a los estándares de protección al consumidor habituales en el mercado de la electrónica de consumo.

Playnix monta hardware AMD orientado al 4K con tecnologías de escalado

En el interior, Playnix recurre exclusivamente a componentes de AMD, al estilo de lo que se espera de la futura Steam Machine. La configuración gira en torno a un procesador AMD Ryzen 5 de 6 núcleos, con una frecuencia de 3,50 GHz y un TDP de 65 W, suficiente para mover con solvencia juegos exigentes y tareas generales sin disparar el consumo en un chasis tan compacto.

La parte gráfica corre a cargo de una AMD Radeon RX 9060 XT con 16 GB de memoria GDDR6, basada en arquitectura RDNA 4. La tarjeta llega con 2.048 Stream Processors y un TDP aproximado de 150 W, lo que sitúa al equipo en una liga cercana a consolas de gama alta actuales, como PlayStation 5 Pro, al menos en términos de potencia bruta en rasterización.

La memoria principal parte de 16 GB de RAM DDR4-3200 en configuración de doble canal, una cifra que hoy en día se considera el mínimo razonable para jugar con garantías en PC. En cuanto al almacenamiento, la máquina incorpora un SSD NVMe de 512 GB, suficiente para el sistema operativo y unos cuantos títulos, aunque es fácil que se quede corto si se manejan bibliotecas extensas.

El fabricante destaca que, con esta combinación, Playnix está preparada para ofrecer juego en resolución 4K a 60 fotogramas por segundo en títulos muy pesados, como Cyberpunk 2077, siempre que se recurra a tecnologías de reescalado como AMD FSR en modo de calidad y se ajusten los parámetros gráficos, contando además con mejoras en Vulkan que ayudan al rendimiento.

Para sostener todo esto en un volumen tan reducido, la refrigeración confía en un disipador de Thermalright combinado con ventiladores de Noctua. Esta elección, habitual en montajes de gama media y alta en PC, apunta a un sistema pensado para mantener temperaturas controladas y niveles de ruido contenidos, algo clave en un dispositivo que vivirá en el salón, a menudo a poca distancia del usuario.

Conectividad y experiencia de uso en el salón

En el apartado de puertos, Playnix se comporta como un PC de sobremesa moderno en formato reducido. En la parte trasera y frontal se reparten un USB-C 3.1, dos puertos USB-A 3.0 y cuatro USB-A 2.0, suficientes para conectar mandos, almacenamiento externo, adaptadores y otros periféricos habituales en un entorno de juego.

Para el vídeo, el equipo integra salidas HDMI 2.1 y DisplayPort 2.1, con soporte para señal HDR 4K a 120 Hz e incluso 8K a 60 Hz, siempre que el televisor o monitor sean compatibles. Es una dotación pensada para televisores actuales de gama media y alta, y también para pantallas gaming de alta tasa de refresco.

La conectividad de red combina un puerto Ethernet a 1 Gbps para quien prefiera cable con Wi-Fi 6E y Bluetooth 5, cubriendo así tanto las necesidades de juego online estable como la conexión inalámbrica de mandos, auriculares o teclados. En la práctica, el usuario puede optar por una configuración totalmente inalámbrica junto al televisor, salvo por el cable de alimentación.

Para alimentar el conjunto, Playnix monta una fuente de alimentación Flex de 600 W. Es una potencia más que holgada para el hardware que integra, lo que deja margen ante picos de consumo y posibles futuras ampliaciones de almacenamiento sin comprometer la estabilidad del sistema.

En lo referente al día a día, el software integra funciones similares a las de una consola moderna: modo de suspensión y Quick Resume para retomar partidas rápidamente, y actualizaciones automáticas del sistema al encender el equipo. El propio fabricante reconoce que, por ahora, la suspensión solo se activa mediante el botón físico de encendido, un detalle por pulir en futuras revisiones de software.

PlaynixOS y la apuesta por Linux frente a SteamOS

Uno de los puntos diferenciadores del proyecto es su enfoque en el sistema operativo. En vez de optar por Windows 11 o por SteamOS, Playnix se lanza con PlaynixOS, una distribución Linux basada en Arch, adaptada para ofrecer una experiencia centrada en el juego y preparada para integrarse con la plataforma de Valve y mejorar la compatibilidad de juegos en Linux.

