LibreOffice 26.2.1 llega como actualización de mantenimiento centrada en corregir errores y pulir la estabilidad de la suite ofimática

LibreOffice 26.2.1

LibreOffice 26.2.1 aterriza como una actualización pensada para afinar todavía más una de las suites ofimáticas de código abierto más utilizadas en Europa. Aunque no se trata de un lanzamiento cargado de grandes titulares, sí incorpora un buen número de correcciones y ajustes que resultan especialmente relevantes para quienes usan la suite a diario en el trabajo, la administración o el entorno educativo.

Esta versión 26.2.1 se orienta sobre todo a mejorar estabilidad, compatibilidad y seguridad. Es una entrega de mantenimiento, pero con suficientes cambios internos como para que merezca la pena revisar qué trae de nuevo y por qué conviene actualizar.

Naturaleza de la actualización 26.2.1

LibreOffice 26.2.1 se presenta como una versión de mantenimiento dentro de la rama 26.2, centrada en pulir el funcionamiento general de la suite más que en añadir funciones rompedoras. El objetivo principal es reducir errores detectados tras la publicación de la versión 26.2 inicial y garantizar que el paquete ofimático se comporte de manera más predecible en distintos sistemas operativos.

Según la información proporcionada por el proyecto, esta edición reúne un conjunto de correcciones regresivas y fallos reportados por la comunidad, con especial foco en los problemas que afectan a documentos reales en uso cotidiano. Esto implica que muchos de los ajustes están relacionados con casos concretos de uso en empresas, instituciones y usuarios avanzados.

Mejoras generales de estabilidad y rendimiento

Uno de los aspectos en los que más se ha insistido en LibreOffice 26.2.1 es la estabilidad en escenarios de uso intensivo. Se han revisado y corregido cierres inesperados, bloqueos puntuales y comportamientos anómalos que podían producirse al trabajar con documentos muy pesados o con muchas hojas, estilos o elementos gráficos.

También se han introducido pequeños ajustes en el rendimiento al abrir y guardar archivos, especialmente aquellos con un volumen considerable de datos o con un historial de edición complejo. Aunque el salto no es radical, sí se nota una mayor fluidez al manejar documentos exigentes, algo clave para usuarios profesionales o administrativos que trabajan con grandes bases de datos o informes extensos.

Cambios y correcciones en Writer

El procesador de textos de la suite, LibreOffice Writer, es uno de los módulos que más atención recibe en cada revisión, y la versión 26.2.1 no es una excepción. Se han corregido problemas relacionados con el formateo de párrafos, estilos de texto y comportamiento de saltos de página, aspectos que podían generar maquetaciones inesperadas al reabrir un documento.

En esta actualización se han afinado también algunos detalles en la gestión de tablas, encabezados y pies de página, para evitar desajustes al importar documentos complejos procedentes de otros formatos. Además, se han solucionado errores menores asociados a campos automáticos, numeraciones y referencias internas, lo que ayuda a mantener la coherencia de documentos largos como informes, trabajos académicos o memorias técnicas.

Ajustes en Calc para hojas de cálculo más fiables

LibreOffice Calc, el módulo de hojas de cálculo, recibe igualmente diversas correcciones que apuntan a mejorar la precisión y el comportamiento de fórmulas y funciones. Se han revisado casos concretos en los que determinados cálculos podían ofrecer resultados inesperados o en los que la actualización de celdas dependientes no se producía de forma correcta.

La actualización 26.2.1 introduce además una serie de arreglos en gráficos, filtros y tablas dinámicas, elementos que se utilizan de forma intensiva en entornos financieros, contables o de análisis de datos. Estos ajustes buscan que el manejo de grandes volúmenes de información sea más robusto, evitando cuelgues o pérdidas temporales de respuesta cuando se aplican cambios masivos o consultas complejas.

Mejoras en Impress y Draw para presentaciones y gráficos

En el caso de LibreOffice Impress, la herramienta de presentaciones, la versión 26.2.1 pule la estabilidad al trabajar con diapositivas que incluyen vídeos, transiciones o animaciones más complejas. Se han corregido errores que podían provocar cierres inesperados o pequeñas inconsistencias visuales durante la edición o la reproducción.

Por su parte, LibreOffice Draw recibe ajustes en el tratamiento de imágenes, objetos vectoriales y capas, haciendo más predecible el comportamiento al importar ficheros con muchos elementos gráficos. Esto es especialmente útil para quienes utilizan la suite para elaborar esquemas, planos sencillos, organigramas o materiales de formación con gran carga visual.

Compatibilidad con documentos de Microsoft Office

Uno de los frentes en los que la comunidad de LibreOffice pone más esfuerzo es la compatibilidad con los formatos de Microsoft Office, todavía muy extendidos en la mayoría de organizaciones. La versión 26.2.1 continúa ese trabajo con correcciones específicas que mejoran la importación y exportación de archivos DOCX, XLSX y PPTX.

Estas mejoras se traducen en menos diferencias de formato, menos desajustes en tablas, gráficos y listas, y una representación más fiel de los documentos originales al abrirlos en LibreOffice. Para muchas empresas y administraciones españolas, que reciben a diario archivos creados en Office, estos avances son clave para poder trabajar de forma interoperable sin perder tiempo corrigiendo el diseño de documentos.

Seguridad y corrección de fallos críticos

Aunque LibreOffice 26.2.1 se presenta como una actualización de mantenimiento, la parte de seguridad tiene un peso significativo. Se han abordado vulnerabilidades detectadas en versiones anteriores, con el fin de reducir riesgos potenciales relacionados con documentos maliciosos o con el tratamiento de determinados tipos de archivos.

En el contexto europeo, donde la protección de datos y el cumplimiento normativo (incluido el Reglamento General de Protección de Datos, RGPD) son un elemento central, contar con una suite ofimática actualizada frente a posibles fallos de seguridad es especialmente importante. Por ello, los responsables de sistemas en organizaciones públicas y privadas suelen priorizar la instalación de estas revisiones, aunque no incorporen grandes novedades visibles para el usuario final.

Impacto en administraciones públicas y sector educativo

En España, varias comunidades autónomas, ayuntamientos y organismos estatales llevan tiempo impulsando el uso de soluciones de software libre como LibreOffice en sus puestos de trabajo. En este tipo de despliegues masivos, las versiones de mantenimiento como la 26.2.1 resultan fundamentales para garantizar un entorno estable a miles de empleados públicos.

El sector educativo, tanto en centros de secundaria como en universidades, también se beneficia de las mejoras en estabilidad, compatibilidad y seguridad. Ordenadores de aulas, bibliotecas y salas de informática suelen tener recursos más limitados, por lo que disponer de una suite ofimática que aproveche bien el hardware disponible y minimice errores se convierte en un factor clave para el día a día de docentes y estudiantes.

Adopción en pymes y trabajadores autónomos

Más allá de la administración y la educación, muchas pequeñas y medianas empresas en España optan por LibreOffice como alternativa para reducir costes de licencias sin renunciar a disponer de un paquete ofimático completo. La versión 26.2.1 aporta un plus de confianza a estos entornos, al centrarse en corregir errores que podían suponer interrupciones en el trabajo.

Para autónomos y profesionales que gestionan su negocio con herramientas ofimáticas, la actualización supone contar con un entorno más fiable para crear facturas, presupuestos, informes o presentaciones. Aunque las novedades no sean espectaculares a simple vista, la suma de pequeños ajustes se traduce en menos incidencias, menos pérdidas de tiempo y una experiencia más estable en el día a día.

Disponibilidad y recomendaciones de actualización

LibreOffice 26.2.1 está disponible para su descarga gratuita desde los canales oficiales del proyecto, con instaladores adaptados para Windows, varias distribuciones de GNU/Linux y macOS. En el caso de muchas distribuciones Linux empleadas en entornos institucionales, la actualización puede llegar también a través de los repositorios oficiales, una vez que los mantenedores la validan.

Los responsables de TI en organizaciones que ya utilizan LibreOffice suelen plantearse cuándo dar el salto a cada nueva versión. En este sentido, la naturaleza de actualización de mantenimiento de 26.2.1 hace que sea una candidata razonable para su despliegue en puestos de trabajo, especialmente si se arrastran problemas detectados en la versión 26.2 o anteriores. No obstante, como es habitual, se recomienda realizar pruebas previas en un grupo reducido de equipos antes de extender la actualización a todo el parque.

LibreOffice 26.2.1 se sitúa así como una actualización recomendable para quienes ya utilizan la suite en España y Europa y buscan un entorno más estable y seguro sin modificar en exceso su forma de trabajar. No introduce grandes giros ni funciones llamativas, pero sí una serie de correcciones y afinados que, en el uso diario, marcan la diferencia entre tener una herramienta que simplemente funciona y otra que da problemas en el peor momento.


Ubuntu 26.04 Snapshot 4: ya disponible el último gran paso antes de la beta LTS

Ubuntu 26.04 Snapshot 4

Con el lanzamiento de Ubuntu 26.04 Snapshot 4, Canonical cierra la serie de instantáneas mensuales que han acompañado el desarrollo de la próxima versión LTS de la distribución. Esta cuarta imagen marca un punto clave del ciclo, justo antes de la beta y en pleno cambio de foco desde la incorporación de novedades hacia la estabilización y pulido del sistema.

Aunque se trata de un hito importante en la hoja de ruta de «Resolute Raccoon», conviene tener presente que estas instantáneas no están pensadas como versiones estables para el gran público. Su misión principal es ayudar a afinar la nueva infraestructura de construcción y pruebas automáticas de Ubuntu, al tiempo que ofrecen a la comunidad una base común sobre la que ir detectando y corrigiendo problemas.

Qué es Ubuntu 26.04 Snapshot 4 y para qué sirve

La cuarta instantánea mensual se publica como una imagen de pruebas alternativa a las compilaciones diarias habituales. Se genera una vez al mes siguiendo un proceso distinto, y Canonical la considera internamente un artefacto desechable, útil para estresar los flujos de automatización del proyecto y comprobar que todo el engranaje de publicación funciona como debe.

En la práctica, esta Snapshot 4 ofrece una fotografía bastante actualizada del desarrollo de Ubuntu 26.04 LTS a las puertas de la beta. Para quienes colaboran en la comunidad o administran entornos de prueba en Europa, es una oportunidad de validar cambios de calado en hardware real, ajustar despliegues piloto en organizaciones y adelantarse a posibles incompatibilidades antes de la salida oficial.

