El Markdown implementado en LibreOffice 26.2 merece la pena, aunque tiene margen de mejora

Markdown en LibreOffice 26.2

Hace ya meses desde que The Document Foundation adelantó el soporte para Markdown en LibreOffice 26.2. Esa versión de la suite de ofimática ya ha llegado, y he querido probar ese soporte. Para ser honesto, lo probé en el pasado, pero un problema de Windows (qué raro…) no me permitió entender cómo funcionaba. Con la estable ya disponible, he vuelto a probar, y lo cierto es que no pinta nada mal.

Antes de nada, empezar explicando por qué no me funcionaba nada en las betas: yo creaba mis documentos como lo hago en Linux, que es crear un archivo nuevo en el escritorio y ponerle de nombre, por ejemplo, prueba.md. El caso es que, por lo menos con el bloc de notas de Windows, ponerle sólo una extensión no es suficiente, y LibreOffice 26.2 no conseguía importar el archivo. Al abrir la aplicación del bloc de notas y guardarlo como Markdown se solucionaron mis problemas.

Porque sí, he probado la versión de Windows por el sencillo motivo de que se puede descargar e instalar más fácil que en Linux, en donde tendremos que esperar un poco más.

Así funciona el Markdown en LibreOffice 26.2

En las notas de lanzamiento de LibreOffice 26.2, en el apartado del Markdown, explican que se puede importar, exportar y pegar texto en Markdown. Si se abre un documento en Markdown, copiamos su texto con formato y lo pegamos en LibreOffice, sencillamente se pegará con el formato adecuado.

Pero lo que más me interesaba a mí era que abriera los archivos .md. Tras comprobar que pegar el texto sí funciona, y entender que el archivo tiene que crearse con el bloc de notas y guardarse con extensión .md para que funcione en Windows, he creado lo que se ve en la captura de cabecera. Para no tener que tirar de memoria, he ido a nuestro artículo sobre cómo escribir en Markdown y he ido probando marca tras marca.

Como podéis comprobar, funcionan:

  • Los encabezados.
  • Negrita/cursiva/texto tachado.
  • Bloques de código.
  • Código en línea.
  • Citas.
  • Listas, incluidas las de tareas.
  • Tablas.
  • Líneas horizontales.

De todo lo que se puede usar, sólo faltarían las fórmulas matemáticas, el texto resaltado, potencia/subíndice y el uso de la etiqueta <center>, que algunos visores sí lo soportan. Como visor, se comporta más o menos como Okular, de KDE. Sigue lejos de Visual Studio Code, pero éste con extensiones para ampliar su soporte.

¿Exportar falla?

Lo que no he conseguido en mis pruebas ha sido exportar. No aparece la opción desde el menú Archivo, por lo que o me he perdido algo o necesita mejorar.

Para ser sincero, creo que este soporte sirve si se quiere tener un programa como editor de textos sin ir saltando de uno a otro, o lo hará cuando exportar sea una posibilidad.


LibreOffice 26.2 llega con soporte inicial para Markdown y mejoras de rendimiento e interoperabilidad

LibreOffice 26.2

La llegada de LibreOffice 26.2 supone una nueva actualización semestral de la conocida suite ofimática de código abierto, disponible para Windows, macOS y, muy especialmente, para las principales distribuciones de Linux. Esta versión se centra menos en funciones llamativas y más en pulir aquello que suele dar guerra en el día a día: rendimiento, compatibilidad con otros formatos y estabilidad.

En un contexto en el que Microsoft 365 y otros servicios en la nube marcan el paso, LibreOffice mantiene su apuesta por una solución de escritorio sin suscripción, basada en estándares abiertos y con especial atención al usuario profesional y educativo. La edición 26.2 incorpora cambios relevantes en Writer, Calc, Base e Impress, además de ajustes técnicos para Linux y mejoras de seguridad que pueden resultar clave para administraciones públicas, centros educativos y empresas que quieren reducir su dependencia del software propietario.

Novedades generales de LibreOffice 26.2

La Fundación Documental ha orientado esta versión hacia rendimiento, interoperabilidad y manejo de formatos, en lugar de añadir funciones puramente cosméticas. El objetivo es minimizar los problemas al intercambiar documentos con usuarios de Microsoft Office, mejorar el comportamiento de archivos pesados y reforzar el soporte de tecnologías modernas tanto en escritorio como en la nube.

Una de las decisiones más llamativas es que LibreOffice 26.2 abandona la denominación «Community» en la edición dirigida al usuario final. Aunque no se trata de un cambio funcional, sí refleja la intención de presentar la suite como una opción madura y consolidada, especialmente en entornos donde las administraciones y empresas buscan alternativas respaldadas por una comunidad robusta y abierta.

Además, se han afinado numerosas áreas de la interfaz: diálogos con pestañas horizontales, posibilidad de copiar capturas de esos cuadros directamente al portapapeles y un acceso más directo para insertar enlaces desde el menú contextual cuando hay texto seleccionado. Son detalles pequeños, pero que facilitan tareas repetitivas en el trabajo ofimático cotidiano.

Writer: cambios de seguimiento más fiables y maquetación más flexible

El procesador de textos de la suite, Writer, recibe mejoras orientadas a usuarios que trabajan con documentos compartidos, revisiones y estilos complejos. El cuadro de diálogo del corrector ortográfico se ha refinado para gestionar mejor las sugerencias y el flujo de revisión, reduciendo clics y confusiones cuando se repasan textos largos o técnicos.

Una de las novedades más destacadas es el tratamiento más inteligente del seguimiento de cambios en ediciones interdependientes. Cuando varias modificaciones se solapan o entran en conflicto, Writer ofrece ahora más control al usuario para decidir qué versión se mantiene, evitando pérdidas de párrafos o historiales de revisión difíciles de entender. Esto resulta especialmente útil en entornos de trabajo colaborativo frecuentes en universidades, despachos profesionales o equipos distribuidos por distintos países.

En cuanto a maquetación, Writer incorpora opciones de alineación de párrafo «Inicio» y «Fin» independientes de la dirección del texto. Este enfoque facilita reutilizar estilos en documentos tanto en idiomas de escritura de izquierda a derecha como de derecha a izquierda, sin tener que duplicar configuraciones. También se incluye una función opcional de autodetección de dirección del texto que ajusta automáticamente el sentido de escritura a medida que se teclea.

Para el trabajo con imágenes, se añade una comodidad que muchos usuarios agradecerán: cuando se pega una única imagen en un documento y están activadas las opciones de AutoCaption, Writer puede generar de forma automática un pie o leyenda asociado. Esto agiliza la elaboración de informes, memorias técnicas y trabajos académicos donde cada figura debe ir identificada y numerada.

Calc: mejor integración con Excel y rendimiento reforzado

El módulo de hojas de cálculo, Calc, recibe un conjunto de cambios pensados para quienes manejan grandes volúmenes de datos o trabajan a caballo entre LibreOffice y Microsoft Excel. Entre las mejoras más relevantes está el soporte del formato de portapapeles BIFF12, utilizado por Excel 2007 y versiones posteriores, lo que permite pegar conjuntos de datos muy voluminosos sin pegarse con límites poco claros.

Además, la opción de guardar en formato XLSX se ajusta para que el destino por defecto sea el tipo de archivo «Excel 2010-365». De esta forma, al compartir hojas con compañeros o clientes que siguen utilizando Excel, se reducen los pasos manuales y se minimizan los problemas de compatibilidad. Esto resulta especialmente práctico en organizaciones mixtas donde conviven estaciones con LibreOffice y otras con la suite de Microsoft.

El cuadro de diálogo de ordenación incorpora ahora opciones de orden natural, muy útiles para listas con números de versión, direcciones IP u otras cadenas que no siguen una simple lógica alfanumérica. Gracias a esta función, entradas como «1.2.10» se colocan después de «1.2.9» de manera coherente, y no en posiciones extrañas que obligan a repasar el resultado a mano. Además, las preferencias de orden se guardan junto con el archivo, lo que evita tener que rehacer la configuración cada vez.

En el plano del rendimiento, se han mitigado cuellos de botella en operaciones que antes podían resultar desesperantes: desplazamiento por hojas con muchas columnas ocultas, manejo de gráficos 3D y operaciones intensivas con fórmulas. En conjunto, estas mejoras hacen más llevadero el trabajo con hojas extensas, habituales en análisis financieros, gestión de inventarios o seguimiento de proyectos en empresas.

Calc también incorpora nuevas formas con conectores disponibles desde Insertar > Forma > Conectores, una ayuda para quienes diseñan esquemas, organigramas o flujos de trabajo dentro de la propia hoja de cálculo, sin necesidad de recurrir a herramientas externas.

Base y Chart: bases de datos realmente multiusuario y gráficos 3D más ágiles

El componente de bases de datos, Base, da un salto importante al convertirse en una solución verdaderamente multiusuario. A partir de la versión 26.2, varios usuarios pueden trabajar de forma simultánea sobre la misma base de datos sin los conflictos de bloqueo de archivos que tradicionalmente obligaban a organizarse por turnos. Esta evolución abre la puerta a que pymes, asociaciones y departamentos pequeños se planteen Base como alternativa sencilla a otras soluciones de base de datos para tareas de gestión interna.

Por su parte, el módulo de gráficos, Chart, se beneficia de mejoras de rendimiento notables en la gestión de gráficos 3D. Operaciones como mover o redimensionar estos elementos dentro de documentos y hojas de cálculo resultan ahora más fluidas, lo que reduce la sensación de lentitud al preparar presentaciones o informes visualmente complejos.

Estas mejoras se completan con una aceleración en la representación de gráficos SVG con patrones de relleno, especialmente apreciable en Linux. Quienes trabajan con diagramas vectoriales detallados o plantillas corporativas con elementos SVG notarán una experiencia más suave al desplazarse y editar.

Markdown, formatos y compatibilidad ampliada en LibreOffice 26.2

LibreOffice 26.2 incorpora la posibilidad de importar y exportar archivos Markdown (.md), incluyendo la importación directa desde el portapapeles. Esta opción acerca la suite al flujo de trabajo de desarrolladores, técnicos y creadores de contenido que utilizan Markdown para documentación, blogs o wikis.

Al mismo tiempo, es posible aplicar plantillas ODT o DOCX durante la importación de Markdown, de forma que el contenido se adapte de inmediato a un estilo corporativo o a una maquetación predefinida. Esto resulta útil en organizaciones que gestionan documentación técnica en Markdown pero que luego necesitan generar versiones con un aspecto formal para informes, manuales o documentación oficial.

La compatibilidad con formatos de Microsoft Office sigue siendo una prioridad. Junto al ya mencionado soporte mejorado del portapapeles de Excel y al guardado por defecto en un perfil XLSX moderno, se ha pulido la exportación de tablas flotantes en DOCX desde Writer. Con estos ajustes se busca reducir esos pequeños fallos de maquetación que pueden aparecer al abrir en Word documentos creados originalmente en LibreOffice.