Esta distro arranca directamente en un modo de juego de Steam, evitando que el usuario tenga que navegar por un escritorio tradicional para acceder a su biblioteca, y se beneficia de mejoras en la compatibilidad en Steam Deck que facilitan ejecutar más títulos sin complicaciones.

La elección de Linux tiene ventajas y peajes. Entre los beneficios, PlaynixOS se integra bien con herramientas como EmuDeck, lo que convierte al dispositivo en una máquina muy capaz para la emulación, desde consolas clásicas hasta sistemas más recientes, dependiendo de la potencia requerida. También se beneficia de actualizaciones frecuentes y de la flexibilidad típica del ecosistema Linux.

Sin embargo, la compañía admite que el sistema hereda limitaciones típicas del juego en Linux: ciertos títulos multijugador que usan sistemas antitrampas muy restrictivos pueden no funcionar correctamente, y algunos DRM todavía pueden dar problemas. Además, a día de hoy la consola no da soporte oficial a juegos de realidad virtual, algo que puede ser relevante para un sector concreto de usuarios.

Para quienes prefieran otro entorno, el fabricante recalca que el equipo permite instalar SteamOS, Bazzite o incluso Windows 11 sin mayores trabas, ya que, en el fondo, se trata de un PC estándar en un chasis compacto. Esto proporciona margen a quienes quieran aprovechar bibliotecas, servicios o aplicaciones que funcionan mejor en el sistema de Microsoft.

Relación con la Steam Machine y contexto de mercado

La aparición de Playnix se produce en un momento particular. Valve anunció hace más de medio año una nueva generación de Steam Machine, orientada tanto a usuarios de consola como de PC, pero desde entonces el proyecto se ha visto retrasado por la escasez de memoria RAM y almacenamiento, que ha disparado los costes de producción.

Ese retraso ha dejado la puerta abierta a propuestas de terceros. Playnix se coloca precisamente en ese hueco, recurriendo a hardware de estantería en lugar de esperar a un posible diseño personalizado bendecido por Valve. El resultado es un dispositivo que, sobre el papel, puede incluso superar en potencia bruta al mini PC que prepara la compañía de Steam, aunque lógicamente sin la etiqueta oficial.

La empresa detrás de Playnix, vinculada a EmuDeck, ya tenía experiencia previa en proyectos de máquinas preconfiguradas para emulación, aunque intentos anteriores no llegaron a consolidarse. En esta ocasión, el salto se ha hecho directamente hacia un PC de salón completo, con una configuración fija y venta directa desde su web, con envíos desde España a otros países.

Pese a que cualquier usuario avanzado podría montar un equipo similar por piezas, el valor añadido que propone la marca pasa por el conjunto: chasis compacto ya resuelto, sistema operativo listo para jugar, soporte técnico específico y una integración pensada para enchufar, configurar lo justo y dedicarse a jugar.

En términos de posicionamiento, Playnix se presenta menos como un rival frontal de las consolas tradicionales y más como una opción para quienes quieren un PC sin complicaciones en el salón, con énfasis en la emulación, las bibliotecas de Steam y la flexibilidad de poder cambiar de sistema operativo si en el futuro cambian las necesidades o aparecen nuevas compatibilidades, como más juegos de Windows en Linux.

Precio, disponibilidad y condiciones de compra

Actualmente, Playnix se comercializa en una única configuración base, con procesador Ryzen 5 de 6 núcleos, Radeon RX 9060 XT de 16 GB, 16 GB de RAM DDR4-3200 y SSD NVMe de 512 GB. Esta versión tiene un precio de 1.139 euros y se vende exclusivamente a través de la web oficial del fabricante.

Las primeras unidades se ofrecieron por un importe ligeramente inferior, en torno a los 1.039-1.089 euros, pero el coste se ha ido ajustando a la alta del mismo modo que han subido los precios de la memoria y el almacenamiento en el mercado general. A esa cifra hay que sumar los gastos de envío, que rondan los 20-25 euros dentro de Europa, según la zona.

El fabricante recalca que las existencias son limitadas y que el proyecto se produce en tandas, algo habitual en productos de nicho. Esto significa que es posible que en determinados momentos la consola se agote y haya que esperar a la siguiente remesa, algo que ya ha ocurrido con las primeras series lanzadas.