Estado del desarrollo: de añadir funciones a arreglar errores

Con la llegada de Snapshot 4, Ubuntu 26.04 ha entrado ya en congelación de características, un punto del calendario en el que se detiene la incorporación de grandes novedades para centrarse en la estabilidad. A partir de aquí, cualquier cambio significativo necesita una excepción formal, algo que el equipo de lanzamiento concede de forma selectiva cuando se trata de funciones consideradas estratégicas para esta LTS.

El propio equipo de Canonical, a través de ingenieros como Utkarsh Gupta, está animando de forma explícita a quienes prueban el sistema a dedicar estas semanas a «aplastar» todos los fallos que quieran ver resueltos de cara a la versión final. Esto implica que, si se detectan problemas en esta instantánea en máquinas europeas, tanto de escritorio como de servidor, aún se está a tiempo de que muchos de ellos se corrijan antes de abril.

Novedades destacadas en el interior de la instantánea

A diferencia de las primeras compilaciones, esta cuarta instantánea llega con un conjunto de cambios notablemente más visible para quienes usan el escritorio. Entre los elementos más llamativos, se encuentra la presencia de un kernel Linux de nueva generación (la rama prevista es la 7.0 para el lanzamiento final) y una base de paquetes ajustada al tramo final del ciclo de desarrollo.

En el entorno gráfico, se han ido integrando más componentes de GNOME 50 en versión beta, incluyendo elementos clave como Mutter (el gestor de ventanas), la aplicación de Archivos y el panel de Configuración. Esto permite probar desde ya la experiencia de escritorio que llegará a los usuarios europeos cuando la LTS se publique, con mejoras de rendimiento y retoques en la interfaz que aún pueden recibir ajustes en función del feedback.

Otro cambio visible es la presencia de GNOME Resources como monitor del sistema por defecto, sustituyendo a la herramienta clásica que venía usando Ubuntu. Junto a ello, el sistema incorpora un toolchain actualizado con GCC 15 como compilador principal, OpenJDK 25 como versión estándar de Java y soporte de ROCm en los repositorios para cargas de trabajo que aprovechen GPU, algo relevante tanto en entornos de escritorio potentes como en servidores dedicados a cómputo intensivo.

Algunas piezas nuevas, como el reproductor de vídeo Showtime, todavía no se incluyen en esta instantánea concreta, aunque está previsto que lleguen más adelante en el ciclo. Estas ausencias recuerdan que, pese a lo avanzado del desarrollo, no se trata aún de una experiencia cerrada, sino de un sistema en ajustes continuos a falta de algo más de un mes para la beta.

Un calendario muy marcado hasta el lanzamiento LTS

La publicación de Ubuntu 26.04 Snapshot 4 viene encajada dentro de un calendario preciso que determinará cuándo estará disponible la versión estable. Tras el inicio de la congelación de características, el siguiente gran hito en la agenda es la congelación de interfaz (UI freeze), fijada a mediados de marzo, que paraliza cambios sustanciales en el aspecto visual y en el comportamiento de la experiencia de usuario.

Pocos días después llegará la beta de Ubuntu 26.04, programada para el 26 de marzo. Esa beta será el primer punto en el que la distribución se acerque de verdad a lo que verá el público general europeo, con un sistema mucho más consolidado y apto para pruebas más amplias en empresas, universidades y administraciones públicas que quieran evaluar la migración desde versiones LTS anteriores.

De cara a abril, el plan contempla una congelación del kernel en torno al 9 de ese mes, momento en el que se cierra la elección de la versión de Linux para la LTS y solo se permiten correcciones críticas. Si no hay cambios en la planificación, el lanzamiento oficial de Ubuntu 26.04 LTS está previsto para el 23 de abril, fecha en la que se publicarán las imágenes finales y comenzará el ciclo de soporte de larga duración.

Cómo se distribuyen estas instantáneas y quién debería usarlas

Las imágenes de Ubuntu 26.04 Snapshot 4 se pueden obtener desde los servidores oficiales de Canonical y desde el archivo de imágenes de Ubuntu, igual que las compilaciones diarias. Una vez descargado el archivo ISO, se puede volcar a una memoria USB y arrancar el equipo desde ella para probar el sistema sin necesidad de sobrescribir instalaciones existentes.

Canonical insiste en que estas instantáneas son versiones de prueba y no están pensadas para el uso cotidiano en equipos de producción, ni en hogares ni en empresas. La recomendación, especialmente para organizaciones europeas con requisitos de estabilidad y cumplimiento normativo, es limitar su instalación a entornos controlados, máquinas de laboratorio o máquinas virtuales, donde se puedan evaluar cambios sin poner en riesgo datos ni servicios críticos.

Quien decida instalar Snapshot 4 en el disco duro puede hacerlo bajo su responsabilidad, teniendo claro que 26.04 sigue en desarrollo. La ventaja es que, manteniendo el sistema actualizado hasta finales de abril, la instalación irá recibiendo paquetes y correcciones hasta convertirse en la misma base que la edición estable que se publicará como LTS.

Participación de la comunidad y sabores oficiales

Una parte importante del valor de estas instantáneas está en la colaboración de la comunidad. Canonical utiliza estos hitos mensuales para recopilar informes de errores, pruebas en hardware variado y comentarios sobre cambios de interfaz. Usuarios de toda Europa pueden contribuir detectando incompatibilidades, problemas de rendimiento o comportamientos extraños y reportándolos a través de los canales habituales del proyecto.

No solo la edición principal de Ubuntu participa en este esquema, sino también los distintos sabores oficiales como Kubuntu, Xubuntu, Ubuntu Cinnamon y otros, que generan sus propias instantáneas basadas en la misma infraestructura de construcción. Esto facilita a quienes prefieren escritorios alternativos probar sus entornos habituales con el nuevo núcleo y el nuevo conjunto de paquetes antes del lanzamiento definitivo.

Para administradores de sistemas que gestionan flotas mixtas en empresas o instituciones europeas, este enfoque permite validar varias variantes de Ubuntu 26.04 en paralelo, comprobando cómo se comportan con sus aplicaciones internas, drivers específicos o soluciones de seguridad antes de plantear despliegues a gran escala.

La llegada de Ubuntu 26.04 Snapshot 4 señala que el proyecto entra en la recta final hacia una nueva versión LTS que combinará un kernel moderno, un escritorio GNOME renovado y una pila de desarrollo actualizada, mientras la comunidad aprovecha estas imágenes mensuales como campo de pruebas para dejar lista la edición estable que se espera para finales de abril.


Linux LTS amplía plazos: así quedan los kernels 6.18, 6.12 y 6.6 tras la última extensión

Linux LTS

El ecosistema del kernel de Linux vuelve a mover ficha en el terreno del soporte a largo plazo (LTS). La política de mantenimiento de versiones estables, clave para servidores, dispositivos embebidos y distribuciones empresariales en España y el resto de Europa, se ajusta de nuevo tras la decisión de ampliar la vida útil de varias ramas recientes del kernel.

Con la última actualización de los calendarios de mantenimiento, el responsable de las series estables, Greg Kroah-Hartman, ha decidido prolongar el periodo de soporte de los kernels Linux 6.18, 6.12 y 6.6. Esta ampliación de plazos no es un simple detalle técnico: condiciona las decisiones de administradores de sistemas, proveedores de servicios cloud y responsables de TI que necesitan estabilidad durante años.

Revisión del calendario LTS: así quedan las versiones clave

En el nuevo esquema publicado por el mantenedor del kernel estable, se concreta el horizonte de soporte para varias versiones relevantes, con una foto clara del estado actual de las ramas LTS. Según el propio Kroah-Hartman, la situación pasa a ser la siguiente, reflejando el compromiso con un ciclo de vida más largo en las ediciones más recientes:

  • Linux 5.10: soporte fijado en un total de 6 años.
  • Linux 5.15: periodo de mantenimiento establecido en 5 años.
  • Linux 6.6: se asegura ahora un ciclo de 4 años.
  • Linux 6.12: también contará con 4 años de soporte oficial.
  • Linux 6.18: tendrá mantenimiento durante al menos 3 años, con posibilidad de prolongarse si hay demanda suficiente.

Esta actualización de plazos llega tras múltiples conversaciones con empresas, grupos de trabajo y otros mantenedores del núcleo, que han presionado para conservar durante más tiempo determinadas versiones críticas para sus productos y distribuciones.

Extensión del soporte: nuevos finales de vida para 6.18, 6.12 y 6.6

Uno de los cambios más comentados es la prolongación concreta de los periodos de fin de vida (EOL) de las ramas LTS más recientes. A partir de ahora, Linux 6.18 LTS amplía su horizonte de mantenimiento hasta diciembre de 2027, ganando un año extra respecto al plan anterior. Además, se deja la puerta abierta a extender ese plazo si el interés por parte de la industria y la comunidad se mantiene alto.

El kernel Linux 6.12 LTS es, sin embargo, el mejor parado. Su fecha de fin de soporte se alarga dos años completos, pasando de diciembre de 2026 a algún momento de 2028. Este salto lo sitúa como una de las ramas más estratégicas para los próximos años, especialmente para distribuciones con un fuerte enfoque en estabilidad en Europa, donde ciclos largos son habituales en la administración pública y en entornos corporativos.

En paralelo, Linux 6.6 LTS también ve ampliada su vida útil. En lugar de finalizar en 2026, como estaba inicialmente previsto, su soporte se extiende hasta finales de 2027. Este cambio otorga un margen adicional a quienes ya han apostado por 6.6 como base para infraestructuras críticas, tanto en centros de datos como en dispositivos de red y sistemas embebidos.

Frente a estos cambios, las ramas 5.10 y 5.15 mantienen sus planes originales de soporte, con 6 y 5 años respectivamente, sin modificaciones en sus EOL. El foco de la revisión ha estado claramente en las series de la familia 6.x más recientes.

La realidad del soporte LTS: no se puede mantener todo para siempre

Aunque la comunidad del software libre tiene fama de cuidar sus proyectos durante muchos años, incluso después de nuevas publicaciones, existe un límite práctico. Mantener un sistema operativo y su kernel indefinidamente no es viable, especialmente cuando se acumulan cambios de seguridad, nuevas arquitecturas y requisitos de hardware.

Por este motivo, cada versión del kernel Linux cuenta con una fecha de fin de vida a partir de la cual deja de recibir parches oficiales. Esta caducidad obliga a planificar migraciones y actualizaciones, pero a cambio permite concentrar recursos en las ramas que realmente se utilizan en producción. Las extensiones anunciadas ahora son una forma de ajustar ese equilibrio según la adopción real de cada versión.