LibreOffice 26.2 introduce cambios técnicos y rendimiento en Linux: nuevo requisito x86-64-v2

En el terreno técnico, la versión 26.2 introduce un cambio importante para usuarios de GNU/Linux: las compilaciones oficiales pasan a basarse en AlmaLinux 9 y exigen un procesador compatible con la especificación x86-64-v2. En la práctica, esto significa que cualquier CPU fabricada aproximadamente a partir de 2009 cumple el requisito sin problemas.

Quienes aún utilicen equipos muy antiguos, como algunos modelos Core 2 Duo, podrían tener dificultades para ejecutar los binarios oficiales de LibreOffice 26.2 en Linux. En esos casos, se recomienda optar por los paquetes que distribuye directamente la propia distribución, o bien mantenerse en versiones anteriores de la suite, ya que las compilaciones de las distros pueden usar un perfil de compatibilidad distinto.

En el apartado gráfico, Skia pasa a ser el motor de renderizado obligatorio en Windows y macOS, mientras que en Linux continúa siendo opcional. Este cambio persigue una experiencia más coherente y estable en sistemas de escritorio modernos. Los usuarios de Linux pueden seguir eligiendo la configuración que mejor se adapte a su entorno y hardware.

La nueva versión también aporta mejoras de rendimiento generales: exportaciones más rápidas a ePub con barra de progreso visible, desplazamiento más fluido por hojas con columnas ocultas, mayor agilidad al mover gráficos en Calc y una representación más ágil de elementos SVG complejos en Linux. En cada lanzamiento se persigue recortar tiempos de espera en tareas habituales, acumulando pequeños avances que, en conjunto, se notan en jornadas de trabajo largas.

Impress y multimedia, BASIC y Python: mejoras para usuarios avanzados

En el módulo de presentaciones, Impress, la principal novedad se centra en los usuarios de Windows: la aplicación pasa a usar Microsoft Media Foundation como base para la reproducción de audio y vídeo en lugar de depender de GStreamer. Esto se traduce en un soporte nativo para códecs tan extendidos como H.264 y AAC sin necesidad de instalar componentes adicionales, lo que simplifica la reproducción de presentaciones con contenido multimedia en ordenadores de oficina y aulas.

Para quienes trabajan con macros heredadas, el entorno de desarrollo de BASIC incorpora una función experimental de autocompletado en la IDE. Ahora es posible obtener sugerencias de métodos y propiedades para objetos, reduciendo errores tipográficos y acelerando la escritura de scripts. Aunque se trata de una característica en fase temprana, puede ser un alivio para administradores y usuarios avanzados que mantienen soluciones internas basadas en macros.

La integración de Python 3.12 junto con módulos adicionales como sqlite3, venv, lzma y dbm amplía las posibilidades para automatizar tareas e integrar LibreOffice en flujos de trabajo más complejos. Estas capacidades resultan interesantes para departamentos de TI en organizaciones que desarrollan herramientas internas apoyadas en scripts y complementos.

Seguridad y cifrado ODF reforzado en LibreOffice 26.2

En materia de seguridad, la versión 26.2 incorpora un experimento especialmente relevante para entornos que manejan documentos confidenciales o datos personales. Se introduce un modo de cifrado ODF denominado de forma informal «ODF Wholesome Encryption», que utiliza Argon2id para el derivado de contraseñas y AES-GCM para el cifrado de contenidos.

Este enfoque permite verificar si un archivo cifrado ha sido manipulado antes de abrirlo, reforzando la integridad del documento. Aunque la función se presenta como experimental, apunta a un futuro en el que el estándar ODF pueda ofrecer un nivel de protección más robusto, algo especialmente importante para administraciones públicas que deben cumplir marcos normativos estrictos en materia de protección de datos.

Mejoras en servicios en la nube y autenticación

LibreOffice 26.2 también presta atención a la interacción con servicios en la nube, un apartado que gana peso en el trabajo híbrido. Se han introducido mejoras en el flujo de autenticación con Google Drive, haciendo más fiable la conexión y gestión de documentos almacenados en este servicio. De momento, parte de estas mejoras no se aplican íntegramente a Linux, pero marcan el rumbo de una integración más pulida con plataformas online.

Este tipo de avances facilita la convivencia entre archivos locales y documentos en la nube, un escenario muy común en pymes, centros educativos y profesionales que combinan almacenamiento propio con servicios como Drive. Aunque LibreOffice no compite directamente con las suites 100 % web, sí ofrece puentes que permiten trabajar con documentos en distintos entornos sin renunciar al control local.

Instalación y disponibilidad de LibreOffice 26.2

LibreOffice 26.2 puede descargarse ya desde el sitio web oficial de LibreOffice.org en paquetes para Windows, macOS y Linux. En el caso de las distribuciones GNU/Linux más populares, como Ubuntu, Debian, Fedora, openSUSE o Linux Mint, la actualización llegará progresivamente a través de sus repositorios o de canales específicos como paquetes DEB, RPM, Snap o Flatpak.

Los usuarios de Ubuntu cuentan con varias opciones: descargar directamente el paquete DEB desde la web oficial, esperar a que se actualicen las versiones en Snap o Flathub, o recurrir a repositorios como el LibreOffice Fresh PPA, que suele recibir la nueva versión con un pequeño desfase respecto al anuncio inicial. Conviene recordar que Ubuntu no suele incorporar versiones recientes de LibreOffice en lanzamientos LTS ya publicados, por lo que quienes estén en 22.04 o 24.04 y quieran las últimas funciones antes de tiempo deberán optar por uno de estos métodos alternativos.

En cualquier caso, la suite seguirá integrándose en futuros lanzamientos de distribuciones. La planificación actual contempla que LibreOffice 26.2 forme parte de futuras versiones LTS de sistemas como Ubuntu, lo que asegura su presencia en entornos donde la estabilidad y el soporte prolongado son prioritarios.

Con este lanzamiento, LibreOffice refuerza su papel como opción sólida y fiable frente a las suites ofimáticas propietarias, apostando por la compatibilidad con formatos extendidos, la mejora del rendimiento en tareas reales y el impulso de estándares abiertos. Sin grandes estridencias de marketing ni funciones puramente de escaparate, la versión 26.2 pule aspectos que marcan la diferencia cuando se trabaja a diario con documentos, hojas de cálculo, bases de datos y presentaciones.


SonicDE: el entorno de escritorio que mantiene vivo X11

SonicDE

SonicDE se ha convertido en uno de los nombres más sonados cuando se habla de mantener vivo el escritorio en X11 dentro del ecosistema KDE. Mientras buena parte del mundo Linux se mueve a toda prisa hacia Wayland, este proyecto comunitario ha decidido coger el relevo del código clásico de Plasma y KWin para ofrecer una alternativa optimizada, pulida y con una filosofía muy clara: priorizar la estabilidad, el rendimiento y la libertad de elección del usuario.

Lejos de ser un simple clon, SonicDE se articula como un conjunto de componentes bien definidos: sonic-win como gestor de ventanas X11, sonic-workspace como espacio de trabajo derivado de Plasma, silver-sddm como tema de inicio de sesión y paquetes específicos para distintas distribuciones. Todo ello con una hoja de ruta que pasa por mantener y mejorar el soporte X11, depurar el código heredado de KDE y ofrecer un entorno cohesionado que funcione bien tanto en equipos modestos como en configuraciones más exigentes, incluyendo escenarios de juego y creación de contenido, con soporte para Steam Audio.

Qué es SonicDE y de dónde sale

SonicDE nace como un fork directo de partes clave de KDE Plasma, en concreto del workspace y del gestor de ventanas KWin para X11. Su origen está muy ligado a la decisión de KDE de orientar Plasma 6.8 y versiones posteriores hacia un modelo prácticamente exclusivo en Wayland, retirando de forma gradual el soporte para sesiones X11. Ante este cambio, un grupo de desarrolladores y usuarios que seguían confiando en X11 decidió rescatar, limpiar y ampliar el código orientado a este protocolo clásico.

En un principio el proyecto se llamó «KDE-Lite», pero con el tiempo adoptó el nombre actual para reflejar mejor su identidad propia como entorno de escritorio independiente aunque derivado de KDE. SonicDE no busca competir con Plasma en el terreno Wayland, sino ofrecer una opción sólida para quienes necesitan o prefieren seguir usando X11 por compatibilidad, rendimiento o simple preferencia personal.

Componentes principales del ecosistema SonicDE

El corazón de SonicDE se sustenta en varios proyectos que se desarrollan de forma coordinada. Cada uno cubre una parte específica del escritorio, pero todos comparten una misma filosofía: código mantenible, reproducible y centrado en X11.

sonic-workspace: el espacio de trabajo basado en Plasma

El paquete sonic-workspace es, en esencia, una bifurcación del Plasma Workspace original, con todas las piezas necesarias para levantar un entorno tipo Plasma pero afinado para sesiones X11. Incluye paneles, widgets, gestión de actividades, fondos, notificaciones y otros elementos que definen la experiencia de escritorio cotidiana.

Dentro de este fork, los desarrolladores han ido eliminando partes del código que se enfocaban únicamente en Wayland, a la vez que han ido modernizando elementos obsoletos o marcados como deprecated en el árbol original. Esto no solo mantiene vivo el soporte X11, sino que facilita que el proyecto sea sostenible a medio y largo plazo sin arrastrar lastre innecesario.

Una de las ventajas de este enfoque modular es que ciertas funciones ligadas a Wayland se han movido a componentes opcionales, como el paquete sonic-workspace-wayland. Esto permite escenarios flexibles, por ejemplo en dispositivos como Steam Deck, donde el usuario puede seguir en X11 de forma habitual y activar Wayland solo cuando necesite HDR o integraciones específicas con Gamescope, evitando instalar o cargar componentes que no vaya a usar de forma habitual.

sonic-win: gestor de ventanas y compositor X11

El otro gran pilar del proyecto es sonic-win, un gestor de ventanas y compositor para X11 derivado directamente de KWin/X11. Su función principal es gestionar las ventanas y los efectos gráficos en conjunto con una shell de escritorio (como sonic-desktop), siempre con la idea de ser lo menos intrusivo posible. Si todo va bien, el usuario casi no debería notar que está usando este gestor en particular: su presencia debe ser transparente en el día a día.

A pesar de este enfoque discreto, sonic-win integra un conjunto de características avanzadas pensadas para usuarios exigentes, siempre que no entren en conflicto con la prioridad de ofrecer una experiencia estable y simple. No está orientado a un nicho muy específico de usuarios, sino que sigue el mismo público objetivo que la shell de escritorio que lo use, lo que lo hace válido tanto para entornos ligeros como para instalaciones más completas.

Importa subrayar que sonic-win no pretende ser un sustituto universal para todos los gestores de ventanas. No es una alternativa directa a gestores standalone minimalistas como i3 u openbox, ni un reemplazo para gestores estrechamente ligados a shells ajenas (por ejemplo, GNOME Shell). Tampoco apunta a ser lo más espartano posible ni a prescindir del compositor por defecto, aunque es técnicamente posible desactivar la composición o aprovechar la transparencia de red de X11 cuando se necesite.

silver-sddm y otros elementos del entorno

Además del workspace y el compositor, SonicDE se apoya en otros componentes que redondean la experiencia. Un ejemplo claro es silver-sddm, un tema para el gestor de inicio de sesión SDDM pensado para integrarse visualmente con el entorno Sonic y con Plasma 6. Este tema forma parte del conjunto de paquetes que dan coherencia visual al sistema.