En el paquete de venta se incluye un mando inalámbrico 8BitDo Ultimate 2, de modo que el equipo llega listo para conectarlo al televisor y empezar a jugar sin tener que comprar periféricos adicionales. A partir de ahí, el usuario puede añadir teclado, ratón u otros mandos si quiere aprovechar el sistema como un PC completo.

Con todos estos elementos, Playnix se posiciona como una propuesta peculiar dentro del panorama europeo: combina un hardware de gama media-alta basado en AMD, una carcasa impresa en 3D, un sistema Linux propio orientado al juego y un precio que no compite con las consolas tradicionales, sino con los mini PC y sobremesas compactos de cierto nivel. Para quienes esperaban la nueva Steam Machine y no quieren seguir pendientes de anuncios, este PC-consola ofrece una alternativa real que, con sus limitaciones y virtudes, ya se puede comprar y poner en el salón.


LXQt 2.4 refuerza su soporte para Wayland sin perder ligereza

LXQt 2.4

La llegada de LXQt 2.4 supone un paso más en la evolución de uno de los escritorios ligeros más conocidos del ecosistema Linux. No se trata de una versión que busque grandes titulares, sino de un conjunto de ajustes pensados para que el entorno funcione con menos tirones en el día a día, especialmente cuando entra en juego Wayland. Esta versión llega unos 5 meses después de la anterior 2.3.

En un momento en el que Wayland va ganando peso frente a X11, LXQt 2.4 intenta cuadrar un círculo complejo: mantener un consumo muy contenido de memoria y CPU sin renunciar a sesiones modernas y a una experiencia visual más pulida. El resultado es una edición que se nota más por la reducción de fricciones que por la aparición de funciones espectaculares.

Wayland, el foco de una actualización delicada

El grueso de los cambios de LXQt 2.4 se centra en afinar el comportamiento sobre Wayland, uno de los puntos más sensibles en el escritorio Linux actual. La versión no reinventa el entorno, pero sí corrige detalles que influyen directamente en cómo se siente una sesión, sobre todo en equipos modestos o configuraciones con varios monitores.

Una de las mejoras más visibles es que, con LXQt 2.4 sobre Wayland, los iconos del escritorio en configuraciones multipantalla se muestran de forma más coherente. Esto reduce comportamientos extraños cuando se conectan o desconectan pantallas, un escenario bastante habitual en entornos de oficina o teletrabajo.

Además, la actualización establece una separación más clara entre los ajustes de sesión X11 y Wayland dentro de LXQt Sessions. De esta forma es más sencillo adaptar el escritorio según el protocolo gráfico en uso, evitando que una configuración pensada para X11 genere problemas en Wayland o al revés, algo que hasta ahora podía causar más de un quebradero de cabeza.

Otro pequeño cambio que influye en el uso diario es la posibilidad de abrir el menú principal de LXQt en Wayland añadiendo un atajo para «lxqt-qdbusopenmenu» en la configuración del compositor. Es un ajuste discreto, pero contribuye a que la experiencia con este protocolo se sienta más consistente y cercana a lo que muchos usuarios ya tenían interiorizado con X11.

Gestión de energía y panel en LXQt 2.4: ajustes que se notan a medio plazo

Además de las mejoras específicas para Wayland, LXQt 2.4 incorpora cambios en la gestión de energía que pueden resultar interesantes en portátiles y equipos que pasan muchas horas encendidos. El sistema permite ahora definir un tiempo de apagado de pantalla distinto para cuando el equipo está conectado a la corriente (AC) y para cuando funciona con batería.

Esta diferenciación ayuda a que los usuarios ajusten mejor el equilibrio entre autonomía y comodidad de uso: se puede configurar un apagado más agresivo en batería para rascar minutos de uso, mientras que enchufado se puede optar por tiempos más relajados. En paralelo, los desarrolladores han eliminado algunas opciones consideradas «inútiles» en la gestión de energía, con la idea de simplificar menús y evitar configuraciones redundantes.

El panel de LXQt también recibe retoques. Ahora el complemento de volumen soporta una disposición horizontal, lo que da algo más de margen para adaptar el escritorio a gustos personales o a pantallas de distintas proporciones. Aunque pueda parecer un detalle pequeño, este tipo de flexibilidad suele agradecerse en escritorios donde cada píxel cuenta.