En la práctica, para administradores de sistemas en España o en otros países europeos, esto significa que pueden permanecer en un mismo kernel LTS durante varios años sin necesidad de saltar continuamente a ediciones más recientes. Las ampliaciones para 6.6, 6.12 y 6.18 ofrecen más margen para alinear las actualizaciones con ventanas de mantenimiento, contratos de soporte y requisitos regulatorios.

Por qué 6.12 LTS se convierte en la estrella del nuevo plan

Entre todas las versiones afectadas, la que más protagonismo gana es Linux 6.12 LTS. No solo recibe la ampliación más generosa de su periodo de soporte, sino que se está consolidando como una base tecnológica clave en varios frentes. La razón principal es que esta versión ha logrado congregar un interés muy fuerte tanto de grandes empresas como de proyectos comunitarios de primer nivel.

Una de las grandes novedades que llegaron con 6.12 fue la incorporación de PREEMPT_RT como parte del kernel principal, una mejora en el comportamiento en tiempo real que ha tardado unos veinte años en completarse. Este avance es especialmente relevante para sectores que exigen baja latencia y respuesta determinista, como la industria, las telecomunicaciones, el ámbito sanitario o la automoción, donde Europa tiene una presencia notable de fabricantes y proveedores.

A esto se suma que Red Hat Enterprise Linux 10 (RHEL 10) también se apoyará en 6.12, lo que multiplica la presión para un soporte extendido. Cuando grandes distribuciones empresariales basan sus ciclos de vida en un kernel concreto, resulta lógico que se solicite una ventana de mantenimiento acorde, que se mida en años y no en meses.

La versión 6.12 ha recibido incluso atención en el campo del hardware de consumo, con soporte para dispositivos como Raspberry Pi 5. Esto la coloca en una posición interesante para proyectos educativos, makers y pequeñas empresas que utilicen estas placas como parte de sus soluciones, también muy habituales en Europa en ámbitos como la automatización ligera o la monitorización remota.

Un modelo de soporte guiado por la adopción y el compromiso

Greg Kroah-Hartman ha dejado claro que no concede ampliaciones de soporte de forma indiscriminada. La decisión de prolongar la vida de una rama LTS depende de si las compañías y grupos de usuarios la adoptan y contribuyen activamente a su mantenimiento. En otras palabras, para que un kernel LTS reciba años extra de soporte, tiene que tener detrás una comunidad e industria dispuestas a implicarse.

En este contexto, la extensión del soporte para las versiones 6.6, 6.12 y 6.18 es una señal de que estas ramas han logrado un nivel de implantación relevante. La combinación de uso en distribuciones de referencia, despliegues en centros de datos, integración en productos comerciales y su utilización en sistemas de misión crítica ha pesado en la decisión.

Este modelo de soporte, en el que el calendario de EOL se ajusta en función del grado de adopción real, resulta especialmente útil para las organizaciones europeas que planifican a largo plazo. Permite alinear la elección de un kernel LTS con la estrategia tecnológica, sabiendo que si la versión se consolida como estándar de facto, el ecosistema de mantenimiento tenderá a reforzarse.

Impacto práctico para distribuciones y entornos de producción

En entornos de producción, esto se traduce en que las empresas pueden optar por una rama como 6.12 LTS o 6.6 LTS sabiendo que no tendrán que precipitar una migración al poco tiempo. Esto es especialmente importante en sectores regulados o con altos requisitos de certificación, donde los cambios de versión implican validaciones, auditorías y pruebas extensas.

Para los responsables de sistemas que gestionan infraestructuras mixtas en Europa, la combinación de kernels LTS con largos periodos de estabilidad y un flujo continuo de correcciones de seguridad resulta atractiva. Permite adoptar una estrategia de «menos saltos, pero mejor planificados», algo que encaja con la realidad de muchas organizaciones que no pueden permitirse sorpresas en producción.

Con este ajuste en los planes de soporte, el panorama del Linux LTS extended ofrece ahora más opciones para quienes necesitan estabilidad a medio y largo plazo. La ampliación de los ciclos de vida de 6.6, 6.12 y 6.18 refuerza la idea de que, cuando comunidad e industria reman en la misma dirección, el calendario del kernel puede adaptarse a esas necesidades, proporcionando un margen adicional para planificar despliegues, actualizaciones y estrategias de mantenimiento con menos prisas.


Mesa 26.0.1 corrige un fallo de seguridad en WebGPU y mejora la estabilidad general del stack gráfico

Mesa 26.0.1

La llegada de Mesa 26.0.1 marca la primera revisión puntual de la serie 26 con un cambio especialmente sensible: un parche de seguridad crítico que corrige un posible acceso fuera de límites (OOB) de memoria en contextos WebGPU utilizados desde navegadores web. Este tipo de vulnerabilidad puede abrir la puerta a que una página maliciosa intente leer o corromper memoria indebida, comprometiendo tanto la estabilidad como la seguridad del sistema en entornos donde la aceleración gráfica es pieza clave.

Más allá de este fix urgente, la actualización mantiene el ritmo habitual de Mesa con correcciones de errores, ajustes de rendimiento y mejoras de compatibilidad para distintas GPU y configuraciones gráficas. Aunque muchos de estos cambios pasan desapercibidos para el usuario final, son fundamentales para garantizar una experiencia más sólida en juegos, aplicaciones 3D y navegadores modernos que dependen cada vez más de APIs avanzadas como WebGPU dentro del ecosistema Linux.

Mesa 26.0.1: primera revisión puntual con un fix de seguridad crítico

En esta ocasión, la actualización tiene más urgencia de lo habitual porque incluye una corrección de seguridad para un posible acceso fuera de límites (OOB) de memoria en contextos WebGPU cuando se usa desde navegadores web. Este tipo de fallo puede permitir que una página maliciosa intente leer o corromper memoria a la que no debería tener acceso, con riesgos claros para la estabilidad y la seguridad del sistema.

Además de ese parche clave, Mesa 26.0.1 recoge el típico lote de correcciones de errores, pequeños ajustes de rendimiento y mejor compatibilidad con distintas GPU y stacks gráficos. Aunque muchos cambios no son espectaculares de cara al usuario, sí suponen una mejora real en fiabilidad, sobre todo en combinaciones concretas de hardware y juegos o aplicaciones.

PanVK y Mali: acelerón considerable con MSAA en Mesa 26.1

En paralelo a la rama 26.0.x, el desarrollo de Mesa sigue adelante y ya se han fusionado cambios para 26.1. Uno de los avances más llamativos llega en el driver PanVK, que proporciona soporte Vulkan para las GPU Arm Mali modernas.

Una serie de optimizaciones recientes han permitido lograr aceleraciones de hasta 25,7 veces en pruebas con multi-sample anti-aliasing (MSAA) en Vulkan. Hablamos de un salto enorme en escenarios donde se usa MSAA para suavizar bordes y mejorar la calidad de imagen, algo muy relevante para juegos y aplicaciones 3D en dispositivos con GPU Mali.

Estas mejoras refuerzan la tendencia de los últimos años: el soporte gráfico open source en plataformas Arm está madurando a buen ritmo, tanto para sobremesa como para dispositivos embebidos y soluciones en la nube, reduciendo la dependencia de drivers privativos y permitiendo una integración más limpia con el resto del stack Linux.

Drivers gráficos AMD e Intel: evolución constante en Linux

Mientras Mesa avanza, el resto de la pila gráfica en Linux tampoco se queda quieta. En el caso de AMD, el driver AMDGPU del kernel ha alcanzado recientemente una cifra significativa: más de seis millones de líneas de código en Linux 7.0, lo que supone alrededor del 15% de todo el código del kernel, convirtiéndose en el driver individual más grande.

Este crecimiento refleja la enorme inversión en funcionalidades para GPU modernas, soporte de cómputo, integración con AMDKFD y compatibilidad con múltiples generaciones de tarjetas Radeon. El resultado práctico es un soporte sólido para gaming, cómputo GPGPU y uso profesional, especialmente cuando se combina con Mesa y RADV.

Además, se han seguido integrando mejoras específicas para GPUs AMD antiguas. Un desarrollador de Valve ha impulsado múltiples parches que han mejorado de forma notable el rendimiento y la estabilidad de las Radeon GCN 1.0/1.1, hasta el punto de que se usa AMDGPU por defecto en lugar del antiguo driver Radeon, habilitando también RADV Vulkan y ofreciendo una experiencia bastante más redonda.

Por el lado de Intel, el driver ANV para Vulkan ha recibido correcciones en la codificación de vídeo H.265 con Vulkan Video dentro de Mesa 26.1 en desarrollo. Estas mejoras son cruciales para quienes dependen de la aceleración de vídeo moderna en Intel, ya sea para transcodificación, streaming o aplicaciones multimedia profesionales.

El conjunto de cambios que rodea a Mesa 26.0.1 dibuja un ecosistema Linux especialmente dinámico: desde el parche de seguridad en WebGPU y los avances en drivers gráficos como PanVK, AMDGPU e Intel ANV, hasta la nueva oleada de kernels 7.0 y LTS extendidos, pasando por mejoras en entornos de escritorio, compiladores, almacenamiento, virtualización, IA y gaming. Tener todo este stack al día no solo aporta rendimiento, sino que refuerza la seguridad y abre la puerta a nuevas funciones que hace pocos años eran impensables en Linux como plataforma generalista.


Llega Lutris 0.5.21 con nuevos runners y mejoras para Linux

Lutris 0.5.21

Lutris 0.5.21 ya se puede descargar para Linux y llega como una actualización relevante de este conocido lanzador. La aplicación, muy utilizada por usuarios de distribuciones europeas como Ubuntu, Debian o Fedora, refuerza su papel como centro unificado para ejecutar títulos nativos, de Windows y de distintas consolas desde un único lugar.

En esta edición, el proyecto da un paso más en su integración con el ecosistema de Steam y en la gestión de emuladores, al añadir varios nuevos «runners» o entornos de ejecución, además de cambios en la interfaz y correcciones internas. Sin grandes estridencias, se trata de una actualización que mejora la calidad de vida para quienes juegan habitualmente en GNU/Linux, tanto en España como en el resto de Europa.

Novedades principales de Lutris 0.5.21

El cambio más destacado de Lutris 0.5.21 es la incorporación de soporte para Sniper, el runtime de Steam Linux Runtime 3.0, el entorno de ejecución más reciente que Valve está utilizando para sus juegos en Linux. Sniper toma el relevo de los anteriores runtimes Scout (1.0) y Soldier (2.0), ofreciendo un contenedor moderno y más alineado con las necesidades actuales de compatibilidad.