Junto al tema de login se han desarrollado paquetes como sonic-silver-theme, que incluye decoraciones de ventana, estilo de aplicaciones y un tema global muy personalizable adaptado a la estética de SonicDE. La idea es ofrecer un escritorio que no solo funcione bien, sino que además tenga una identidad visual cuidada y consistente, manteniendo compatibilidad con el ecosistema KDE.

Ventajas de seguir apostando por X11 con SonicDE

Uno de los argumentos centrales del proyecto es que X11 sigue ofreciendo ventajas prácticas en muchos escenarios reales, más allá del debate teórico entre protocolos. SonicDE se ha ido centrando precisamente en pulir esos detalles que marcan la diferencia para el usuario final.

Experiencia de usuario pulida y funciones que “simplemente funcionan”

Entre las funciones destacadas de sonic-win en entorno X11 se encuentran los menús integrados localmente (LIM, Locally Integrated Menus), que permiten que la experiencia con aplicaciones clásicas y modernas sea muy fluida. Además, se ha logrado una implementación de desplazamiento inercial muy fina, que incluso bajo Wine ofrece una respuesta suave.

El comportamiento de desplazamiento en aplicaciones como LibreOffice o programas basados en Qt resulta notablemente más fluido bajo X11 con SonicDE en comparación con ciertos entornos Wayland, según las experiencias que se han ido recopilando. En el caso de Chromium y derivados, algunas funciones como el arrastrar y soltar (drag & drop) muestran una mayor fiabilidad en X11 bien configurado.

Las teclas rápidas globales son otro de los puntos fuertes: atajos como los de pulsar para hablar (push-to-talk) en Telegram o el conmutador de grabación en OBS Studio funcionan de manera más predecible en este entorno. Del mismo modo, las ventanas se restauran donde estaban cuando se cerraron, tanto dentro de una sesión como entre sesiones distintas, lo que aumenta la sensación de continuidad.

También hay mejoras notables en la gestión de pantallas múltiples: las aplicaciones, incluidos muchos juegos, identifican correctamente cuál es la pantalla principal y se ajustan a ella sin comportamientos extraños. Por otro lado, la grabación y compartición de pantalla a través de herramientas como TeamViewer o soluciones de escritorio remoto resulta muy natural, algo que en Wayland aún depende de capas adicionales y portales específicos.

Herencia de KWin/X11 y mejora continua

KWin para X11 fue durante años mantenido directamente por los desarrolladores de KDE, pero con la reorientación del proyecto hacia Wayland esa parte del código perdió prioridad. Antes de SonicDE, hubo esfuerzos individuales como el repositorio kwin-x11-improved de guiodic, donde se aplicaron parches en 2025 para mejorar la experiencia de Plasma sobre X11.

SonicDE recoge ese testigo con la intención de ir más allá: unificar mejoras, corregir errores y añadir optimizaciones propias sobre la base de KWin/X11. Además, se está explorando un backend basado en Vulkan para sonic-win, similar a iniciativas como DXVK 2.1, lo que abre la puerta a composiciones más eficientes, menor latencia y mejor uso del hardware gráfico moderno, algo especialmente interesante para jugadores y usuarios que trabajan con contenido multimedia intensivo.

Distribuciones, paquetes y ecosistema alrededor de SonicDE

Uno de los signos más claros de madurez de un proyecto de escritorio es su llegada a los repositorios de las principales distribuciones. En este sentido, SonicDE ha ido ganando presencia con paquetes específicos en Arch Linux, XLibre y OpenMandriva, entre otras iniciativas.

Paquetes y versiones en XLibre

En el ecosistema XLibre se pueden encontrar varios paquetes clave relacionados con SonicDE, que muestran tanto la estructura modular del proyecto como su evolución en el tiempo. Entre ellos destacan elementos como sonic-win, sonic-workspace y sonic-x11-session, además de los temas Silver.

El paquete sonic-win se distribuye como un fork más ligero de KWin centrado exclusivamente en X11, en versiones recientes de la rama 6.5.x. sonic-workspace, por su parte, aporta los componentes necesarios para levantar un entorno de trabajo tipo Plasma, incluyendo correcciones y mejoras pensadas específicamente para sesiones X11. Complementando estos elementos, sonic-x11-session proporciona la sesión de escritorio lista para usar en XLibre, con ajustes orientados a ese entorno.

Junto a estos paquetes funcionales se encuentran sonic-silver-sddm y sonic-silver-theme, que aportan respectivamente un tema para SDDM adaptado a Plasma 6 y un conjunto de decoraciones de ventanas, estilo de aplicaciones y tema global fuertemente personalizable. Todo ello forma un conjunto bastante coherente a nivel visual y funcional.

Integración con OpenMandriva y mejoras en la cadena de construcción

Un hito importante para la consolidación del proyecto ha sido la llegada de los primeros pull requests de Sonic-Win y Sonic-Workspace a la infraestructura de OpenMandriva. Esta integración no se ha limitado a empaquetar el código tal cual, sino que ha supuesto un trabajo profundo en la forma de definir dependencias, parches y procesos de compilación.

Las nuevas recetas de construcción se han diseñado con un alto nivel de rigor: cada dependencia está fijada explícitamente, todos los hashes se validan, cada parche cuenta con documentación clara y los pasos de compilación se han hecho lo más deterministas posible. Esta atención al detalle facilita que más desarrolladores y mantenedores puedan colaborar sin necesidad de conocer todos los entresijos del código desde el primer día.

El resultado práctico es que SonicDE deja de depender de unos pocos expertos y se vuelve un proyecto más abierto a la comunidad e industrializable. Cualquier distribución interesada puede tomar estas recetas como base, confiando en que el resultado será reproducible y comprensible, dos factores claves para que un entorno de escritorio gane adopción real.

Compatibilidad ampliada con otros escritorios X11

Uno de los aspectos más llamativos del trabajo sobre sonic-win es que sus beneficios no se limitan al propio SonicDE. Muchos entornos ligeros como XFCE, LXQt y otros escritorios que reutilizan KWin_X11 de forma indirecta pueden aprovechar las mejoras con solo instalar sonic-win, sin configuraciones especiales.

Los usuarios han empezado a reportar mejoras en la fluidez de los fotogramas, menor uso de RAM y un comportamiento más estable en situaciones de juego o alta carga gráfica, incluso aunque no se esté usando la sesión de SonicDE como tal. Este efecto colateral positivo refuerza la idea de que el esfuerzo invertido en optimizar X11 aún tiene recorrido y puede beneficiar a todo un abanico de escritorios.

Filosofía del proyecto y relación con Wayland, systemd y otras plataformas

SonicDE no solo se define por su código, sino también por la filosofía que hay detrás. Su punto de partida es una postura clara en favor de la libertad de elección dentro del software libre, tanto a nivel técnico como de plataformas soportadas.

Posición frente a Wayland y el cambio de rumbo de KDE

La apuesta de KDE por Wayland llevó a sacrificar parte de la compatibilidad con X11 y con plataformas menos extendidas. Decisiones como retirar el soporte a FreeBSD en el Plasma Login Manager o ir dejando de lado ciertos caminos alternativos se han percibido como una forma de estrechar el campo de juego, especialmente para quienes no encajan del todo en el modelo de escritorio más popular o en las distribuciones dominantes.

En respuesta a este contexto, SonicDE se presenta como una vía para que quienes no quieran o no puedan migrar todavía a Wayland sigan disfrutando de un entorno moderno. Además, hay un interés explícito en que el proyecto se pueda adaptar a plataformas menos comunes, al estilo de lo que realiza XLibre, abriendo la puerta a arquitecturas y sistemas más allá del Linux de masas.

Iniciativas de empaquetado multiplataforma y apoyo a otros init

La comunidad en torno a SonicDE ha recibido atención de desarrolladores procedentes de proyectos como Ravenports, un framework de empaquetado que da servicio a sistemas como DragonFly BSD, FreeBSD, Linux con glibc, MidnightBSD, NetBSD o illumos. Gracias al trabajo previo con bibliotecas de KDE Frameworks, estos colaboradores plantean extender su cobertura hasta el entorno de escritorio SonicDE en la medida en que la compatibilidad lo permita.

Un punto recurrente en estas conversaciones es el papel de systemd frente a otros sistemas de inicio. Mientras algunas partes del mundo KDE han ido adoptando una cierta dependencia de systemd por defecto, SonicDE se mira con interés como un proyecto que podría seguir funcionando correctamente en sistemas que prefieren otros esquemas de init. La intención, desde el lado de la comunidad que lo apoya, es que se dé soporte tanto a distribuciones basadas en systemd como a aquellas que han optado por alternativas, manteniendo realmente esa promesa de opcionalidad.

Ravenports, al funcionar como gestor de paquetes secundario en un prefijo separado, ofrece un modelo especialmente útil para proyectos jóvenes como SonicDE que aún no están ampliamente empaquetados en todas partes. Esto permitiría instalar SonicDE de forma complementaria a los paquetes del sistema base, facilitando pruebas, adopción gradual y contribuciones desde más entornos.

Comunidad de SonicDE, contribución y canales de participación

Al ser un proyecto comunitario, SonicDE se apoya mucho en la participación de usuarios y desarrolladores interesados en mantener viva la experiencia Plasma sobre X11. El repositorio principal se aloja en GitHub, donde se puede explorar tanto el código fuente de sonic-win y sonic-workspace como los distintos módulos que componen el escritorio.

Para quienes quieran aportar código, se ha preparado documentación de contribución en la que se explica cómo empezar, cómo enviar parches y cuál es el flujo de trabajo esperado. Los informes de errores se centralizan en el bug tracker de sonic-win dentro de GitHub, donde se pueden abrir incidencias detallando el problema, el entorno y los pasos para reproducirlo.

Más allá de la parte técnica, el proyecto mantiene presencia en distintos canales de comunicación: Bluesky, Discord, Mastodon, Matrix, OFTC IRC, Telegram y X (Twitter). Estos espacios sirven tanto para ofrecer ayuda a usuarios finales (siempre combinada con el soporte que dé cada distribución) como para debatir la dirección del proyecto, coordinar tareas o simplemente compartir experiencias.

También se recomiendan recursos de terceros, como la guía Plasma X11 mejorada de guiodic, que incluye optimizaciones pensadas sobre todo para tarjetas gráficas Intel, o el análisis crítico que compara X11 y Wayland elaborado por probonopd. Estos materiales ayudan a contextualizar el papel de SonicDE en el debate más amplio sobre la evolución del escritorio gráfico en Linux y otros sistemas.