QTerminal y otras mejoras de software en LXQt 2.4

La terminal integrada en el ecosistema, QTerminal, también se beneficia de la actualización. Se ha mejorado el comportamiento de los nombres personalizados de pestañas, lo que facilita organizar sesiones de trabajo complejas en la misma ventana, algo que usuarios avanzados y administradores de sistemas valoran a diario.

Entre las novedades visuales, QTerminal estrena un tema «Nord», una paleta de colores oscura y sobria que ya se ha popularizado en otros editores y herramientas. Además, la búsqueda dentro de la terminal ahora resalta todas las coincidencias, con un subrayado de resultados más claro, lo que agiliza localizar fragmentos concretos de texto en salidas de comandos largas.

También se ha revisado el código encargado del resaltado dentro de la terminal, con mejoras que apuntan a una experiencia algo más sólida y menos propensa a comportamientos extraños. Son ajustes menores en apariencia, pero que, sumados, ayudan a que el uso intenso de la terminal sea más cómodo.

En el ámbito de integración con el sistema, el componente xdg-desktop-portal-lxqt incorpora ahora un portal de acceso bajo el identificador «org.freedesktop.impl.portal.Access». Esto encaja con el esfuerzo general del ecosistema Linux por unificar cómo las aplicaciones solicitan permisos e interactúan con el escritorio, algo especialmente relevante en soluciones que apuestan por contenedores y sandboxing.

Al final, LXQt 2.4 consolida un mensaje claro: el escritorio ligero sigue teniendo espacio si es capaz de acompasar la transición a Wayland y a las nuevas formas de integración del software de escritorio. No romper lo que ya funciona, pulir lo que se queda corto y mantener a raya el consumo de recursos son las piezas clave de una actualización que prefiere el trabajo silencioso a la exhibición de funciones.


LocalSend vs Warpinator: comparación real en red local

LocalSend vs. Warpinator

Cuando buscas una forma sencilla de pasar archivos entre tu ordenador y tu móvil, es fácil acabar frustrado. Muchos usuarios que han probado aplicaciones como LocalSend o Warpinator cuentan que, aunque en teoría todo debería funcionar en la misma red local, a veces los dispositivos simplemente no se ven, las transferencias fallan o hay que pelearse con la configuración del cortafuegos. Si a eso le sumas versiones flatpak, problemas con Android y misterios de la Wi‑Fi, el resultado puede ser un buen dolor de cabeza.

Además, en los últimos años han aparecido alternativas como PairDrop y otras apps web que prometen hacerlo todo «sin instalar nada», pero luego te topas con detalles como integraciones PWA a medio hacer en Android, descargas que no se inician, navegadores que se abren en la página de inicio y opciones avanzadas (como aceptar archivos sin confirmar) que brillan por su ausencia. Con este panorama, comparar bien LocalSend y Warpinator, entender cómo funcionan y qué problemas típicos tienen es clave para elegir la herramienta adecuada.

Qué es LocalSend y qué aporta frente a otras apps

LocalSend es una aplicación gratuita, de código abierto y multiplataforma pensada para enviar archivos y mensajes entre dispositivos que estén conectados a la misma red local, sin necesidad de Internet ni de servidores externos. No usa la nube ni intermediarios: todo el tráfico va de un dispositivo a otro dentro de tu red doméstica o de trabajo.

A nivel técnico, LocalSend se basa en una API REST propia que viaja sobre HTTPS. Cada dispositivo genera en tiempo real su certificado TLS/SSL, de forma que las conexiones quedan cifradas y no dependen de una autoridad de certificación externa. Esto refuerza mucho la privacidad: tus ficheros no salen de tu red y, además, van encriptados durante el tránsito.

La filosofía del proyecto es ofrecer una experiencia lo más directa posible: abres la app en los distintos equipos, esperas a que se detecten automáticamente en la red local y, a partir de ahí, puedes enviar archivos o mensajes con un par de toques o clics. No hay registros, no hay cuentas, no hay límite artificial por tamaño de archivo, más allá de lo que soporte tu red y tus dispositivos.