Gracias a este nuevo runner, Lutris facilita que los usuarios puedan combinar su biblioteca de Steam con títulos instalados manualmente o procedentes de otras tiendas, pero quieren aprovechar la capa de compatibilidad que Valve ha ido perfeccionando.

Nuevos runners para emulación de consolas

Otra de las incorporaciones llamativas de esta versión es el soporte para ShadPS4, un emulador temprano de PlayStation 4. Aunque todavía se trata de un proyecto en desarrollo y lejos de ofrecer compatibilidad total, Lutris ya permite gestionarlo como un runner más, centralizando la configuración y el lanzamiento de juegos desde la propia interfaz del gestor.

Junto a ShadPS4 se suma también Xenia, un emulador de Xbox 360 orientado principalmente a investigación. Xenia no está enfocado al uso generalizado todavía y tiene como objetivo estudiar el funcionamiento de la consola y sus juegos, pero el hecho de que Lutris lo incluya como runner ayuda a quienes quieran experimentar con él sin tener que pelearse demasiado con las rutas y parámetros de inicio.

Ambos casos ponen de manifiesto que Lutris continúa abriéndose camino como plataforma central para emulación y juegos multiplataforma en Linux, concentrando en una misma herramienta lo que antes requería múltiples lanzadores y scripts independientes.

Mejoras en Dolphin-Emu y gestión de Proton

En el apartado de emulación clásica, Lutris 0.5.21 mejora la integración con Dolphin-Emu, el conocido emulador de GameCube y Wii, cambiando a un enfoque basado en AppImage. Este formato portátil simplifica el uso del emulador, ya que no requiere una instalación tradicional y reduce los posibles conflictos entre versiones o dependencias en distintas distribuciones.

El uso de AppImage para Dolphin facilita que usuarios de diferentes países europeos, con distribuciones muy diversas, puedan mantener una versión coherente del emulador sin preocuparse de los repositorios específicos de cada sistema. Para muchos, esto supone menos tiempo ajustando software y más tiempo dedicándolo simplemente a jugar.

Además, Lutris 0.5.21 incorpora una mejora en la manera de gestionar Proton, la capa de compatibilidad desarrollada por Valve para ejecutar juegos de Windows sobre Linux. Ahora, la aplicación permite mover las distintas versiones de Proton desde la ruta runners/proton a runners/wine, un cambio que ayuda a unificar el manejo de estas herramientas dentro del propio Lutris.

Este ajuste resulta útil para quienes acumulan varias versiones de Proton para distintos juegos y necesitan organizar mejor su biblioteca de entornos, algo muy común entre usuarios avanzados que afinan cada título con una configuración concreta.

Cambios en la interfaz y mejoras de compatibilidad

La nueva actualización también dedica atención a la experiencia de uso, con mejoras visibles en la interfaz y la usabilidad (UI/UX). Aunque no se detallan uno por uno todos los cambios, se mencionan ajustes en la forma de presentar la información y en la navegación por el cliente, con el objetivo de que gestionar juegos y runners resulte algo más cómodo.

Entre las novedades más técnicas destaca la compatibilidad con más tipos de almacenamiento, lo que beneficia a quienes tienen sus juegos repartidos en varias unidades, como SSD internos, discos duros externos o incluso configuraciones más complejas. Este soporte ampliado facilita localizar bibliotecas de juegos en diferentes ubicaciones físicas sin complicar demasiado la configuración.

En el plano gráfico, Lutris 0.5.21 corrige el reporte de la GPU a partir de la información proporcionada por Vulkan. De este modo, la aplicación identifica con mayor precisión la tarjeta gráfica activa, algo importante cuando hay varias GPUs en el sistema (por ejemplo, gráficos integrados y dedicados), lo que ayuda en la selección del hardware adecuado para cada juego.

Ajustes específicos para Wayland y nuevas traducciones

Esta versión introduce también un cambio pequeño pero práctico en relación con Wayland y X11, los dos sistemas de ventanas más usados en Linux. El aviso de Wine-Wayland, que informaba a los usuarios sobre el uso de esta tecnología, ahora solo aparece cuando el entorno de escritorio está funcionando realmente bajo Wayland, evitando notificaciones irrelevantes cuando se usa X11.

En cuanto a la localización, Lutris 0.5.21 suma soporte para el idioma portugués, ampliando la lista de idiomas en los que la aplicación resulta más accesible. Aunque el español ya está presente desde hace tiempo, esta incorporación refuerza la orientación del proyecto hacia una comunidad europea diversa, donde conviven múltiples lenguas y preferencias regionales.

El conjunto de estas modificaciones se completa con un abanico de correcciones de errores y pequeños retoques internos, que no siempre se aprecian a simple vista pero que contribuyen a un funcionamiento más estable y predecible, especialmente útil para quienes usan Lutris como lanzador principal de todos sus juegos.

Disponibilidad de Lutris 0.5.21 y actualización posterior

Lutris 0.5.21 se encuentra disponible para descarga a través de su repositorio oficial en GitHub, desde donde se pueden consultar también notas de la versión y detalles técnicos adicionales. Los usuarios de distribuciones populares en España y Europa pueden optar por instalarlo desde paquetes mantenidos por la comunidad o directamente desde los recursos proporcionados por el proyecto.

Tras la publicación de Lutris 0.5.21, el equipo ha lanzado de forma rápida Lutris 0.5.22 como actualización puntual. Esta revisión menor se centra, entre otros aspectos, en ajustar los objetivos de los sistemas de integración continua (PPA y CI) y en solventar cuestiones de compatibilidad con Python antes de la versión 3.14, de manera que el proyecto mantenga una base sólida a medio plazo.

Para los usuarios finales, este tipo de actualización rápida significa que los cambios de la 0.5.21 se consolidan con correcciones adicionales sin necesidad de esperar a un gran salto de versión. En la práctica, el uso cotidiano de Lutris debería volverse algo más estable, especialmente en entornos donde se depende de repositorios y paquetes automatizados.

Con todo este conjunto de novedades, desde el soporte para el runtime Sniper de Steam Linux Runtime 3.0 hasta la incorporación de nuevos runners de emulación y los ajustes de interfaz y compatibilidad, Lutris refuerza su posición como una de las herramientas más completas para gestionar y ejecutar juegos en Linux dentro de Europa y fuera de ella, manteniendo un ritmo de desarrollo constante y prestando atención tanto a las grandes funciones como a los detalles que facilitan el día a día.


Clonezilla Live 3.3.1 consolida las mejoras de la rama 3.3.0 con kernel moderno, base Debian Sid y un arranque live más robusto

Clonezilla Live 3.3.1

La llegada de Clonezilla Live 3.3.1-35 consolida a esta distribución en vivo como una de las herramientas más fiables para clonar, desplegar y restaurar sistemas, tanto en entornos domésticos como profesionales. Esta edición se apoya en la línea de mejoras que ya vimos en Clonezilla Live 3.3.0-33 y versiones previas 3.1.x, afinando el rendimiento, ampliando compatibilidad con hardware moderno y puliendo pequeños detalles que, en el día a día, marcan la diferencia.

Quienes ya utilizaban Clonezilla notarán que el proyecto sigue fiel a su filosofía: un sistema live ligero, centrado en la clonación de discos y particiones sin florituras, que se ejecuta desde un USB y no necesita instalación en el equipo. Sin embargo, bajo esa apariencia minimalista, Clonezilla Live 3.3.1 trae cambios muy interesantes en el kernel, las herramientas de clonado, la base Debian y la gestión del arranque, heredando y mejorando lo introducido en la rama 3.3.0.

Núcleo del sistema y base Debian en Clonezilla Live 3.3.1

Una de las claves de esta nueva iteración es la puesta al día del entorno base a partir de los repositorios Debian Sid, lo que garantiza acceso a paquetes recientes, correcciones de seguridad y mejor soporte para hardware de última generación. Esta actualización continua de la base Debian ya se venía aplicando en versiones anteriores y se mantiene como pilar del proyecto.

En la serie 3.3.x se ha dado un salto importante en el kernel Linux: la versión 3.3.0-33 se apoyaba en la rama Linux 6.16 (con compilaciones como 6.16.12-1), mientras que ediciones anteriores como la 3.1.3-11 ya habían introducido kernels modernos como el 6.9.7-1. Con Clonezilla Live 3.3.1, el proyecto mantiene esta línea de actualización continua, lo que se traduce en un soporte más sólido para tarjetas de red, controladoras de almacenamiento, UEFI recientes y, en general, dispositivos que hace unos años ni existían.

Otro componente clave del entorno en vivo es el paquete live-boot, responsable de buena parte de la lógica de arranque del sistema live. En la rama 3.3.0 se elevó a la versión 20250815 (con el empaquetado DRBL correspondiente), mejorando la fiabilidad del proceso de inicio y permitiendo ajustes internos como la inclusión forzada del módulo de kernel loop dentro del initramfs. Este detalle, aunque parezca menor, facilita el arranque en entornos complejos o poco habituales, donde el módulo loop puede ser necesario para montar sistemas de archivos de forma temprana.

Nuevas herramientas incluidas en Clonezilla Live

Uno de los campos donde más se nota la evolución de Clonezilla Live 3.3.x es en la colección de utilidades incorporadas al sistema. Más allá del clásico front-end de clonación, se han añadido varias herramientas específicas pensadas para administradores y usuarios avanzados que quieran un control más fino sobre los dispositivos y las tareas de clonado.

La primera de ellas es ocs-blkdev-sorter, una utilidad que coopera con udev para generar alias estables de los dispositivos de bloque de Clonezilla dentro de /dev/ocs-disks/. Esto se consigue gracias a la regla 99-ocs-sorted-disks.rules, que ordena y asigna nombres coherentes a los discos detectados. De esta forma, se reduce el riesgo de confusión cuando hay múltiples unidades conectadas y se realizan clonaciones o restauraciones en cadena.

Otra incorporación relevante es ocs-live-time-sync, utilizada por el script ocs-live-netcfg para llevar a cabo la sincronización horaria cuando hay acceso a Internet. Aunque pueda sonar trivial, mantener el reloj correcto es esencial para registros de auditoría, programas de backup o tareas planificadas, especialmente cuando se clonan equipos en masa que luego formarán parte de una red corporativa.