En conjunto, SonicDE representa un esfuerzo serio por mantener y modernizar el escritorio X11 heredado de KDE, combinando rigor en la ingeniería (builds reproducibles, dependencias controladas, modularidad real) con una filosofía que prioriza la libertad de elección del usuario y de las distribuciones. Para quienes aún no están convencidos de dar el salto definitivo a Wayland, o simplemente quieren un entorno X11 afinado y bien mantenido, este proyecto se está consolidando como una opción cada vez más atractiva y madura.


Shotcut 26.1 se refuerza con decodificación de vídeo por hardware y mejoras para 8K

Shotcut 26.1

La versión Shotcut 26.1 ya está disponible y supone un salto importante para quienes editan vídeo con este editor libre y multiplataforma en GNU/Linux, Windows y macOS. La actualización se centra sobre todo en aprovechar mejor el hardware actual, reduciendo la carga sobre la CPU y abriendo la puerta a flujos de trabajo más fluidos, incluso en ordenadores que no van sobrados de potencia.

El cambio más sonado es la llegada y activación por defecto de la decodificación de vídeo por hardware, una función que se venía reclamando desde hace tiempo en la comunidad de usuarios. Esta mejora se complementa con ajustes en la exportación, nuevas opciones de procesamiento en 10 bits y compatibilidad con resoluciones de hasta 8K, algo que coloca a Shotcut en una posición más competitiva frente a otros editores gratuitos.

Decodificación de vídeo por hardware: menos CPU, más fluidez en Shotcut 26.1

El núcleo de Shotcut 26.1 es la incorporación de la aceleración por hardware en la decodificación de vídeo, que ahora se utiliza de manera predeterminada en todas las plataformas compatibles, con una excepción concreta: sistemas GNU/Linux que utilizan GPUs NVIDIA. En estos casos, la función no se activa de serie por cuestiones de compatibilidad, aunque el usuario puede revisar y ajustar el comportamiento desde la configuración.

La opción se gestiona desde el menú Settings > Preview Scaling > Use Hardware Decoder, donde es posible encender o apagar el uso del decodificador según las necesidades del proyecto. Esta configuración afecta, sobre todo, a la reproducción y previsualización en la línea de tiempo, que es donde más se nota la diferencia cuando se trabaja con clips pesados, formatos complejos o proyectos con múltiples pistas.

Para la implementación técnica, Shotcut se apoya en diferentes APIs según el sistema operativo. En GNU/Linux se recurre a VA-API (Video Acceleration API), ampliamente soportada en tarjetas integradas de Intel y muchas GPUs AMD, muy comunes en equipos de sobremesa y portátiles. En Windows se utiliza Media Foundation, el framework multimedia de Microsoft, mientras que en macOS se integra con Video Toolbox, la tecnología propia de Apple para codificación y decodificación aceleradas.

El soporte de códecs no es universal: la aceleración solo funciona con los formatos que la GPU y el hardware del equipo sepan decodificar. Si un clip utiliza un códec no soportado por la tarjeta, Shotcut cambia de forma automática a la decodificación por software para garantizar la reproducción, evitando que el usuario tenga que tocar nada manualmente, más allá de decidir si quiere o no usar el hardware.

Impacto real en rendimiento y consumo de recursos

El objetivo principal de esta novedad es reducir la carga de trabajo de la CPU durante la edición. Al delegar buena parte del esfuerzo de decodificación de vídeo en la GPU o en motores de hardware dedicados, el procesador central queda más liberado para otras tareas, lo que se nota en un menor consumo energético, menos calentamiento del sistema y, en portátiles, una autonomía algo más prolongada.

No obstante, el equipo de desarrollo matiza que la mejora no siempre se traduce en un aumento espectacular de la velocidad. El beneficio más visible aparece cuando se usa el modo de procesamiento lineal de 10 bits o cuando se edita con una CPU modesta, típica de portátiles de gama media o baja muy presentes en entornos domésticos y educativos. En máquinas más potentes, el cambio puede ser más discreto, aunque la reducción de uso de CPU sigue siendo relevante.

En lo que respecta a la navegación por la línea de tiempo, la búsqueda de fotogramas y el «scrubbing» (moverse adelante y atrás en el vídeo) mejoran, pero no tanto como podría esperarse. El equipo admite que el impacto en estos aspectos es limitado, ya que en el rendimiento intervienen otros factores como la complejidad de los efectos aplicados, el número de pistas, el tipo de almacenamiento o la calidad del propio metraje.

Aceleración también en la exportación, pero desactivada por defecto

Además de la previsualización, Shotcut 26.1 incluye una opción específica para emplear el decodificador de hardware durante la exportación de vídeos. Esta configuración se encuentra en Export > Codec > Use hardware decoder y está pensada para descargar parte del trabajo de la CPU también en la fase de renderizado final. Para flujos de trabajo alternativos es útil conocer recursos sobre exportación de vídeos con herramientas como FFmpeg.

Esta característica no viene activada de serie. Los desarrolladores explican que, aunque reduce el uso de CPU, en ciertos escenarios puede incluso alargar el tiempo de exportación debido a la forma en que se reparten las tareas entre procesador y GPU. Además, el ajuste es persistente: una vez marcado, Shotcut recordará la preferencia entre sesiones, así que conviene revisarlo si se trabaja con proyectos muy diferentes.

Un aspecto a favor de esta función es que no impone límites de resolución ni de tasa de fotogramas. Así, se puede exportar usando el decodificador de hardware tanto en proyectos Full HD como en configuraciones más ambiciosas, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores, incluida la edición avanzada con material de alta tasa de refresco o resoluciones superiores.

Shotcut 26.1 y la mejor integración de CPU y GPU y novedades en 10 bits

La versión 26.1 introduce también la posibilidad de convertir un proyecto entre modos de procesamiento GPU y CPU. Este cambio facilita ajustar el flujo de trabajo en función del hardware disponible o de la estabilidad que ofrezca cada modo en un determinado proyecto. Quienes alternan entre sobremesa y portátil, por ejemplo, pueden adaptar sus proyectos sin tener que reconstruirlos desde cero.

Para quienes trabajan con color y contenido de alto rango dinámico, Shotcut amplía las capacidades del modo de procesamiento lineal de 10 bits para CPU y GPU. Se añade un nuevo Blend Mode como filtro y como opción de pista, permitiendo combinaciones de capas más precisas, algo muy útil en composiciones complejas, transiciones finas o ajustes de exposición y contraste avanzados.

En paralelo, la aplicación eleva la resolución máxima en «Video Mode» y en «Export» hasta 8640 píxeles, orientándose a flujos de trabajo en 8K VR180. Este detalle resulta interesante para proyectos de realidad virtual, producción audiovisual de alta gama o labores experimentales en estudios y productoras que ya manejan contenidos inmersivos y pantallas de muy alta resolución.

Shotcut 26.1 introduce mejoras en textos, máscaras y generación de proxies

Shotcut 26.1 también pule la parte estética y de usabilidad de varios efectos. Se ha mejorado la apariencia del contorno de texto en filtros como «Text: Simple», «Typewriter», «GPS Text», «Subtitle Burn In» y «Timer», lo que se traduce en rótulos más claros y profesionales, algo especialmente interesante para creadores de contenido, canales de vídeo educativos y proyectos corporativos.

Otro cambio destacable afecta a la generación de proxies en bloque. Ahora, cuando se activa la opción Settings > Proxy > Use Proxy, los clips se actualizan al momento, en lugar de funcionar como un simple interruptor genérico. Esto ayuda a mantener la coherencia del proyecto y reduce confusiones al trabajar con materiales de alta resolución que se sustituyen temporalmente por versiones más ligeras para agilizar la edición.

En el apartado de máscaras, se han ajustado los valores predeterminados de fotogramas clave simples en el filtro «Mask: From File». Los cambios buscan que las transiciones en proyectos con múltiples pistas resulten más cómodas de configurar, evitando tener que retocar manualmente parámetros básicos cada vez que se aplica el efecto.

Pequeños ajustes en la línea de tiempo y navegación

Para hacer la edición un poco menos engorrosa, los desarrolladores han retocado el comportamiento de algunos comandos de la línea de tiempo. En concreto, «Timeline > Add Generator» y «New Generator > Add To Timeline» dejan de provocar saltos en la posición de reproducción. Esta modificación evita esos cambios de cursor inesperados que interrumpen el flujo de trabajo, algo que muchos usuarios consideraban molesto.

La actualización también introduce mejoras sutiles en la navegación y en la gestión de clips, ligadas en parte a la nueva lógica de proxies y a la integración de ayuda contextual en versiones 26.1.x. La idea es que el editor responda de forma más previsible cuando se añaden generadores, se modifican filtros o se realizan ajustes complejos sobre la línea de tiempo, reduciendo la sensación de «saltos» en la interfaz.

Corrección de errores y estabilidad general

Como suele ocurrir en una versión de este calibre, Shotcut 26.1 llega acompañado de una batería de correcciones de errores y mejoras de estabilidad. Aunque muchos de estos fallos son de bajo perfil y no se mencionan uno por uno, el objetivo es que los proyectos se comporten de forma más fiable, se reduzcan cierres inesperados y se minimicen comportamientos extraños al combinar filtros, pistas y efectos.

Para quien necesite el detalle técnico, el equipo mantiene unas notas de lanzamiento completas en la web oficial donde se desglosan las incidencias solventadas y los cambios internos. Este tipo de documentación resulta especialmente útil para profesionales, estudios o administradores de sistemas que deban evaluar si la actualización es segura para entornos de producción.

Descarga de Shotcut 26.1: AppImage, Flathub, GitHub y más opciones

Shotcut 26.1 se distribuye, como es habitual, de forma gratuita y de código abierto, con paquetes listos para distintos sistemas. En el caso de GNU/Linux, una de las alternativas más cómodas es el paquete AppImage universal, disponible en la página oficial. Basta con descargar el archivo, darle permisos de ejecución y ejecutarlo, sin necesidad de instalación clásica, algo que facilita su uso en múltiples distribuciones.

Además del AppImage, los usuarios de Linux pueden obtener la nueva versión a través de Flathub, lo que permite mantener el editor actualizado de forma centralizada, independientemente de la distribución (Ubuntu, Debian, Fedora, openSUSE, Linux Mint y otras muy usadas). También se encuentran binarios y código fuente en GitHub, lo que resulta útil para quienes prefieren compilar la aplicación o integrarla en flujos de despliegue propios.

En Windows y macOS, la descarga se realiza directamente desde el sitio oficial de Shotcut, con instaladores adaptados a cada plataforma. De esta manera, tanto usuarios domésticos como creadores profesionales pueden actualizar con relativa facilidad al nuevo lanzamiento y probar las mejoras de rendimiento ligadas a la decodificación de vídeo por hardware.

Con esta versión, Shotcut da un paso claro hacia un uso más inteligente de los recursos del sistema, incorporando aceleración de vídeo por hardware, mejor soporte para proyectos exigentes como 8K VR180 y ajustes pensados para aligerar la edición en equipos menos potentes. Aunque no se trate de una revolución en velocidad pura, la combinación de menor consumo de CPU, nuevas opciones en 10 bits, mejoras de proxies y pulido general deja al editor en una posición más madura para quienes buscan una alternativa libre y multiplataforma en el día a día.