Compatibilidad de LocalSend: plataformas y requisitos

Uno de los puntos fuertes de LocalSend es que funciona en una cantidad de sistemas bastante amplia, lo que la hace especialmente útil en entornos mixtos donde conviven varios sistemas operativos. Las plataformas oficialmente soportadas incluyen:

  • Android: a partir de la versión 5.0, con app disponible en tiendas y repositorios.
  • iOS: desde iOS 12.0, con integración en el ecosistema habitual de Apple.
  • macOS: mínimamente desde macOS 11 Big Sur; para equipos más antiguos existen soluciones como OpenCore Legacy Patcher.
  • Windows: soporte oficial desde Windows 10; la última versión compatible con Windows 7 es la 1.15.4, aunque pueden aparecer backports mantenidos por la comunidad.
  • Linux: sin limitación de distribución concreta, pero con dependencias específicas en entornos GNOME y KDE relacionadas con xdg-desktop-portal.

En el caso de Linux, se necesitan paquetes como xdg-desktop-portal y sus variantes para GNOME o KDE (por ejemplo, xdg-desktop-portal-gtk o xdg-desktop-portal-kde), que se encargan de gestionar la integración de diálogos de archivos, permisos y demás componentes de escritorio. Sin ellos, es frecuente que LocalSend no pueda abrir diálogos de selección de archivos o falle al mostrar notificaciones.

LocalSend en la práctica: instalación, firewall y conexión en red

En teoría, LocalSend está pensado para que funcione «out of the box»: lo instalas, lo abres en varios dispositivos conectados a la misma Wi‑Fi y enseguida se detectan de forma automática y permiten el envío de archivos. Sin embargo, en la realidad pueden aparecer obstáculos muy concretos, sobre todo relacionados con el cortafuegos del sistema o con la configuración del router.

Un caso habitual es el de usuarios en Windows o Linux que descubren que, por mucho que abran la aplicación en el móvil y en el portátil, ni uno ve al otro en la lista de dispositivos cercanos. LocalSend documenta claramente qué reglas de firewall son necesarias para que todo funcione de manera fiable:

  • Tráfico entrante: protocolo TCP y UDP sobre el puerto 53317, con permiso de aceptar conexiones.
  • Tráfico saliente: protocolo TCP y UDP hacia cualquier puerto de destino, con permiso para salir.

Si el firewall bloquea ese puerto en entrada, el dispositivo se vuelve invisible para el resto. Por eso, aunque la aplicación funciona en muchos casos sin tocar nada, cuando hay problemas de detección es básico crear reglas específicas que permitan el tráfico en ese puerto. Eso sí, conviene hacerlo con cuidado, porque abrir puertos sin control puede suponer un riesgo de seguridad si se hace de forma demasiado permisiva.

Otro punto crítico es la configuración de la red en el propio router. Muchos routers domésticos ofrecen una opción llamada «aislamiento de punto de acceso» o AP isolation, muy frecuente en redes de invitados. Cuando esa función está activada, cada dispositivo conectado a la Wi‑Fi queda aislado del resto y, en la práctica, no se pueden ver entre sí ni comunicarse directamente. En un escenario así, LocalSend no puede hacer gran cosa: aunque abras puertos en el firewall, el router seguirá impidiendo que los dispositivos se encuentren.

La recomendación oficial del proyecto es asegurarse de que el aislamiento AP esté desactivado en la red donde vayas a usar la aplicación. Suele venir desactivado por defecto en la red principal del hogar, pero es relativamente habitual que las redes de invitados o ciertos modelos de router lo activen como medida de seguridad, lo que mata por completo las comunicaciones entre equipos.

Problemas típicos con LocalSend en Android y portátiles

Entre las quejas más recurrentes de usuarios se repite una idea: «da igual lo que haga, mi móvil Android no se conecta a mi portátil». Hay casos donde los dispositivos se han conectado con éxito en el pasado, incluso se han guardado como favoritos, pero de repente dejan de detectarse y las transferencias no arrancan.

Cuando se usa la versión flatpak de LocalSend en Linux, surgen además particularidades propias de este formato. Los flatpak suelen estar más aislados del sistema y de la red, por lo que la interacción con el firewall y los permisos de red puede ser más delicada. Algunos usuarios han intentado modificar manualmente las reglas de entrada y salida en el cortafuegos, guiándose por documentación que advierte también de los riesgos de seguridad si se abren puertos de forma demasiado amplia.