Junto a ellas, se añadieron herramientas de apoyo como ocs-cmd-screen-sample, ideada para integrarse con scripts que se ejecutan de nuevo (las típicas opciones de «run again»), y ocs-live-gen-ubrd, encargada de combinar un ZIP de OCS con una imagen RAW arrancable mediante U-Boot. Esto abre la puerta a despliegues en plataformas embebidas o dispositivos que utilizan U-Boot como cargador de arranque principal, algo cada vez más habitual en el mundo del IoT y equipos industriales.

También destaca ocs-blk-dev-info, una utilidad que devuelve información detallada de los dispositivos de bloque en formato JSON. Esta salida estructurada se lleva especialmente bien con herramientas como jq, permitiendo filtrar, transformar o integrar esos datos en scripts avanzados de automatización sin tener que pelearse con parsers de texto poco fiables.

Mejoras en la interfaz de texto y opciones de clonación

Como buena herramienta orientada a consola, Clonezilla sigue confiando en una interfaz en modo texto para la mayoría de operaciones interactivas. En la rama 3.3.0 se introdujeron cambios significativos para que esa interfaz fuera más cómoda y potente, algo que se mantiene y perfecciona en 3.3.1.

Por un lado, las utilidades ocs-sr (uno de los front-end más usados en clonación y restauración) y ocs-live-feed-img incorporan la opción -uoab. Esta opción permite seleccionar los alias de dispositivos de Clonezilla generados en /dev/ocs-disks/ de forma más intuitiva, evitando errores al elegir el disco origen o destino en sistemas con múltiples unidades.

Para tareas de verificación de integridad de las imágenes, el menú de modo texto incorpora las opciones -gb3 y -cb3, relacionadas con el uso de b3sum. Este algoritmo de suma de comprobación ofrece una forma moderna y robusta de verificar que una imagen no se ha corrompido durante el proceso de copia, transporte o almacenamiento.

La herramienta ocs-lang-kbd-conf, encargada de gestionar el idioma y el mapa de teclado, también se ha reforzado con dos nuevas opciones: -f y -t. Gracias a ellas se puede afinar con más precisión la configuración lingüística y de teclado, algo muy útil cuando se trabaja en equipos con disposiciones de teclado poco habituales o cuando se despliegan sistemas en varios idiomas.

Asimismo, la utilidad ocs-iso-2-onie gana la capacidad de manejar múltiples segmentos de mkinitramfs. Esto amplía los escenarios en los que se puede convertir una ISO de Clonezilla para entornos compatibles con ONIE, una plataforma muy utilizada en switches y dispositivos de red profesionales.

Usabilidad: locale, teclado y consola mejorados

Más allá de grandes titulares como el kernel o las nuevas herramientas, en Clonezilla Live 3.3.x se han introducido pequeños ajustes de usabilidad que, en conjunto, hacen el sistema mucho más agradable de usar, sobre todo en sesiones largas o en entornos donde la consola es el único interfaz disponible.

Un cambio importante es que la selección de idioma (locale) y mapa de teclado pasa a gestionarse en la shell de inicio de sesión. Esto permite que la herramienta fbterm (ya activada por defecto en esa fase) funcione de forma plenamente interactiva en una TTY. La consecuencia práctica es una consola de texto con mejor soporte de caracteres, comportamiento más consistente y, en general, una experiencia más moderna.

El sistema también ajusta automáticamente el tamaño de la fuente de la consola en función del número de columnas y filas disponibles. Esto se traduce en una legibilidad mucho mayor cuando se trabaja con resoluciones altas o pantallas pequeñas, sin necesidad de que el usuario tenga que ir probando tamaños de letra a mano.

En paralelo, varias utilidades internas han sido optimizadas: ocs-get-dev-info mejora su rendimiento y obtiene información de los dispositivos de manera más eficiente; ocs-scan-disk ordena y presenta su salida de forma más clara; y ocs-blk-dev-info, además de ofrecer datos en JSON, se adapta mejor a su uso conjunto con jq, ganando tanto en velocidad como en fiabilidad.

Otra modificación útil es que la herramienta ocs-cvt-dev pasa a aceptar únicamente tipos de disco válidos, reduciendo errores de uso, mientras que ocs-live-swap-kernel maneja de forma más correcta los módulos del kernel cuando se realiza un intercambio de núcleo, algo crucial en configuraciones avanzadas.

Gestión del tiempo y zonas horarias

La gestión de la hora del sistema puede parecer algo secundario, pero en entornos profesionales de clonado y despliegue tiene bastante más importancia de la que aparenta. Clonezilla Live 3.3.x refuerza esta área con varias mejoras específicas.

Cuando hay conectividad a Internet, la ya mencionada herramienta ocs-live-time-sync se encarga de coordinar la actualización de la hora con servidores remotos, garantizando que registros de logs, marcas de tiempo de copias y operaciones programadas se mantengan consistentes entre diferentes equipos.

En escenarios desconectados, como laboratorios aislados o redes sin acceso a la red pública, el sistema es capaz de calcular la zona horaria a partir del reloj del BIOS. De este modo se reduce al mínimo el desfase horario incluso cuando no se puede recurrir a NTP u otros mecanismos de sincronización, lo que resulta especialmente cómodo cuando se preparan imágenes maestras que se van a reutilizar en más de una máquina.

Copias avanzadas: MTD, eMMC y límites con LVM Thin

Clonezilla Live 3.3.1 mantiene y refina las opciones avanzadas de imagen y restauración introducidas en la versión 3.3.0, orientadas a dispositivos más allá de los discos duros tradicionales o SSD estándar.

En modo experto, Clonezilla permite ahora crear y restaurar imágenes de MTD y dispositivos de arranque eMMC mediante parámetros como -smtd, -smmcb, -rmtd y -rmmcb. Esto abre la puerta a trabajar cómodamente con equipos embebidos, routers, dispositivos IoT o sistemas con almacenamiento flash especializado, donde este tipo de memoria es habitual.

Sin embargo, el sistema también ha aprendido a ser prudente: cuando detecta LVM Thin Provisioning, Clonezilla opta por no operar sobre esos volúmenes para evitar posibles inconsistencias. En lugar de intentar clonar algo que podría dar problemas, el software prefiere avisar al usuario y dejar claro que ese tipo de configuración está fuera de su ámbito de acción seguro.

En el ámbito de los sistemas de archivos, Partclone juega un papel central. Versiones recientes, como la 0.3.31 introducida en Clonezilla Live 3.1.3-11 y la 0.3.38 incorporada más adelante, han ido resolviendo problemas importantes, incluyendo una corrección específica para btrfs. Esto incrementa la fiabilidad a la hora de clonar particiones que usan sistemas de archivos modernos, cada vez más presentes en instalaciones de escritorio y servidor.

Correcciones de errores y detalles de fiabilidad

La evolución de Clonezilla Live no se limita a añadir características; también se centra en pulir comportamientos y corregir fallos que pueden fastidiar una sesión de clonado en el peor momento. En la rama 3.3.0 se solucionó, por ejemplo, un problema con la opción --batch.

Concretamente, la opción –batch no se estaba propagando correctamente a la función check_image_if_restorable dentro de ocs-functions. Este fallo hacía que, en ciertos escenarios automatizados, el comportamiento no fuera el esperado. La corrección garantiza que los modos no interactivos funcionen como deben, algo crítico cuando se gestionan despliegues masivos.

Además, se añadió soporte para nombres de imagen que contienen caracteres especiales como «(» y «)», que anteriormente podían generar rechazo o errores inesperados. Este cambio puede parecer muy concreto, pero facilita bastante la vida cuando se emplean convenciones de nombrado complejas o cuando se integran imágenes en flujos de trabajo ya establecidos.

Paquetes añadidos y retirados en el entorno live

El ecosistema de paquetes que acompaña a Clonezilla Live también ha ido ajustándose para encontrar el equilibrio entre funcionalidad y ligereza. En las últimas iteraciones se han incorporado utilidades útiles y, al mismo tiempo, se han retirado componentes que ya no tenían sentido o que arrastraban problemas de dependencia.

Por el lado de los añadidos, en la rama 3.3.0 se sumaron paquetes como atd y cron (instalados pero desactivados por defecto), que proporcionan herramientas de planificación de tareas muy útiles en scripts personalizados o despliegues automatizados. También se incluyó dhcpcd-base, reforzando la pila de red, y upower, mejorando la gestión de energía en equipos portátiles o sistemas donde el estado de la batería importa.

En cambio, en una edición previa como Clonezilla Live 3.1.3-11 se decidió eliminar cpufrequtils de las listas de sistemas activos, ya que el paquete había desaparecido de los repositorios de Debian. Lo mismo ocurrió con diversas herramientas de aprovisionamiento fino (thin provisioning) que se retiraron por problemas de dependencias que afectaban a la estabilidad general. El paquete deborphan también fue eliminado del entorno live, al considerarse prescindible en el contexto de uso típico de Clonezilla.

En cuanto a los paquetes de arranque y configuración, se actualizaron componentes como el paquete de arranque en vivo (live-boot) y live-config. En la serie 3.1.3-11, por ejemplo, el paquete de arranque se elevó a la versión 1:20240525.drbl1 y live-config pasó a ser 11.0.5+drbl3, aportando una configuración más robusta del entorno live y mayor flexibilidad a la hora de detectar y configurar el hardware en el arranque.

Descarga de Clonezilla Live 3.3.1 y versiones 3.3.0

Clonezilla mantiene su apuesta por ofrecer un sistema live que cualquiera pueda ejecutar desde un pendrive sin complicaciones. La versión Clonezilla Live 3.3.1-35 se distribuye en formatos ZIP e ISO, pensados tanto para grabar en USB como para usar con máquinas virtuales u otros mecanismos de arranque.

Entre los archivos disponibles se encuentran nombres como clonezilla-live-3.3.1-35-amd64.zip y clonezilla-live-3.3.1-35-amd64.iso, claramente identificados con la arquitectura amd64 para evitar dudas. De la misma forma, siguen accesibles las imágenes de la edición clonezilla-live-3.3.0-33-amd64.zip y clonezilla-live-3.3.0-33-amd64.iso, útiles si se quiere mantener coherencia con entornos ya desplegados sobre esa versión concreta.

En todos los casos, el funcionamiento es el habitual: se descarga la imagen, se vuelca en un USB de arranque (o se monta en una máquina virtual), se inicia el equipo desde ese medio y, a partir de ahí, se tiene acceso al entorno de clonación y restauración sin necesidad de instalar nada en el disco duro. Mientras el usuario no actúe sobre las unidades, los datos permanecen intactos, lo que convierte a Clonezilla en una opción muy segura para pruebas, diagnósticos o migraciones.