PS2Recomp: el proyecto que quiere traer los juegos de PS2 al PC sin emulador

PS2Recomp

A día de hoy, la emulación sigue siendo la vía principal para jugar a clásicos de los 90 y los 2000 tanto en PC como en consolas actuales. Proyectos como el emulador PCSX2 han permitido revivir títulos de PlayStation 2 con bastante solvencia, pero no dejan de ser soluciones que dependen de capas intermedias, configuraciones y cierta paciencia por parte del jugador. En ese contexto ha empezado a ganar visibilidad PS2Recomp.

PS2Recomp es una herramienta que propone algo distinto: en lugar de emular el hardware de la PS2, recompilar el código de sus juegos a C++ para que puedan ejecutarse de forma nativa en sistemas modernos como Windows, Linux o incluso Android. La idea, sobre el papel, abre una nueva vía para preservar y jugar al catálogo de una de las consolas más influyentes de la historia.

Por qué PS2 sigue siendo tan importante para los jugadores europeos

La PlayStation 2 es, con unos 160 millones de unidades vendidas en todo el mundo, una de las consolas más populares de la historia, con una base de usuarios enorme en España y en el resto de Europa. Su catálogo, repleto de juegos que marcaron época, se ha quedado en gran parte anclado al hardware original, ya que ni PS4 ni PS5 permiten introducir un disco de PS2 y jugar directamente.

Durante años la solución ha sido recurrir a emuladores como PCSX2, que logran soporte para la práctica totalidad del catálogo. Este software es capaz de ejecutar más del 98-99 % de los títulos lanzados, pero exige disponer de copias legales de los juegos en formato digital y, en muchos casos, lidiar con ajustes de rendimiento, parches, mods o pequeños fallos de compatibilidad que afectan a determinadas escenas o efectos gráficos.

Además, la legalidad de la distribución de ROMs choca de frente con los derechos de autor, lo que deja a muchos usuarios en una zona gris: la emulación en sí es legal en Europa, pero compartir o descargar imágenes de juegos que no se poseen no lo es. Por eso iniciativas que permitan aprovechar los discos físicos que aún conservan muchos jugadores europeos resultan especialmente interesantes.

Qué es PS2Recomp y qué pretende conseguir

En este escenario aparece PS2Recomp (PlayStation 2 Static Recompiler), un proyecto impulsado por un desarrollador conocido como «ran-j». La herramienta no intenta imitar el funcionamiento del hardware en tiempo real, sino algo más ambicioso: convertir los binarios originales de los juegos de PS2 en código C++ que pueda compilarse y ejecutarse directamente en ordenadores y otros dispositivos actuales.

La consola de Sony utilizaba el Emotion Engine, un procesador basado en la arquitectura MIPS R5900. PS2Recomp trabaja precisamente sobre ese conjunto de instrucciones: toma los archivos binarios ELF de los juegos de PS2 y traduce las instrucciones MIPS R5900 a C++. A partir de ahí, el código generado se puede compilar para plataformas como Windows o Linux, y en teoría también para Android u otros sistemas modernos, como los dispositivos de EmuDeck.

Esta aproximación está inspirada en proyectos previos como N64Recomp, que hace algo similar con juegos de Nintendo 64. La diferencia con un emulador clásico es técnica pero fundamental: en vez de simular el hardware fotograma a fotograma, el juego se transforma en una especie de «port» nativo que el sistema operativo entiende directamente.

Cómo funciona PS2Recomp a nivel técnico

Desde el punto de vista técnico, PS2Recomp actúa como un recompilador estático. Eso significa que no está ejecutando el juego y traduciéndolo sobre la marcha, sino que realiza una conversión previa de todo el código del juego a C++. El resultado es un proyecto de código fuente que después se compila con herramientas estándar del entorno de desarrollo elegido.

Entre las características que el propio desarrollador ha detallado destacan varias funciones clave. Por un lado, la traducción de instrucciones MIPS R5900 a C++, incluyendo el soporte para instrucciones MMI de 128 bits específicas de PS2. Por otro, la capacidad de manejar VU0 en modo macro, lo que permite gestionar parte del trabajo de los coprocesadores vectoriales que eran esenciales en la consola.

La herramienta ofrece también opciones de salida flexibles: se puede generar un único archivo de código o dividirlo en varios, en función de las necesidades del desarrollador o del port en cuestión. Además, puede gestionar reubicaciones y superposiciones, elementos presentes en muchos ejecutables de la época y que añaden complejidad al proceso de reconversión del juego.

PS2Recomp se configura a través de archivos TOML, que permiten ajustar el comportamiento del recompilador. Esto facilita definir qué partes del binario se traducen, cómo se tratan determinadas funciones o qué se hace con elementos que no conviene portar tal cual. Entre las herramientas incluidas se mencionan funciones de stubbing y skipping, útiles para sustituir o saltar rutinas que no son críticas para el funcionamiento básico del juego.

Requisitos de compilación y perfil técnico necesario para PS2Recomp

Para utilizar PS2Recomp de manera efectiva, no basta con tener el juego original y un PC doméstico. El proyecto está claramente orientado a usuarios con conocimientos avanzados de programación y compilación, al menos en su estado actual. En el repositorio de GitHub del desarrollador se especifican una serie de requisitos mínimos y pasos a seguir.

Entre esos requisitos técnicos se incluye usar CMake 3.2 o superior para generar los proyectos de compilación y contar con un compilador que soporte C++20. Además, el entorno de ejecución debe ser compatible con instrucciones SSE4 y AVX, algo habitual en la mayoría de procesadores modernos, tanto en Europa como en el resto del mundo, pero que deja fuera a equipos muy antiguos.

En la documentación disponible se detalla también cómo crear el directorio de compilación, preparar los archivos de configuración y definir las funciones necesarias para que el recompilador pueda trabajar con cada juego concreto. No se trata, por tanto, de una solución lista para pulsar un botón y jugar, sino de una base sobre la que construir ports nativos con cierto trabajo adicional.

Limitaciones actuales de PS2Recomp y estado del proyecto

Pese a la expectación que ha generado, PS2Recomp está lejos de considerarse una herramienta terminada. Su creador insiste en que el proyecto se encuentra en una fase temprana de desarrollo y que, a día de hoy, no funciona como sería deseable para un uso generalizado.

Una de las principales limitaciones es que la compatibilidad con VU1 todavía está muy verde. Este coprocesador vectorial jugaba un papel clave en muchos juegos de PS2, por lo que un soporte incompleto se traduce en fallos gráficos, errores de cálculo o directamente en la imposibilidad de ejecutar determinados títulos de forma correcta.

Además, el desarrollador señala que se requiere una implementación externa del Graphics Synthesizer de PlayStation 2, es decir, el coprocesador gráfico responsable de la salida de vídeo en la consola original. Sin una solución sólida en ese terreno, la experiencia visual de los ports seguirá dependiendo de componentes externos o de código adicional que aún no se ha integrado plenamente.

El propio ran-j reconoce también que no se han cubierto todas las características de la consola. Determinados comportamientos del hardware, trucos utilizados por algunos estudios o casos muy específicos pueden no estar contemplados todavía, lo que limita el número de juegos que podrían beneficiarse de PS2Recomp en el corto plazo.

Un proyecto abierto que busca colaboradores

Consciente de la magnitud del reto, el creador de PS2Recomp mantiene el proyecto disponible en GitHub y anima a otros desarrolladores a participar activamente. Cualquiera con la experiencia necesaria puede revisar el código, estudiar cómo funciona el recompilador y enviar un Pull Request (PR) con correcciones, mejoras o nuevas funciones.

Esta apertura es clave para que una herramienta de este tipo pueda madurar. La comunidad de desarrollo y de preservación de videojuegos en Europa es muy activa, con numerosos proyectos de emulación, documentación de hardware y restauración de títulos antiguos. PS2Recomp tiene potencial para integrarse en ese ecosistema, siempre que cuente con manos suficientes para avanzar en aspectos como la compatibilidad, el rendimiento o la integración gráfica.

Por ahora, el propio autor recomienda prudencia. No es una herramienta pensada todavía para el usuario final que solo quiere jugar, sino más bien para desarrolladores interesados en experimentar con el catálogo de PS2, explorar nuevas vías de preservación o incluso estudiar a fondo cómo funcionaban determinados juegos a nivel interno.

Qué diferencia a PS2Recomp de un emulador como PCSX2

La comparación con PCSX2 es inevitable, ya que este emulador se ha convertido en el estándar de facto para jugar a títulos de PS2 en PC. Sin embargo, el enfoque de ambos proyectos difiere por completo. PCSX2 intenta simular el hardware original de la consola en tiempo real, ejecutando el mismo código que corría en el Emotion Engine, pero sobre la CPU del ordenador y con ayuda de distintas optimizaciones.

PS2Recomp, en cambio, no emula el hardware, sino que transforma los binarios en código C++. Esta diferencia puede parecer sutil, pero implica cambios profundos: en lugar de interpretar o recompilar dinámicamente las instrucciones mientras el juego se ejecuta, se genera un nuevo programa, adaptado a la arquitectura moderna. Si el proceso se hace de forma correcta, se reducen problemas clásicos de sincronización entre CPU y GPU que suelen aparecer en la emulación, especialmente en escenas exigentes o con efectos gráficos complejos.

En términos teóricos, esto podría traducirse en mejor rendimiento, menos tirones y una experiencia más estable, siempre y cuando el port resultante esté bien ajustado. Sin embargo, esa misma complejidad hace que la compatibilidad inicial vaya a ser limitada y que, al menos al principio, solo unos cuantos títulos funcionen como es debido. El camino hasta cubrir una parte significativa del catálogo será largo, si es que se llega a recorrer.

Impacto en la preservación de videojuegos

Más allá de lo técnico, PS2Recomp encaja en un debate que lleva años sobre la mesa en Europa: cómo preservar el patrimonio cultural que suponen los videojuegos clásicos. A medida que las consolas dejan de fabricarse y los juegos físicos se agotan o se encarecen en el mercado de segunda mano, depender únicamente de plataformas digitales controladas por las grandes compañías deja muchos títulos en el limbo.

En España y en otros países europeos, no son pocos los jugadores que aún conservan colecciones de juegos de PS2 en formato físico. Poder utilizar esos discos como base para crear versiones nativas en PC, siempre dentro del marco legal de cada territorio, supondría una forma de alargar la vida útil de ese catálogo y evitar que quede relegado a estanterías o vitrinas.

Al mismo tiempo, proyectos como este ponen de relieve la falta de implicación de algunos fabricantes y editoras en la preservación de sus propios juegos. Mientras se reeditan ciertos títulos concretos mediante remasterizaciones o colecciones, una parte muy importante del catálogo permanece inaccesible de manera oficial. Ese vacío es el que cubren, con mayor o menor éxito, la emulación y ahora también iniciativas de recompilación como PS2Recomp.