Si te encuentras en una situación parecida (aplicación instalada en Android y portátil Linux o Windows, mismos SSID, aparentemente todo en orden) es importante repasar una serie de puntos clave antes de tirar la toalla:

  • Comprobar que ambos dispositivos están en la misma red (y no en redes de invitados separadas).
  • Asegurarse de que el router no tiene activado el AP isolation ni funciones similares de aislamiento de clientes.
  • Verificar que el firewall permite tráfico entrante en el puerto 53317, tanto TCP como UDP.
  • En Windows, confirmar que la red está configurada como «privada» y no como «pública», ya que Windows tiende a endurecer el cortafuegos cuando considera que estás en una red pública.
  • En macOS e iOS, revisar los permisos de «Red local» en el apartado de Privacidad del sistema, activando el acceso para LocalSend si estuviera deshabilitado.

Existe también un problema conocido de rendimiento en Android recogido en la propia documentación del proyecto, donde se menciona un issue concreto del componente flutter-cavalry/saf_stream que puede provocar velocidades de transferencia bastante bajas en ciertos dispositivos. Es decir, aunque consigas que el móvil y el ordenador se vean, la velocidad podría no ser la esperada, especialmente si la Wi‑Fi no es de 5 GHz.

Warpinator: cómo funciona y en qué se diferencia

Warpinator, desarrollado por Linux Mint, es otra herramienta de código abierto que permite compartir archivos y carpetas en la red local. Su integración original está muy orientada al escritorio Linux, pero existen puertos y versiones para otras plataformas, incluida Android, lo que la hace también una opción interesante para sincronizar datos entre ordenador y móvil en casa.

Una de sus grandes ventajas prácticas es que ofrece la posibilidad de aceptar archivos automáticamente sin pedir confirmación. En un entorno de confianza (por ejemplo, tu propio portátil y tu móvil, o varios equipos personales en casa) esto puede resultar tremendamente cómodo: arrastras una carpeta entera en el ordenador, la sueltas en la ventana de Warpinator y, al poco, la ves aparecer en el otro dispositivo estructurada tal cual.

Esta capacidad de arrastrar y soltar directorios completos, junto con la opción de no tener que ir aceptando cada fichero, es algo que muchos usuarios encuentran difícil de igualar en aplicaciones web puras. En el día a día, ahorra pasos y hace que el flujo de trabajo sea mucho más ágil cuando mueves grandes volúmenes de datos entre máquinas.

Sin embargo, Warpinator tampoco está libre de pegas. Hay usuarios que lo describen directamente como un «quebradero de cabeza» por fallar en detección de dispositivos, por no conectar de forma consistente o por requerir demasiadas comprobaciones cuando algo se rompe. Ese tipo de experiencias negativas es precisamente lo que lleva a algunos a buscar alternativas como LocalSend.

Rendimiento y velocidad de transferencia

En cuanto al rendimiento, tanto LocalSend como Warpinator dependen en gran medida de la calidad de la red local. Usar una red Wi‑Fi de 5 GHz, con buena cobertura y sin saturación, marca una diferencia abismal frente a una conexión de 2,4 GHz muy ocupada o con interferencias. También influye si uno de los dispositivos está conectado por cable Ethernet al router, lo que suele estabilizar y acelerar mucho la transferencia.

LocalSend, por su diseño multiplataforma y el uso de Flutter, se apoya en capas de abstracción que le permiten funcionar en muchos sistemas, pero también introduce algunas peculiaridades. En Android, el problema conocido con saf_stream puede lastrar la velocidad, lo cual es un factor a tener en cuenta si tu principal uso es pasar grandes vídeos o copias de seguridad completas del móvil al ordenador y viceversa.

Warpinator, al estar más ligado a Linux Mint y a entornos de escritorio tradicionales, tiende a aprovechar mejor las capacidades de red en esa plataforma, aunque igualmente se ve afectado por cualquier limitación de la Wi‑Fi. Cuando los dispositivos se detectan y el enlace es estable, puede mover directorios enteros de forma fluida, sobre todo si uno de los extremos está en un PC conectado por cable al router.

Modo portátil y opciones avanzadas en LocalSend

Más allá del uso básico, LocalSend incluye algunas funciones avanzadas orientadas a usuarios que quieren un mayor control sobre dónde se guardan los ajustes o cómo se inicia la aplicación. Una de ellas es el modo portátil, especialmente útil si sueles moverte entre equipos o si mantienes tus utilidades en un pendrive.

Para activar este modo basta con crear un archivo llamado settings.json en la misma carpeta donde está el ejecutable de LocalSend. El archivo puede estar vacío; su mera existencia le indica a la aplicación que debe guardar toda la configuración en ese fichero, en lugar de usar las rutas de configuración habituales del sistema operativo. De esta forma, puedes llevarte LocalSend con tus ajustes personalizados de un equipo a otro sin dejar rastros.