El proyecto sigue ofreciendo la descarga de forma gratuita desde su página oficial, y pone a disposición de los interesados el registro de cambios completo de cada versión, donde se detallan aún más las modificaciones internas y la evolución del sistema. Es una buena práctica echarle un vistazo a esos changelogs, sobre todo si se van a usar funciones avanzadas o se depende de hardware muy específico.

Con todo este conjunto de cambios acumulados —desde el salto a kernels modernos y la base Debian Sid hasta las nuevas herramientas de alias de discos, sincronización horaria, soporte para MTD y eMMC, mejoras en consola y ajustes finos en el arranque—, Clonezilla Live 3.3.1 se presenta como una actualización muy sólida para quienes necesitan clonar y desplegar sistemas con fiabilidad. Mantiene la esencia minimalista del proyecto, pero añade justo lo necesario para responder a los retos actuales de hardware y entornos profesionales, por lo que resulta especialmente recomendable para administradores, técnicos y usuarios avanzados que trabajan a diario con imágenes de sistema.


Firefox 148 llega con la principal novedad de poder desactivar la IA

Firefox 148

Mozilla cambió de CEO recientemente, y lo primero que dijo fue que el navegador del panda rojo pasaría a ser un navegador centrado en la IA. Muchos usuarios se quejaron, afirmando incluso que se cambiarían a otro, motivo por el que la compañía salió al paso a decir que actuarían como siempre: aunque la IA tendrá mucho peso en el desarrollo de Firefox, los usuarios siempre tendremos control total sobre el software. Y aquí tenemos Firefox 148 con opciones para poder desactivar la IA.

Las funciones con Inteligencia Artificial irán llegando cada vez más y mejores, y la novedad más destacada de Firefox 148 es ese «Kill Switch» para «matar» toda la IA del navegador. Además, también se pueden desactivar funciones sueltas, con lo que podemos aprovechar la IA si queremos o quedarnos con un Firefox «pelado» como el que hemos usado hasta ahora. Explicado esto, lo que sigue es la lista con las novedades que ha traído Firefox 148.

Novedades de Firefox 148

  • Se ha añadido una sección Controles de IA en Ajustes para gestionar las funciones mejoradas con inteligencia artificial.
  • Firefox ahora ofrece compatibilidad mejorada con lectores de pantalla para acceder a fórmulas matemáticas incrustadas en archivos PDF.
  • Las mejoras remotas ahora están desacopladas de los requisitos de telemetría en los Ajustes de Firefox. Ahora puedes optar por recibir cambios remotos del navegador incluso si has desactivado el envío de telemetría o la participación en estudios experimentales.
  • Firefox Backup ahora está disponible en Windows 10 para usuarios que también utilizan la función “Borrar el historial cuando Firefox se cierra”. Las copias de seguridad no incluirán ningún dato configurado para eliminarse al cerrar el navegador.
  • Ahora están disponibles los siguientes idiomas para traducción:
    • Traducción desde y hacia chino tradicional.
    • Traducción al vietnamita.
  • Los fondos de pantalla de Nueva pestaña ahora también aparecerán en las nuevas pestañas de contenedor, además de en las pestañas predeterminadas.
  • El documento inicial about:blank ahora es compatible con la web. Si la primera navegación de un contexto de navegación va a about:blank, se completa de forma síncrona y ya no es reemplazada por un segundo documento generado por el parser.
  • Se ha añadido compatibilidad de service workers para WebGPU, haciéndolo disponible en todos los contextos de workers. Esto permite que WebGPU se ejecute en segundo plano, especialmente útil para extensiones y páginas que comparten recursos entre varias pestañas y periodos de tiempo.
  • Firefox ahora es compatible con los métodos Iterator.zip() e Iterator.zipKeyed(), lo que permite combinar iteradores en uno solo que agrupa valores por posición, de forma similar a la función zip presente en otros lenguajes.
  • Firefox ahora es compatible con la API Trusted Types, orientada principalmente a prevenir ataques de cross-site scripting (XSS).
  • Firefox ahora es compatible con la API Sanitizer, que proporciona nuevos métodos para manipular HTML de forma segura. El método element.setHTML() permite insertar contenido HTML sin vulnerabilidades como XSS, y también se incluye document.parseHTML() para analizar HTML de manera segura.
  • Firefox ahora es compatible con el atributo location.ancestorOrigins.
  • Firefox ahora es compatible con la interfaz NavigationPrecommitController.addHandler() de la Navigation API, permitiendo registrar un controlador de navegación posterior al commit durante la fase previa al commit para procesos de navegación en varios pasos.
  • Firefox ahora es compatible con la propiedad position-try-order como parte de CSS Anchor Positioning, que controla el orden de intentos de posicionamiento alternativos.
  • Firefox ahora es compatible con la función CSS shape(), que permite definir formas libres adaptativas en propiedades como clip-path. A diferencia de path(), utiliza sintaxis estándar de CSS, admite diversas unidades y permite funciones matemáticas.
  • Se ha corregido un problema por el cual un paquete de idioma podía desactivarse tras una actualización mayor, provocando que Firefox se mostrara en un idioma incorrecto.
  • En Windows, al arrastrar una imagen descargada a Adobe Illustrator ahora se inserta correctamente la imagen en lugar de su URL.
  • Se han aplicado varias correcciones de seguridad.

Ya disponible, pronto en tu distribución Linux

Firefox 148 ya se puede descargar desde su página web oficial, y también se puede acceder a las notas de este lanzamiento. Para los usuarios de Linux es mejor esperar a que nuestra distribución añada los nuevos paquetes, aunque también hay disponibles paquetes flatpak y snap, ambos proporcionados por Mozilla. Los usuarios de Ubuntu también tenemos la posibilidad de usar el repositorio oficial.


Cómo instalar Firefox desde el repositorio oficial de Mozilla en Ubuntu y bloquear el paquete Snap

Firefox en versión deb

Cuando instalas Firefox desde el repositorio oficial de Mozilla en Ubuntu y desinstalas la versión Snap, lo lógico sería que todo quedara así para siempre. Pero muchos usuarios se encuentran con la misma sorpresa: tras reiniciar el sistema o instalar actualizaciones, vuelve a aparecer el Firefox en formato Snap como si nada hubiera pasado. Si te ha pasado varias veces, no es que estés haciendo algo mal: es el comportamiento por defecto de Ubuntu si no se configura bien APT y las prioridades de los paquetes.

En este artículo vamos a ver paso a paso cómo instalar Firefox desde el repositorio APT oficial de Mozilla en Ubuntu, cómo desinstalar cualquier rastro del paquete Snap y, sobre todo, cómo evitar que el sistema vuelva a traértelo de vuelta en futuras actualizaciones. La idea es que, al final, te quedes con un Firefox .deb bien integrado en el sistema, respetando cosas como temas de cursor, temas GTK y apariencia, y sin tener que pelearte a diario con reinstalaciones de Snap.

Por qué Ubuntu insiste en instalar Firefox como Snap

Desde Ubuntu 22.04 LTS en adelante, Canonical ha apostado fuerte por los paquetes Snap para aplicaciones de escritorio, y Firefox es uno de los casos más claros. En estas versiones, el paquete firefox del repositorio oficial de Ubuntu es básicamente un paquete de transición vacío que se limita a instalar el Snap de Firefox. Así, aunque lo veas como si fuera un .deb normal, lo que se acaba ejecutando es el paquete Snap.

Esto provoca que, si tú instalas Firefox .deb desde otro origen (por ejemplo, el repositorio oficial de Mozilla) y no cambias las prioridades de APT, en cuanto haya actualizaciones o el sistema crea que debe «corregir» dependencias, reinstala el paquete firefox de Ubuntu, y con él, el Snap. Por eso te encuentras una y otra vez con Firefox en formato Snap tras cada reinicio o actualización completa del sistema.

Además, muchos usuarios notan que el Firefox Snap tiene ciertos efectos secundarios molestos como problemas con temas de iconos o cursores personalizados, integración peor con algunos temas de escritorio, arranques algo más lentos o detalles curiosos con permisos. De ahí que cada vez más gente prefiera usar el Firefox .deb tradicional, bien desde el PPA de Mozilla Team o, de forma más limpia y directa, desde el repositorio APT oficial de Mozilla.

Opciones para usar Firefox .deb en Ubuntu

En Ubuntu tienes dos caminos principales para tener Firefox en formato .deb sin depender del Snap. Ambos son válidos, pero conviene entender qué hace cada uno para no mezclar configuraciones que luego entren en conflicto.

La primera opción es usar el PPA «mozillateam» (LP-PPA-mozillateam). Este PPA ha sido durante años la referencia para tener la última versión de Firefox, así como versiones ESR y Thunderbird en .deb. Permite actualizar con rapidez, suele ir por delante de los repositorios de Ubuntu y se integra muy bien en el sistema. Eso sí, si lo usas, hay que fijar prioridades APT para impedir que el Firefox de Ubuntu (que lleva al Snap) vuelva a colarse.

La segunda opción, más reciente y muy recomendable, es añadir directamente el repositorio APT oficial de Mozilla (packages.mozilla.org). Con este método, Firefox te llega directamente de Mozilla, sin intermediarios, en formato .deb, y puedes configurar APT para que siempre prefiera este origen frente a cualquier otro para los paquetes de Firefox. Además, este repositorio es ya el que Mozilla documenta como forma oficial para instalar Firefox en Ubuntu y otras distribuciones basadas en Debian.

Antes de nada: limpiar el Firefox Snap y restos previos

Antes de meternos en la instalación desde el repositorio oficial de Mozilla, es fundamental quitar cualquier rastro del Firefox Snap y, si lo has usado, también limpiar el PPA de mozillateam y sus reglas de prioridad. Esta limpieza evita que se crucen orígenes de paquetes y que termines con un lío de versiones distintas.

Si actualmente tienes Firefox instalado desde el Snap oficial de Ubuntu, el primer paso es desinstalarlo por completo desde la terminal. Para ello, abre una consola y ejecuta:

sudo snap remove firefox

En algunos casos es buena idea añadir la opción de purga para que se borren también datos y configuración gestionados por Snap, así que puedes usar snap remove –purge firefox si quieres hacer una limpieza todavía más profunda del paquete Snap y sus restos.