Contexto legal y precedentes en la escena de emulación

El auge de herramientas de emulación y recompilación no ha pasado desapercibido para la industria. Casos recientes como el cierre de los emuladores Yuzu y Ryujinx, centrados en consolas de Nintendo, han puesto de manifiesto que las compañías no dudan en recurrir a acciones legales cuando consideran que se vulneran sus derechos o se facilita la piratería.

En la Unión Europea, la emulación como concepto no está prohibida, pero la distribución de copias de juegos protegidos por derechos de autor sí lo está. Proyectos como PS2Recomp se mueven en un terreno delicado: no proporcionan juegos ni BIOS, sino una herramienta técnica, pero su uso puede entrar en conflicto con licencias y restricciones si se cruza la línea de lo permitido.

En cualquier caso, el foco declarado de PS2Recomp y de otras iniciativas similares es la preservación y el estudio del software clásico. La propia existencia de estos proyectos refleja una tensión creciente entre el deseo de conservar la historia del videojuego y los modelos comerciales que priorizan lanzamientos puntuales, remakes selectivos o suscripciones ligadas a catálogos cerrados.

Qué se puede esperar de PS2Recomp a medio plazo

Plantear una herramienta capaz de convertir cualquier juego de PS2 en un port nativo de PC suena muy ambicioso, y el propio ritmo de desarrollo deja claro que no es un proceso sencillo. La arquitectura de PS2, su peculiar combinación de CPU, coprocesadores vectoriales y Graphics Synthesizer, y las técnicas que usaban los estudios en su momento hacen que cada juego pueda presentar retos específicos.

Es probable que, al menos durante los primeros años, solo algunos títulos concretos lleguen a funcionar con una calidad aceptable, gracias al trabajo dedicado de desarrolladores y entusiastas que decidan centrarse en ellos. Con el tiempo, y si la comunidad crece, la compatibilidad podría ampliarse, pero no hay garantías ni fechas cerradas.

El interés que ha despertado PS2Recomp demuestra, en cualquier caso, que todavía existe un vínculo muy fuerte con la generación de PS2. La posibilidad de ejecutar esos juegos como aplicaciones nativas, sin tener que depender de un emulador y de su capa de configuración, es una idea que encaja bien con el deseo de muchos jugadores europeos de mantener vivos sus títulos de juventud en ordenadores actuales.

Si el proyecto consigue madurar, sumar colaboradores y sortear los obstáculos técnicos y legales que puedan surgir, podría convertirse en una pieza relevante dentro del conjunto de herramientas destinadas a preservar el legado de PlayStation 2. Por ahora, PS2Recomp es sobre todo una promesa: una muestra de que, más de dos décadas después del lanzamiento de la consola, sigue habiendo margen para innovar en la forma en que jugamos y cuidamos su catálogo clásico.


GParted vs KDE Partition Manager: comparación de dos de los mejores gestores de particiones para Linux

GParted vs. KDE Partition Manager

Elegir un buen gestor de particiones en Linux no es ninguna tontería: un fallo en mitad de una operación y puedes perder todos tus datos en segundos. Por eso, cuando surge la comparación GParted vs. KDE Partition Manager, merece la pena pararse a mirar con calma qué ofrece cada uno, qué tan fiables son y en qué escenarios tiene más sentido usar uno u otro.

En el ecosistema Linux hay varias herramientas para crear, redimensionar y mover particiones, tanto gráficas como en terminal. Pero entre todas, GParted se ha convertido en una especie de estándar de facto, mientras que KDE Partition Manager es la alternativa natural para quienes usan Plasma. Aun así, alrededor de ambos hay detalles curiosos: desde cómo manejan los permisos de administrador hasta problemas tan mundanos como que compartan el mismo icono en el panel y resulten difíciles de distinguir.

GParted: el estándar clásico para particionar discos

GParted (GNOME Partition Editor) es desde hace años la referencia cuando se habla de particionado gráfico en Linux. No solo se instala en infinidad de distribuciones, sino que además forma parte de muchas imágenes live específicas de recuperación y mantenimiento de discos, lo que ha reforzado su fama de herramienta imprescindible.

Aunque nació en el ecosistema GNOME, GParted es independiente del escritorio y funciona perfectamente en KDE, Xfce o cualquier otro entorno. Su interfaz es sencilla: una lista de dispositivos, una representación gráfica de las particiones y un panel inferior con detalles. Lo que ha convencido a muchos usuarios a lo largo del tiempo es que permite hacer prácticamente cualquier operación habitual de particionado con una tasa de fallos muy baja, siempre que se respeten las buenas prácticas (copias de seguridad, no interrumpir operaciones, etc.).

Funciones principales de GParted

En lo que respecta a operaciones de particionado, GParted cubre todas las necesidades típicas de usuario doméstico y de muchos administradores:

  • Creación y borrado de particiones en discos con MBR o GPT.
  • Redimensionado y movimiento de particiones, en muchos casos sin perder datos, siempre que el sistema de archivos lo permita.
  • Copia y pegado de particiones para clonar configuraciones o migrar datos entre discos.
  • Cambio de flags (arranque/boot, LVM, RAID, etc.) y gestión básica de atributos.

Detrás de esa interfaz simple se apoyan herramientas de bajo nivel como parted, e2fsprogs, ntfs-3g y otros utilitarios, pero para el usuario todo se gestiona desde la ventana principal. Las operaciones se encolan, se muestran en una lista y se aplican cuando el usuario pulsa el botón de ejecutar, con una barra de progreso y mensajes de estado.

Soporte de sistemas de archivos y esquemas de particionado

Uno de los puntos fuertes de GParted es la compatibilidad con múltiples sistemas de archivos. Entre otros, puede trabajar con ext2, ext3, ext4, NTFS, FAT16, FAT32 y más formatos habituales. Dependiendo de los paquetes instalados en la distribución, también puede manejar otros sistemas menos comunes. Esto lo hace útil tanto para gestionar discos Linux como para tocar particiones de Windows o unidades USB que quieras dejar compatibles con varios sistemas operativos.

A nivel de esquemas de particionado, GParted soporta tanto MBR (msdos) como GPT, que es el estándar moderno en equipos con firmware UEFI y discos de gran tamaño. También se lleva bien con configuraciones mixtas donde conviven varias particiones para distintos sistemas.

Interfaz gráfica y enfoque en la seguridad de los datos

La interfaz de GParted no es la más vistosa del mundo, pero destaca por ser clara y directa. Cada operación que se va a realizar se muestra claramente, y no se aplica nada de forma inmediata: todas las acciones se apilan en una cola y solo se ejecutan cuando el usuario las confirma. Esta estrategia reduce el riesgo de cometer errores por despiste, ya que puedes revisar la lista antes de tocar el disco realmente.

Otra característica interesante es el soporte para alineación de particiones, algo clave en discos SSD y en algunos HDD modernos. Una alineación correcta puede mejorar significativamente el rendimiento y la vida útil del dispositivo. GParted hace este trabajo de forma bastante transparente, ofreciendo alineación a MiB para adaptarse a los requerimientos actuales.

Fiabilidad percibida y uso en entornos live

Con los años, GParted se ha ganado una reputación de herramienta robusta. Muchos usuarios reconocen que, aunque ninguna solución es infalible, GParted ha sido sometido a pruebas intensivas en multitud de situaciones reales. Eso explica que muchas distribuciones lo integren en sus imágenes live de rescate.

No obstante, no siempre está presente por defecto. En algunos casos, como determinadas imágenes de escritorio basadas en KDE, los usuarios han comentado que GParted no viene preinstalado en el modo live, especialmente en las ediciones “minimal”. En esos escenarios, se puede instalar en RAM durante la sesión live y usarlo sin problema, sabiendo que se perderá al reiniciar. También es habitual recurrir a herramientas en terminal como parted o gdisk cuando se quiere un control absoluto desde la consola.

KDE Partition Manager: la alternativa nativa para Plasma

KDE Partition Manager es el gestor de particiones pensado para usuarios del entorno de escritorio KDE Plasma. Obedece a la misma filosofía de la suite KDE: una interfaz gráfica cuidada, integración con el resto del escritorio y acceso a funciones avanzadas como LVM, Btrfs o RAID, todo desde una ventana relativamente amigable.

Aunque a nivel técnico se apoya también en herramientas de bajo nivel, su valor añadido está en la experiencia de uso para quienes ya se mueven a diario en el ecosistema KDE. Esto incluye elementos como el uso de los estilos visuales de Plasma, la integración con el gestor de temas e iconos y una gestión de privilegios que intenta evitar lanzar todo el entorno gráfico como superusuario.

Operaciones de particionado y capacidades avanzadas

En cuanto a funcionalidades básicas, KDE Partition Manager permite hacer prácticamente lo mismo que GParted: crear, redimensionar, mover, copiar y eliminar particiones en discos con diferentes esquemas de particionado. Su interfaz también muestra una vista gráfica de cómo está distribuido el disco, junto a una lista con detalles numéricos.

La herramienta destaca especialmente cuando entran en juego configuraciones más complejas: gestiona LVM (Logical Volume Management), soporta Btrfs, XFS y otros sistemas de archivos modernos, y ofrece integración con configuraciones de RAID por software. Para quienes administran sistemas con varios discos y arreglos avanzados, resulta cómodo tener estas opciones accesibles desde el mismo panel.

Compatibilidad de sistemas de archivos y esquemas

Al igual que GParted, KDE Partition Manager es compatible con una amplia variedad de sistemas de archivos: ext2, ext3, ext4, NTFS, FAT, Btrfs, XFS y otros, siempre en función de las utilidades presentes en la distribución. A nivel de particionado, trabaja sin problemas con MBR y GPT, por lo que se adapta indiferentemente a equipos antiguos y modernos.

El programa también incluye soporte para cifrado y volúmenes lógicos, de modo que se pueden gestionar desde la interfaz montajes encriptados o volúmenes LVM sin necesidad de recurrir a demasiados comandos en terminal. Para usuarios que quieren seguridad de sus datos y cierta flexibilidad, esto es bastante cómodo.

Gestión de permisos y seguridad

Un punto que muchos usuarios destacan como positivo es que KDE Partition Manager no ejecuta todo el entorno gráfico como root. En lugar de eso, utiliza los mecanismos típicos de KDE (como KAuth y herramientas de elevación puntuales) para solicitar privilegios solo cuando son necesarios. Esto reduce la superficie de riesgo: no estás ejecutando todo tu escritorio con permisos de administrador, sino únicamente las operaciones críticas sobre el disco.

En la práctica, esto se traduce en que puedes abrir la aplicación como usuario normal, examinar el estado del disco, planificar cambios y, cuando llega el momento de aplicarlos, se te pide autenticación para llevar a cabo las modificaciones. Es una aproximación más alineada con las prácticas modernas de seguridad en escritorios Linux.

Interfaz e integración con KDE Plasma

Visualmente, KDE Partition Manager se integra como un ciudadano más del ecosistema Plasma: usa los temas, fuentes e iconos del sistema, y su disposición de paneles y menús sigue bastante el patrón de otras aplicaciones KDE. Para alguien que ya use Plasma a diario, resulta muy natural. Muchos valoran que, frente a opciones más espartanas, ofrece una experiencia más coherente con el resto del escritorio.