Otra característica interesante es la opción de arrancar la aplicación oculta en la bandeja del sistema. A partir de la versión 1.15.0, si se lanza LocalSend con el parámetro –hidden (por ejemplo, localsend_app.exe –hidden), se iniciará en segundo plano, sin mostrar la ventana principal, quedándose solo en el área de notificación. En versiones anteriores, el comportamiento dependía de una combinación entre la opción de autoinicio y un ajuste interno de «inicio oculto».

Comunidad, traducciones y contribuciones

LocalSend es un proyecto vivo, sostenido en gran medida por una comunidad activa de usuarios y desarrolladores que contribuyen con traducciones, corrección de errores y mejoras de funcionalidad. Para la localización se utiliza la plataforma Weblate, lo que permite coordinar el trabajo de traductores de muchos idiomas diferentes sin necesidad de tocar el código fuente.

Quien prefiera un enfoque más manual puede forkar el repositorio y añadir o actualizar archivos de traducción directamente en la carpeta app/assets/i18n. Ahí se encuentran ficheros como _missing_translations_<locale>.json o strings_<locale>.i18n.json, donde se gestionan las cadenas de texto de la aplicación. Es importante respetar las notas que aparecen marcadas con @, ya que son comentarios explicativos para dar contexto a quien traduce y no deben traducirse.

En el plano del desarrollo, se anima a que cualquier persona que detecte un bug prepare un pull request con una descripción clara del problema y de la solución propuesta. Para cambios más profundos o nuevas funciones, se recomienda abrir primero un issue en el repositorio, de forma que se pueda debatir la conveniencia de la mejora y evitar duplicar esfuerzos. El proyecto también proporciona una guía de contribución donde se detallan los pasos técnicos para compilar la app: instalación de Flutter (eventualmente mediante fvm), Rust, clonación del repositorio, ejecución de flutter pub get y, finalmente, flutter run para ponerla en marcha.

LocalSend vs. Warpinator: cuándo optar por cada uno

Si pones frente a frente LocalSend y Warpinator, la elección no es tan sencilla como proclamar un ganador absoluto. Ambos comparten la idea de aprovechar la red local para mover archivos de forma privada, sin nube, pero la experiencia final varía según el entorno, el tipo de usuario y las plataformas implicadas.

LocalSend brilla especialmente cuando necesitas compatibilidad amplia entre Android, iOS, Windows, macOS y Linux, con un enfoque fuerte en la seguridad (cifrado HTTPS con certificados generados en cada dispositivo) y sin depender de servicios externos. Es ideal en casas u oficinas donde conviven dispositivos muy distintos y se valora el anonimato y la ausencia de servidores terceros.

Warpinator, por su parte, resulta muy atractivo si trabajas sobre todo en entornos Linux y buscas fluidez al mover carpetas completas sin tener que confirmar cada envío. Esa capacidad de aceptar archivos automáticamente y replicar directorios con arrastrar y soltar lo hace muy cómodo para copias de datos frecuentes entre equipos fijos o entre un PC y un móvil Android bien integrados.

Las soluciones web como PairDrop son útiles para casos puntuales en los que no te apetece instalar nada, pero todavía arrastran limitaciones claras en Android (especialmente si te empeñas en usar Firefox para las PWA) y no logran igualar la comodidad de las apps nativas cuando quieres automatizar o simplificar el envío masivo de archivos.

En última instancia, lo más sensato es probar varias de estas herramientas en tu propia red, con tus dispositivos reales, y quedarte con la que menos te haga pelearte con firewalls, permisos y fallos aleatorios. Tener claro cómo abrir el puerto adecuado, desactivar el aislamiento AP si es necesario y entender las fortalezas de cada aplicación te permitirá convertir algo tan simple como pasar archivos entre tu móvil y tu portátil en una tarea rutinaria y sin sobresaltos, en lugar de un ritual dependiente de la suerte.