En Ubuntu 22.04 y versiones posteriores, además del Snap, puede que tengas instalado el paquete de transición firefox desde APT, que en realidad solo sirve de contenedor para el Snap. Para eliminarlo y evitar que APT lo use como puente para reinstalar el Snap, ejecuta:

sudo apt remove --autoremove firefox

Si el sistema responde que no hay nada que eliminar, no pasa nada, significa que ya no estaba instalado ese paquete. Lo importante es asegurarse de que no quede ningún firefox .deb de Ubuntu que apunte al Snap, porque eso es justo lo que puede reactivar la instalación del paquete Snap en futuras actualizaciones.

Cómo desactivar el PPA mozillateam si lo has usado antes

Si previamente tenías Firefox instalado desde el PPA mozillateam, conviene dejarlo todo en orden antes de pasar al repositorio oficial de Mozilla. Mantener ambos orígenes a la vez es posible, pero puede liar a APT con las prioridades y versiones, así que lo más limpio es elegir uno solo.

Para eliminar el PPA mozillateam de tu sistema, ejecuta en la terminal el siguiente comando, que retira el origen de software:

sudo add-apt-repository -r ppa:mozillateam/ppa

Además del propio PPA, es probable que tengas un archivo de preferencias APT que da prioridad a este repositorio. Suele estar en /etc/apt/preferences.d/mozilla-firefox o con un nombre similar. Para quitarlo sin dejar rastro, puedes hacer:

sudo rm -rf /etc/apt/preferences.d/mozilla-firefox

Algunos tutoriales también recomiendan crear un archivo como /etc/apt/preferences.d/99mozillateamppa. Si en tu caso existe un fichero con ese nombre, revisa su contenido o elimínalo si ya no quieres depender del PPA mozillateam. De esta forma, APT dejará de tener reglas antiguas que puedan interferir con el repositorio oficial de Mozilla.

Instalar Firefox desde el repositorio APT oficial de Mozilla

Con el terreno ya despejado de Snaps y PPAs antiguos, es el momento de añadir el repositorio oficial de Mozilla para instalar Firefox en formato .deb. Este método funciona perfectamente en Ubuntu 24.04 LTS y también en versiones anteriores compatibles con APT moderno.

Crear el directorio para las claves APT (si no existe)

Las claves de firma de repositorios APT se suelen guardar en /etc/apt/trusted.gpg.d, aunque en algunos tutoriales se recomienda crear un directorio específico para agrupar claves de proveedores externos. Si el directorio ya existe, no hace falta hacer nada; si no, puedes crearlo con:

sudo mkdir -p /etc/apt/trusted.gpg.d

Este paso garantiza que tendrás un lugar adecuado para almacenar la clave de firma de Mozilla, que es imprescindible para que APT confíe en los paquetes que descargue del nuevo repositorio.

Importar la clave de firma del repositorio de Mozilla

El siguiente paso es añadir la clave GPG oficial del repositorio APT de Mozilla. Esta clave permite verificar que los paquetes descargados realmente proceden de Mozilla y no han sido manipulados. Para ello, puedes usar wget desde la terminal de esta forma:

wget -q https://packages.mozilla.org/apt/repo-signing-key.gpg -O- | sudo tee /etc/apt/trusted.gpg.d/packages.mozilla.org.asc > /dev/null

Si tu sistema no tiene wget instalado, puedes añadirlo primero con un sencillo sudo apt install wget. Una vez importada la clave, APT podrá autenticar los paquetes que lleguen desde packages.mozilla.org sin mostrar avisos de firma desconocida.

Añadir el repositorio Mozilla APT a la lista de fuentes

Con la clave ya instalada, toca incorporar el repositorio de paquetes de Mozilla a tus orígenes de software. Puedes hacerlo de dos maneras: desde la interfaz gráfica de «Programas y actualizaciones» o directamente editando ficheros en la terminal.

Si prefieres la vía gráfica, abre «Programas y actualizaciones«, ve a la pestaña «Otro software» y pulsa en «Añadir». En la caja de texto introduce la siguiente línea completa del repositorio y guarda los cambios:

deb https://packages.mozilla.org/apt mozilla main

Si quieres hacerlo por terminal, también puedes crear un nuevo archivo en /etc/apt/sources.list.d con esa línea dentro, usando por ejemplo tu editor de texto favorito. Lo importante es que APT sepa que existe el origen https://mzl.la/4tT3lmG con la sección «mozilla main».

Configurar APT para priorizar el repositorio de Mozilla y bloquear el Snap

El punto clave para que Firefox Snap no vuelva a instalarse es configurar correctamente las prioridades APT. No basta con añadir el repositorio de Mozilla; hay que indicarle al sistema que prefiera siempre ese origen para Firefox y que, además, rechace los paquetes de Firefox procedentes de los repositorios de Ubuntu que conducen al Snap.

Para hacer esto de forma robusta, se recomienda crear un archivo de preferencias en /etc/apt/preferences.d que incluya dos bloques: uno dando prioridad máxima a packages.mozilla.org y otro asignando una prioridad negativa al Firefox de Ubuntu. Puedes hacerlo en un solo comando usando echo y tee, sin copiar línea a línea, así:

echo 'Package: *
Pin: origin packages.mozilla.org
Pin-Priority: 1000

Package: firefox*
Pin: release o=Ubuntu
Pin-Priority: -1' | sudo tee /etc/apt/preferences.d/mozilla

El primer bloque indica que cualquier paquete cuyo origen sea packages.mozilla.org tiene prioridad 1000, lo que, en la práctica, hace que APT siempre lo elija frente a otros orígenes con la misma versión del paquete. El segundo bloque le dice a APT que los paquetes cuyo nombre comience por firefox y procedan de los repositorios de Ubuntu tienen prioridad -1, es decir, no deben ser instalados automáticamente.

Con esta configuración matas dos pájaros de un tiro: garantizas que Firefox se instale y se actualice desde el repositorio oficial de Mozilla y, al mismo tiempo, impides que Ubuntu vuelva a meter su paquete de transición asociado al Snap cuando hagas un upgrade general del sistema.

Actualizar índices e instalar Firefox desde Mozilla

Tras añadir el repositorio y ajustar las preferencias, ya puedes decirle a APT que actualice la lista de paquetes disponibles y proceda con la instalación limpia de Firefox, esta vez desde packages.mozilla.org. Para asegurarte de que no quedan restos anteriores, puedes hacer una pequeña purga antes.

Empieza eliminando cualquier instalación previa de Firefox .deb que pudiera quedar, junto con sus traducciones desde APT, usando:

sudo apt purge firefox
sudo apt purge firefox-locale-es
sudo apt autoremove

Con esto te aseguras de que se borran tanto el navegador como el paquete de idioma castellano asociados a orígenes anteriores (Ubuntu o PPA). Tus datos personales de Firefox (perfil, marcadores, contraseñas) suelen almacenarse en tu directorio de usuario, por lo que normalmente no los pierdes al purgar el paquete, pero siempre es recomendable tener copia de seguridad por si acaso.

Ahora actualiza la información de paquetes y aplica posibles actualizaciones pendientes de otros componentes, para que todo quede sincronizado antes de instalar el nuevo Firefox:

sudo apt update
sudo apt upgrade

Una vez hecho esto, ya puedes instalar el navegador y, si lo deseas, el paquete de localización para español directamente desde el repositorio oficial de Mozilla. Ejecuta:

sudo apt install firefox
sudo apt install firefox-l10n-es-es

Si las preferencias APT están bien configuradas, APT escogerá el Firefox procedente de packages.mozilla.org en lugar de cualquier otra versión disponible. A partir de este momento, las futuras actualizaciones de Firefox te llegarán desde el repositorio de Mozilla cuando ellos publiquen nuevas versiones, sin que vuelva a colarse el Snap de Ubuntu.

Alternativa: usar el PPA mozillateam con pinning específico

Si prefieres seguir usando el PPA mozillateam en lugar del repositorio oficial de Mozilla, también puedes tener un Firefox .deb actualizado y evitar que el sistema vuelva al Snap de Ubuntu. Es un método algo diferente, pero igualmente válido para quienes ya confían en ese PPA o lo utilizan también para Thunderbird.

Para añadir este PPA, abre una terminal y ejecuta el siguiente comando, que incorporará el origen a tu sistema y actualizará los índices:

sudo add-apt-repository ppa:mozillateam/ppa -y

Después de añadirlo, es buena idea refrescar los repositorios e instalar actualizaciones básicas para asegurarte de que todo está alineado con las nuevas versiones del PPA. Puedes hacerlo con:

sudo apt update
sudo apt upgrade

Si tu sistema lo requiere, también puedes recurrir a un sudo apt full-upgrade para aplicar cambios más profundos, aunque conviene revisarlos antes por si afecta a otros paquetes críticos fuera de Firefox o Thunderbird.

Para forzar que APT use siempre el Firefox de este PPA y bloquee el de Ubuntu, se crea un archivo de preferencias similar al del repositorio de Mozilla, pero apuntando a LP-PPA-mozillateam. Por ejemplo, con nano podrías hacer:

sudo nano /etc/apt/preferences.d/99mozillateamppa

Dentro de ese archivo, se suelen usar dos bloques: uno para reforzar la preferencia del PPA mozillateam y otro para bloquear el Firefox del repositorio de Ubuntu. Un ejemplo típico sería:

Package: firefox*
Pin: release o=LP-PPA-mozillateam
Pin-Priority: 501

Package: firefox*
Pin: release o=Ubuntu
Pin-Priority: -1

El primer bloque le dice a APT que el Firefox procedente del PPA mozillateam debe tener prioridad por encima de los repositorios oficiales. El segundo bloque bloquea explícitamente el paquete Firefox de Ubuntu, que es el que suele redirigir al Snap. Con esto, evitas que el sistema intente volver a ese paquete de transición cuando hagas actualizaciones generales.

Para instalar Firefox desde este PPA con el idioma español, es habitual usar una orden que especifique el origen correspondiente, de forma que no haya dudas sobre qué repositorio se está empleando. Por ejemplo:

sudo apt install -t 'o=LP-PPA-mozillateam' firefox firefox-locale-es

A partir de ahí, Firefox se actualizará a sus nuevas versiones cuando el equipo del PPA las suba, normalmente de forma bastante rápida. Es un método probado en distribuciones como Ubuntu y Kubuntu 22.04 o 22.10, y muchos usuarios lo usan también para tener Thunderbird y Firefox ESR en formato .deb.