En las distribuciones basadas en KDE, es habitual que KDE Partition Manager sea la herramienta recomendada para tareas de particionado una vez instalado el sistema. Sin embargo, como ya se ha comentado en algunos foros de usuarios, no siempre se incluye por defecto en las imágenes live, sobre todo por temas de compatibilidad con el instalador gráfico, que a veces usa sus propios módulos o flujos de trabajo.

Iconos, branding y pequeños líos de usabilidad

Más allá de las funciones técnicas, ha habido un detalle curioso que ha afectado a la experiencia de uso de GParted y KDE Partition Manager en entornos KDE: durante un tiempo, ambas aplicaciones llegaron a compartir el mismo icono en el tema Breeze, lo que resultaba bastante confuso.

Algunos usuarios reportaron que, al tener abiertas a la vez GParted y KDE Partition Manager, o al fijarlas en la barra de tareas, era imposible distinguir cuál era cuál de un vistazo. Había que pasar el ratón por encima y esperar al tooltip, algo bastante incómodo cuando trabajas con frecuencia con las dos. Investigando el asunto, desarrolladores descubrieron que el tema de iconos estaba reutilizando el icono de KDE Partition Manager para GParted, y que, para colmo, ambos tiraban en realidad de un icono asociado a otra aplicación (filelight).

Este comportamiento se consideró un error de diseño. Desde el proyecto KDE se señaló que, si se pretende dar soporte de iconos a aplicaciones de terceros, hay que respetar su identidad visual y no machacar su branding. Como resultado, se eliminaron esos iconos falsos de GParted y Kwikdisk del tema Breeze en un cambio que quedó registrado en los repositorios de KDE, con la idea de que cada programa use su icono original o uno claramente diferenciado.

Disponibilidad en imágenes live e instaladores

Otro tema que sale a menudo cuando se compara GParted y KDE Partition Manager es su presencia (o ausencia) en las imágenes live de las distribuciones. Algunos usuarios han comentado que, en ISOs live basadas en KDE Plasma, no siempre hay un gestor de particiones gráfico preinstalado, ni siquiera en las ediciones completas, lo que genera cierta sorpresa.

En algunos hilos se ha aclarado que el motivo de que KDE Partition Manager no esté en la sesión live tiene que ver con posibles incompatibilidades o solapamientos con el instalador de la distribución, que a veces integra sus propios módulos de particionado. GParted, por su parte, puede estar presente en ciertas ISOs (por ejemplo, ediciones Xfce o imágenes de rescate), pero ausente en otras, sobre todo en las versiones “minimal” que intentan reducir al máximo el tamaño.

Cuando no hay gestor de particiones gráfico en la sesión live, los usuarios suelen tirar de dos vías: instalar GParted al vuelo en RAM (sabiendo que se perderá al reiniciar) o recurrir a herramientas en consola como parted o gdisk. También hay quien sugiere tener en un USB con Ventoy no solo las ISOs de instalación, sino utilidades adicionales de particionado y rescate que se puedan arrancar directamente.

GParted vs. KDE Partition Manager: ¿cuál elegir?

Con todo lo anterior sobre la mesa, la elección entre GParted y KDE Partition Manager depende más del contexto que de una superioridad clara de uno sobre otro. A nivel funcional, ambos permiten las operaciones esenciales de gestión de particiones con soporte para MBR y GPT, y ambos se apoyan en herramientas de bajo nivel consolidadas en el mundo Unix.

Si buscas algo muy probado y ampliamente documentado, GParted sigue siendo la opción más universal. Lo encontrarás en multitud de tutoriales, foros y manuales, y su presencia en muchas imágenes live específicas de mantenimiento le da una ventaja en el terreno del “disco de emergencia”. Por otro lado, si te mueves sobre todo en KDE Plasma y valoras una integración fina con el escritorio, una gestión moderna de permisos y opciones avanzadas como LVM o RAID desde una interfaz “muy KDE”, KDE Partition Manager encaja como un guante.

También conviene recordar que, para ciertas tareas rutinarias (formatear un USB, ver el estado SMART, crear una imagen de un disco), GNOME Disks o herramientas similares pueden ser suficientes, mientras que para configuraciones muy específicas en servidores o sistemas sin entorno gráfico seguirás necesitando fdisk, parted, gdisk o similares.

En última instancia, tanto GParted como KDE Partition Manager son herramientas maduras que, usadas con cabeza, ofrecen un nivel de fiabilidad alto para gestionar tus discos en Linux; lo clave es comprender qué hace cada una, en qué entornos se desenvuelven mejor y cómo encajan con tus hábitos de trabajo y tu distribución preferida.


GParted Live 1.8 se renueva como live ISO para gestionar particiones

GParted Live 1.8

GParted Live 1.8 llega como una actualización importante de este sistema arrancable centrado en la edición de particiones, pensado para quienes necesitan tocar el disco duro con ciertas garantías y sin depender del sistema operativo instalado. Se trata de una imagen en vivo basada en Debian que permite arrancar el equipo desde un USB o un CD y lanzar el editor de particiones GParted en un entorno aislado.

Este lanzamiento sigue de cerca a GParted 1.8, la última versión estable del conocido editor de particiones, y combina en una misma ISO las novedades del programa con un salto de base a Debian Sid y un kernel Linux actualizado. El resultado es una herramienta relativamente ligera, orientada tanto a usuarios domésticos que quieren reorganizar sus discos como a profesionales de soporte y administradores que necesitan un medio fiable para intervenir en equipos en España y el resto de Europa.

GParted Live 1.8:n ueva base Debian Sid y kernel Linux 6.18 LTS

GParted Live 1.8 se construye sobre los repositorios de Debian Sid (rama inestable) tal y como estaban a fecha 27 de enero de 2026, lo que implica disponer de versiones muy recientes de librerías, herramientas y controladores. Esta elección ofrece un soporte de hardware más amplio que el que se encuentra en muchas distribuciones estables tradicionales, algo relevante en entornos con equipos modernos o mezclas de hardware frecuentes.

El sistema se entrega con el núcleo Linux 6.18.5-1, perteneciente a la rama 6.18 LTS, que proporciona mejoras de compatibilidad con tarjetas gráficas recientes, periféricos y máquinas virtuales. Para quienes usan GParted Live en escenarios de mantenimiento, recuperación o despliegue en empresas europeas con parque heterogéneo de equipos, este salto de kernel reduce los problemas de detección de dispositivos y facilita trabajar con discos conectados por USB, NVMe o controladoras RAID modernas.

Integración de GParted 1.8 y correcciones críticas

En el corazón de la imagen está el propio GParted 1.8, que llega casi dos años después de la anterior gran versión 1.6 y se centra en la estabilidad y el pulido del comportamiento con distintos sistemas de archivos. Una de las correcciones más relevantes afecta a un fallo que podía provocar un cuelgue al establecer etiquetas en particiones FAT cuando el nombre coincidía con una entrada de carpeta raíz, una situación poco habitual pero posible en pendrives y tarjetas SD muy usadas.

También se soluciona un problema que hacía que el programa se cerrase por errores al cargar iconos cuando faltaban recursos gráficos, algo que en algunas configuraciones podía dejar al usuario sin herramienta en mitad de un proceso delicado. Además, el equipo de desarrollo ha afinado los mensajes de error relacionados con FAT para evitar avisos confusos y facilitar que incluso usuarios menos expertos entiendan qué está ocurriendo.

Otro cambio importante es que GParted elimina las firmas de sistemas de archivos previas antes de copiar particiones. De esta forma se reducen los conflictos con metadatos residuales al clonar o duplicar discos, una operación habitual cuando se migra un sistema a un SSD nuevo o se replica una instalación en varios equipos de oficina.

GParted Live 1.8 introduce mejoras en soporte FAT, GPT y particiones EFI

La versión 1.8 incorpora varias novedades funcionales que, sin ser espectaculares, tienen impacto práctico en el día a día. Al crear sistemas de archivos FAT16 y FAT32, así como particiones extendidas en tablas de particiones MSDOS, GParted configura ahora automáticamente la bandera LBA, lo que mejora la interoperabilidad con determinados firmwares y herramientas antiguas que esperan este ajuste.

En entornos con equipos que usan arranque moderno, el programa mantiene ahora el tipo de partición EFI System al copiarla a otra ubicación y conserva los GUID de tipo de partición en copias sobre esquemas GPT. Además, advierte al usuario cuando se intenta crear una partición EFI lógica, una práctica poco recomendable que puede generar problemas serios de arranque en sistemas UEFI, muy habituales en portátiles y sobremesas vendidos en España durante la última década.

La interfaz también gana en claridad: el estado de las tareas pendientes se actualiza con más precisión, lo que permite seguir qué operaciones están en cola o en ejecución. Para la vista de detalles de operaciones se adopta una fuente monoespaciada al mostrar comandos y salidas de consola, algo pequeño pero útil cuando se revisan logs o se quiere replicar manualmente una orden en otro sistema.

Cambios internos y requisitos para compilación

A nivel de desarrollo, GParted 1.8 establece C++14 como requisito mínimo, lo que implica necesitar, como poco, un compilador GCC 5 para construir el programa desde código fuente. Se han realizado ajustes para detectar correctamente este estándar sin depender de macros externas como AX_CXX_COMPILE_STDCXX_14, y se han resuelto fallos como un posible crash en la clase CommandStatus cuando se compilaba sin optimizaciones.

El código también ha recibido una refactorización de la parte relacionada con DMRaid, que ahora se organiza como clase estática, y se ha mejorado la compatibilidad con la implementación libstdc++ de GCC 15. Aunque estos cambios no se ven directamente en la interfaz, contribuyen a que el proyecto sea más mantenible y a reducir errores sutiles en futuras versiones del editor de particiones.

GParted Live 1.8 y las medidas contra pantallas en negro y problemas de ayuda

En el entorno en vivo, uno de los puntos en los que se ha trabajado es en un mecanismo para evitar pantallas en negro en determinados equipos al iniciar GParted Live. Este tipo de incidencia suele estar ligado a conflictos con drivers gráficos o parámetros de vídeo, y puede ser especialmente molesto en equipos antiguos que aún se usan en oficinas o aulas.

A pesar de estas mejoras, se mantiene un problema conocido: en algunas máquinas virtuales, al abrir la opción de menú «Help > Contents» se muestra una ventana totalmente negra. Mientras no se publique una solución definitiva, la recomendación es consultar la documentación a través del navegador web en la página oficial del proyecto, en lugar de usar el menú de ayuda integrado dentro de la sesión en vivo.

Cuando aparecen conflictos gráficos, los desarrolladores sugieren arrancar con la opción de menú «GParted Live (Safe graphics setting, vga-normal)», que fuerza una configuración de vídeo más conservadora. Esta opción puede ser especialmente útil si se utiliza GParted Live en portátiles con gráficas híbridas o en sobremesas con monitores antiguos conectados por VGA o DVI.