GNOME presenta novedades en Libadwaita, Mapas, Graphs y otras aplicaciones de su círculo

Esta semana en GNOME

GNOME ha publicado una nueva nota de novedades de la semana, esta vez lo ocurrido del 10 al 17 de abril. Aunque los usuarios menos expertos no lo sabrán, muchas de sus aplicaciones oficiales, de su círculo y de tercero usan la librería Libadwaita, y es gracias a ella que la imagen de GNOME es muy consistente (no tanto si se usa sus apps en otros escritorios). Y es que esta semana han introucido un par de novedades en Libadwaita.

Lo que sigue es la lista con las novedades que han presentado esta semana, que tiene bastantes puntos.

Esta semana en GNOME

  • Novedades en Libadwaita.
    • La sección de otras aplicaciones del diálogo de “Acerca de” ahora puede personalizarse para mostrar un título distinto a “Otras aplicaciones del desarrollador”.
    • Se ha deprecado AdwEnumListModel en favor de GtkEnumList, que ofrece el mismo comportamiento, por lo que la migración puede realizarse mediante búsqueda y reemplazo.
  • Mapas ahora muestra la ubicación de embarque y desembarque en estaciones y paradas en trayectos de transporte público cuando la información está disponible.

Mapas en GNOME

  • Graphs 2.0 llega  como la mayor actualización hasta la fecha. Se prevé una versión estable el próximo mes y se abre un periodo de pruebas beta con el objetivo de recibir comentarios. Entre las novedades destacan cambios importantes:
    • Las ecuaciones ahora cubren un rango infinito y pueden editarse y manipularse de forma analítica:
    • El editor de estilos ha sido rediseñado con vista previa en vivo.
    • Se ha renovado el diálogo de importación y los datos importados ahora admiten barras de error.
    • Las ecuaciones con valores infinitos, como y=tan(x), ahora se renderizan correctamente hasta el infinito sin líneas discontinuas entre valores positivos y negativos.
    • También se ha añadido soporte para archivos de hojas de cálculo y bases de datos SQLite, importación mediante arrastrar y soltar, mejoras en el ajuste de curvas con residuos y bandas de confianza más precisas, además de soporte completo para dispositivos móviles.

Graphs

  • Un artículo académico explora cómo diseñar interfaces accesibles tanto para personas neurotípicas como neurodivergentes, incluyendo condiciones como autismo, TDAH o altas capacidades. Un equipo de desarrollo ha aplicado estas recomendaciones en una herramienta gráfica para probar su efectividad en la práctica.
  • Ahora que la mayoría de las funciones básicas funcionan correctamente, se presenta Goblin, un analizador estático para código en C basado en GObject.

Goblin

  • Versiones 0.10.15 a 0.10.22 de RustConn aportan mejoras en la interfaz, la seguridad y la experiencia de terminal.
    • Mejoras en el terminal, incluyendo zoom de fuente con atajos y opción de copiar al seleccionar. El menú contextual ha sido corregido y se ha sustituido una implementación personalizada por una API nativa. En sesiones donde el renderizado causaba problemas visuales, se añade detección automática con modo de respaldo.
    • Mejoras en la barra lateral y navegación, con expansión de grupos mediante doble clic, reubicación del acceso a shell local, filtros de protocolo opcionales y nuevas opciones para gestionar pestañas agrupadas.
    • Correcciones en RDP, incluyendo soporte adecuado para múltiples carpetas compartidas y restauración de opciones de redirección SSH.
    • Refuerzo de seguridad mediante cifrado mejorado de claves de máquina y eliminación de valores predeterminados predecibles, además de mejoras en accesibilidad y localización.
    • Se corrige la interferencia de atajos de teclado en el terminal y se mejora el enfoque automático tras la conexión.
    • Mejoras en exportación e importación, con filtros de grupos y formato nativo por defecto.
  • Wordbook 1.0.0 ha sido publicado. La aplicación ahora funciona completamente sin conexión y sin descargas internas. Los datos de pronunciación se obtienen del sistema léxico cuando es posible, mejorando la agrupación de definiciones en casos de homónimos. También se incluyen mejoras en la interfaz, corrección de errores y soporte de localización en varios idiomas añadidos por la comunidad.
  • Se ha publicado la versión 3.0.0 de Pods. Esta versión introduce una nueva capa de abstracción para motores de contenedores, permitiendo mayor flexibilidad. A partir de esta base se añade soporte inicial para Docker, facilitando la gestión de contenedores independientemente del backend utilizado.

Pods 3.0.0 en GNOME

Y esto ha sido todo esta semana en GNOME.

Imágenes y contenido: TWIG.