Ventajas de usar Firefox .deb frente al paquete Snap

Más allá de la parte técnica de repositorios y prioridades, muchos usuarios buscan el Firefox .deb en lugar del Snap por cuestiones de integración y sensación de fluidez. Un caso muy concreto es el de quienes quieren conservar o aplicar correctamente temas de cursor personalizados, algo que con el Snap puede no respetarse igual, precisamente por el aislamiento propio de este tipo de paquetes.

Los paquetes .deb suelen integrarse mejor con el tema de escritorio, los iconos, la configuración del sistema y otros elementos, porque comparten el mismo entorno de bibliotecas y rutas típicas de la distribución. También tienden a arrancar algo más rápido y a comportarse de forma más predecible cuando se usan extensiones del sistema o integraciones externas.

Por contra, los Snaps tienen ventajas en cuanto a aislamiento, dependencias empaquetadas y facilidad para ofrecer la misma aplicación en múltiples distribuciones, pero en la práctica, hoy por hoy, no terminan de convencer a buena parte de la comunidad de usuarios de Ubuntu en el escritorio. Por eso no es raro querer sustituir el Firefox Snap por un .deb tradicional mantenido ya sea por Mozilla directamente o por el equipo de mozillateam.

Siguiendo todos estos pasos, desde la eliminación completa del Snap hasta la configuración de APT con prioridades y repositorios adecuados, puedes mantener en Ubuntu un Firefox .deb totalmente funcional y actualizado sin que el sistema te reinstale el paquete Snap cada vez que apagas el equipo o aceptas actualizaciones. La clave está en limpiar orígenes antiguos, fijar correctamente el pinning y elegir si prefieres el repositorio oficial de Mozilla o el PPA mozillateam, sabiendo que en ambos casos te libras del paquete de transición de Ubuntu que fuerza el uso de Snap.


Firefox 148 llega con los interruptores para apagar la IA y otras mejoras no tan destacadas

Firefox 148

En un momento en el que la inteligencia artificial se ha colado en prácticamente todos los navegadores, Firefox da un paso distinto al de la competencia. Mientras Chrome, Edge y otros apuestan por asistentes y funciones automatizadas integradas por defecto, el navegador de Mozilla introduce una manera sencilla de decirles que no: un sistema para cortar de raíz todas estas características con la llegada de Firefox 148.

Mozilla mantiene su línea de priorizar el control del usuario y la protección de datos personales, algo especialmente valorado en Europa y en España, donde la sensibilidad hacia la privacidad digital es cada vez mayor. La actualización no se limita a la IA: también incluye mejoras de estabilidad, corrección de fallos molestos y ajustes internos que pulen el funcionamiento diario del navegador.

Firefox 148 y un solo ajuste para apagar toda la inteligencia artificial

La gran novedad de Firefox 148 es el llamado AI Kill Switch, un ajuste pensado para quienes no quieren convivir con capas de automatización en su navegador. A diferencia de lo que ocurre en otros navegadores, donde cada función de IA tiene su propia opción (si la tiene) y muchas veces está escondida, aquí se trata de un interruptor global que desactiva de golpe todas las características basadas en inteligencia artificial.

Este botón nace después de que Mozilla empezara a probar funciones experimentales de IA dentro de Firefox, como sugerencias inteligentes, herramientas de asistencia y otras utilidades que se iban integrando poco a poco en la experiencia de navegación. Buena parte de la comunidad, acostumbrada a un Firefox más «limpio» y respetuoso con la privacidad, empezó a mostrar su rechazo por miedo a perder precisamente esas señas de identidad.

En respuesta a esas quejas, Mozilla ha optado por una solución bastante clara: si el usuario no quiere IA, no tiene por qué tenerla. El AI Kill Switch no apaga una función concreta, sino que bloquea de raíz toda la inteligencia artificial presente en el navegador, sin necesidad de ir desactivando cosas una por una. Está pensado para quienes prefieren un navegador al estilo tradicional, sin capas extra de automatización que puedan afectar al rendimiento o a la privacidad, y en este sentido ofrece alternativas como Firefox más ‘limpio’ y respetuoso.

Además, la compañía mantiene la posibilidad de usar IA para quienes sí la quieran, pero sin imponerla. De este modo, Firefox 148 ofrece un punto intermedio entre aprovechar estas tecnologías y respetar el derecho a no utilizarlas. Para acceder a este nuevo control basta con escribir en la barra de direcciones la ruta interna about:preferences#ai, donde se centralizan los ajustes relacionados con la inteligencia artificial.

Mozilla, IA y privacidad: un equilibrio delicado

La posición de Mozilla con la IA es particular: necesita incorporar funciones modernas para seguir siendo competitivo, pero su imagen pública se apoya precisamente en lo contrario que muchos usuarios critican de otros navegadores, como el exceso de recopilación de datos o la integración agresiva de servicios externos en la experiencia de navegación.

En este contexto, el AI Kill Switch se convierte en una especie de válvula de seguridad. Permite a Mozilla experimentar e integrar herramientas inteligentes, pero al mismo tiempo garantiza que el usuario tiene siempre la última palabra sobre qué se ejecuta en su navegador. En países de la Unión Europea, donde el marco normativo sobre protección de datos es especialmente estricto, esta aproximación encaja mejor con la sensibilidad regulatoria y con las exigencias de transparencia.

Frente a la dificultad habitual para desactivar la IA en otros navegadores —con opciones dispersas, ajustes ocultos y funciones que vuelven a activarse tras las actualizaciones—, Firefox 148 plantea un modelo más directo y, en la práctica, menos intrusivo. Quien quiera un navegador con IA la puede usar, y quien no, puede apagarla de una vez sin miedo a que reaparezca sin aviso.

Mejoras en la experiencia de uso diaria con Firefox 148

Aunque el protagonismo se lo lleva el interruptor de IA, la versión Firefox 148 también llega con cambios pensados para mejorar la navegación del día a día. Muchos usuarios se habían quejado de errores con la función de arrastrar y soltar, algo que afecta tanto a quien trabaja con muchas pestañas como a quienes usan aplicaciones web complejas.

Entre los fallos corregidos se encontraban problemas al mover pestañas entre ventanas distintas, errores al arrastrar elementos dentro de ciertas aplicaciones web y comportamientos poco consistentes en algunos entornos concretos. La nueva versión pule estos aspectos, lo que debería facilitar el trabajo a usuarios avanzados que manejan multitud de pestañas, servicios online y herramientas en la nube desde el navegador.

Seguridad reforzada y cambios internos en el motor

Como es habitual en cada actualización importante, Mozilla ha incluido en Firefox 148 varias correcciones de seguridad. Aunque la organización todavía no ha detallado públicamente los identificadores CVE asociados, sí ha adelantado que se han solucionado vulnerabilidades y problemas detectados tanto por su equipo interno como por la propia comunidad.

Junto a los parches de seguridad, la versión 148 incorpora mejoras internas en el motor del navegador, pequeños ajustes en la compatibilidad con los estándares web y correcciones relacionadas con el renderizado de páginas. Todo ello no se percibe a primera vista, pero contribuye a que las webs se muestren de forma más fiable y a que el navegador responda con mayor fluidez.

Mozilla también menciona cambios menores en la interfaz y en el comportamiento de algunos elementos, siempre con la idea de pulir detalles que, sumados, mejoran la sensación general de calidad. No son funciones llamativas, pero ayudan a que Firefox 148 sea una versión más estable y madura que las anteriores.

Cómo descargar y actualizar a Firefox 148

La nueva versión Firefox 148 está ya disponible para usuarios de escritorio, aunque el anuncio se hará oficial dentro de unas horas. Llegado el momento actualizarán las notas de este lanzamiento. La actualización irá llegando sola, pero quienes no quieran esperar tienen varios caminos para hacerse con ella.

Una opción es acudir directamente a la página oficial de Mozilla. En el momento en que se redactó la información original aún se mostraba la versión 147.0.4, pero el instalador de la 148 se está incorporando progresivamente, por lo que puede tardar unas horas en aparecer. Desde ahí se descarga el paquete correspondiente al sistema operativo y se instala como cualquier otro programa.

Otra vía, algo más directa para usuarios avanzados, es entrar en el FTP público de Mozilla. En este repositorio ya está subida la versión 148, y se puede descargar el instalador específico (por ejemplo, para Windows, macOS o distribuciones GNU/Linux) e instalarlo manualmente. Es una alternativa útil para quienes quieren tener la última versión sin depender de los tiempos de actualización de la web principal.

Quien prefiera no complicarse puede simplemente esperar a la actualización automática vía OTA. Firefox comprueba periódicamente si hay nuevas versiones y, cuando detecta Firefox 148, descarga e instala la actualización en segundo plano. Normalmente, basta con cerrar y volver a abrir el navegador para que se complete el proceso.

Si se quiere revisar el estado de la instalación, se puede ir al menú interno de ayuda. Entrando en Configuración > Ayuda > Acerca de Firefox, el navegador muestra la versión actual y, si hay una nueva disponible, inicia la descarga de inmediato. Es una forma sencilla de forzar la búsqueda de actualizaciones sin tener que entrar en ninguna página externa. Lo mejor para los usuarios de Linux es esperar a que la distribución añada los nuevos paquetes a los repositorios oficiales.

Un punto de inflexión para el futuro de Firefox

Más allá de la lista concreta de cambios, Firefox 148 supone un momento importante para la estrategia de Mozilla en torno a la inteligencia artificial. Hasta ahora, el navegador había sido visto como una especie de refugio frente a la avalancha de asistentes, resúmenes automáticos y otros experimentos que muchos usuarios consideran invasivos.

La incorporación de funciones de IA generó dudas entre parte de su base de usuarios, pero el lanzamiento del AI Kill Switch intenta responder a esas inquietudes con una solución clara: la IA estará ahí para quien la quiera, pero sin convertirse en una obligación. En un entorno donde otros navegadores integran estas funciones sin ofrecer controles tan contundentes, esta decisión marca diferencias.

En el contexto europeo, donde las normativas de protección de datos y el debate público en torno al uso de la IA son especialmente intensos, la propuesta de Firefox 148 encaja con una demanda creciente de herramientas tecnológicas más transparentes y configurables. No se trata de rechazar la inteligencia artificial, sino de poder decidir con qué grado de presencia se convive con ella en el día a día.

Todo lo que trae esta versión —desde el interruptor global de IA hasta las correcciones de seguridad y las mejoras en la gestión de pestañas y compatibilidad web— configura un navegador que intenta equilibrar innovación y control. Para quienes buscan un entorno de navegación moderno pero con capacidad real de limitar la automatización, Firefox 148 se presenta como una de las opciones más coherentes disponibles ahora mismo.