Arquitecturas soportadas y enfoque en sistemas de 64 bits

Una novedad importante a nivel de disponibilidad es que GParted Live 1.8 se publica únicamente para arquitectura amd64 (x86-64). Dado que Debian Sid ha dejado de ofrecer paquetes para i386/i686, ya no se generan imágenes en vivo oficiales para sistemas de 32 bits, lo que en la práctica deja fuera a ordenadores bastante antiguos que todavía podrían encontrarse en algunos entornos domésticos o educativos.

Para la mayoría de usuarios y empresas europeas, centradas desde hace años en equipos de 64 bits, este cambio apenas tendrá impacto. Sin embargo, quienes sigan manteniendo hardware muy veterano deberán recurrir a versiones anteriores de GParted Live o a otras herramientas si necesitan un entorno de particionado arrancable compatible con máquinas de 32 bits.

Con la llegada de GParted Live 1.8, los usuarios cuentan con un medio actualizado que combina un kernel moderno, una base Debian Sid reciente y la nueva versión 1.8 del editor de particiones, sumando mejoras en estabilidad, manejo de sistemas de archivos como FAT y GPT y un enfoque claro en arquitecturas de 64 bits; todo ello en una imagen relativamente ligera que sigue siendo una opción práctica para gestionar y reparar particiones en equipos personales y profesionales tanto en España como en el resto de Europa.


Transmission 4.1 incorpora soporte ampliado para IPv6, nuevos tipos de trackers y mejor gestión de puertos.

Transmission 4.1

Transmission 4.1 ya está disponible como actualización importante de este conocido cliente BitTorrent de código abierto, gratuito y multiplataforma, que ofrece interfaz clásica de escritorio (GTK y Qt), modo demonio sin interfaz gráfica y acceso mediante navegador. La nueva entrega se centra en reforzar el rendimiento de la red, pulir el comportamiento con torrents de gran tamaño y modernizar las herramientas de administración remota.

En un contexto en el que el uso de BitTorrent sigue siendo habitual en Europa para la distribución de software libre, archivos multimedia legales y copias de seguridad, la llegada de Transmission 4.1 supone un paso adelante en estabilidad y eficiencia. El proyecto mantiene su enfoque minimalista, pero introduce una larga lista de cambios técnicos que pueden resultar especialmente interesantes para usuarios avanzados, seedboxes, NAS y servidores domésticos en España y el resto del continente.

Más opciones de red en Transmission 4.1: IPv6, trackers y proxies

Uno de los puntos fuertes de la actualización es la ampliación del soporte de red, con compatibilidad plena con trackers IPv6 y dual-stack UDP, lo que permite trabajar de forma más eficiente en conexiones modernas que combinan IPv4 e IPv6. Transmission 4.1 también puede comunicarse con trackers que solo admiten el antiguo módulo BEP-7, mejorando la compatibilidad con infraestructuras que aún no se han actualizado.

El cliente incorpora además soporte para Local Peer Discovery sobre IPv6, facilitando que los equipos en una misma red local encuentren pares sin necesidad de recurrir a internet, algo útil en hogares y oficinas europeas con routers recientes. A esto se suma la posibilidad de utilizar un servidor proxy para las conexiones web, una opción interesante para quienes quieren separar el tráfico de la interfaz de gestión del resto de su conexión o ajustarse a políticas de red corporativas.

Otra novedad técnica destacada es la capacidad de enviar un parámetro IPv4 durante el handshake del Protocolo de Extensión, lo que mejora el entendimiento entre clientes en entornos con pilas de red mixtas. Esta actualización también introduce un sistema de caché de direcciones IP utilizadas en comunicaciones globales para reducir el molesto “spam” de avisos de UDP6 en el registro, afinando así el comportamiento del cliente en sistemas con IPv6 habilitado.

Transmission 4.1 introduce mejoras en la gestión de torrents y verificación

Transmission 4.1 añade una opción para que el programa verifique automáticamente el torrent en cuanto termina de descargarse. Esta comprobación inmediata ayuda a garantizar la integridad de los datos y reduce el riesgo de compartir archivos dañados con otros pares, algo especialmente relevante en redes con mucha actividad de seeding.

El manejo de archivos locales también mejora: ahora el cliente revisa si los ficheros existen tras cambiar la ubicación del torrent, lo que minimiza errores cuando se mueven descargas entre discos o rutas de red, una práctica habitual en NAS y servidores domésticos en Europa. Asimismo, la aplicación trata mejor los torrents de tamaño muy grande, optimizando el uso de recursos y reduciendo problemas al gestionar colecciones extensas o contenidos de alta resolución.

En esta versión se refina la gestión de las negociaciones de cifrado, con un tratamiento más robusto de los handshakes en texto plano y MSE. Además, el sistema realiza comprobaciones de puertos diferenciadas para IPv4 e IPv6 en las interfaces Qt y GTK, lo que permite diagnósticos más precisos cuando se configuran redirecciones de puertos en routers o firewalls europeos.

Descarga secuencial y control de seeding

Una de las funciones más llamativas para el uso diario es la descarga secuencial opcional. Transmission 4.1 permite activar este modo para priorizar las piezas de un archivo en orden, una característica útil cuando se desea empezar a reproducir contenidos mientras aún se están descargando, siempre dentro de los usos legales permitidos.

El componente de línea de comandos transmission-remote también se ve reforzado con la opción de descargar secuencialmente a partir de una pieza concreta, pensando en aplicaciones que necesitan realizar búsquedas internas o “seek” dentro de archivos multimedia para casos de streaming. Esto amplía las posibilidades de integración de Transmission en entornos automatizados, servidores multimedia domésticos o contenedores desplegados en infraestructuras europeas.

Además, se incorporan límites de seeding en función de la inactividad, de forma que el programa puede detener el seeding cuando una descarga ha estado sin actividad durante cierto tiempo, ayudando a gestionar mejor el ancho de banda y los recursos del sistema. El cálculo de la ETA (tiempo estimado restante) también se revisa, soportando ahora unidades como “meses” y “años” para aquellos torrents extremadamente lentos, lo que ofrece una visión más realista del tiempo que pueden tardar en completarse.

Optimización del rendimiento interno en Transmission 4.1

En el corazón del cliente, la biblioteca libtransmission se ha revisado para reducir consumo de CPU y RAM, un aspecto clave para quienes ejecutan Transmission en equipos de bajo consumo, dispositivos embebidos o servidores que gestionan muchos torrents simultáneamente. Esta mejora puede resultar especialmente interesante en Europa, donde es frecuente su uso en pequeños servidores caseros siempre encendidos.

El manejo de múltiples conexiones desde la misma dirección IP también se ha fortalecido, con mejoras específicas en la gestión de varias conexiones concurrentes. Esto ayuda a evitar comportamientos anómalos cuando varios servicios o clientes acceden a Transmission desde un mismo host, algo habitual en entornos de virtualización o cuando se utilizan contenedores.

El parser de respuestas de trackers HTTP recibe un endurecimiento de seguridad y robustez, disminuyendo la probabilidad de fallos ante respuestas mal formadas o poco habituales por parte de los trackers. Todo ello se complementa con una mejora del rendimiento de DHT (Distributed Hash Table) y de las descargas mediante µTP, el protocolo de transporte ligero utilizado por muchos clientes BitTorrent modernos.

Nueva API JSON-RPC 2.0 y más control remoto

Transmission 4.1 introduce una nueva API RPC compatible con el estándar JSON-RPC 2.0, facilitando la vida a quienes desarrollan aplicaciones externas, paneles de control web personalizados o integraciones con sistemas domóticos y soluciones de gestión de servidores. Esta modernización favorece la interoperabilidad con herramientas de administración usadas ampliamente en Europa en entornos profesionales y domésticos avanzados.

Gracias a esta API renovada, resulta más sencillo automatizar tareas, monitorizar el estado de torrents y crear interfaces alternativas adaptadas a necesidades específicas, desde una simple consola web hasta paneles integrados en aplicaciones móviles o dashboards de servicios en la nube.

Opciones avanzadas en settings.json

El archivo de configuración settings.json gana protagonismo con nuevas claves. Destaca la opción preferred_transport, que permite elegir preferencia entre µTP y TCP. De este modo, los usuarios pueden decidir si priorizan el transporte tradicional TCP o el protocolo µTP, que intenta adaptarse mejor a la congestión y puede ser útil en conexiones domésticas o líneas compartidas.

Otra novedad es la posibilidad de desactivar la caché de escritura en disco estableciendo el parámetro cache-size-mb a 0. Esta opción da más control sobre cómo se escriben los datos en el almacenamiento, algo que puede interesar a administradores que quieren ajustar Transmission al comportamiento de sus discos, SSD o sistemas de archivos, especialmente en servidores NAS muy usados en hogares europeos.

Mejoras en la interfaz GTK para escritorio

La versión con interfaz GTK, habitual en muchos escritorios Linux en España y el resto de Europa, adopta los cuadros de diálogo de selección de archivos nativos del sistema, integrándose mejor con el entorno de escritorio y ofreciendo una experiencia más coherente al abrir o guardar rutas para torrents y datos.

Las barras de progreso también se han actualizado con colores acordes a los clientes de macOS y Web, unificando el aspecto visual entre plataformas. A esto se añaden mejoras en el soporte para Flatpak, formato muy extendido en distribuciones modernas, y avances en accesibilidad, facilitando el uso del cliente a personas con necesidades especiales o que dependen de tecnologías de asistencia.

Novedades en el cliente Qt

El cliente basado en Qt, frecuente en escritorios como KDE Plasma, incorpora la posibilidad de usar una ruta de URL personalizada al conectar con servidores remotos de Transmission. Esta característica ofrece más flexibilidad a la hora de exponer el servicio tras proxies inversos, dominios personalizados o configuraciones de acceso remoto habituales en pequeños servidores domésticos europeos.

Las barras de progreso pasan a utilizar códigos de color para diferenciar estados de los torrents, lo que permite identificar de un vistazo cuáles están descargando, completados o en pausa. El cliente Qt integra también el sistema de Etiquetas (Labels) procedente de la interfaz web, facilitando la organización de torrents por categorías o proyectos.

Además, se añaden iconos nativos en menús y barras de herramientas y se implementa la visualización de tiempo estimado restante (ETA) en la vista compacta, mejorando la legibilidad cuando se gestionan muchas descargas en poco espacio de pantalla.

Interfaz web más completa y accesible

La interfaz web de Transmission, muy usada para administrar descargas en servidores, NAS o equipos remotos, recibe un tema de alto contraste que mejora la visibilidad en pantallas variadas y para usuarios con problemas de visión. También se incorpora la posibilidad de añadir torrents mediante arrastrar y soltar, lo que agiliza mucho la gestión desde el navegador.

Las barras de progreso muestran ahora porcentajes con dígitos precisos, acompañados de comprobaciones de puertos separadas para IPv4 e IPv6, igual que en las interfaces de escritorio. Asimismo, se suman nuevas opciones de filtrado de torrents por nivel de privacidad o estado de error, una alerta adicional para determinados eventos y la visualización del porcentaje de seeding en las filas compactas.

Entre las mejoras de usabilidad, la web incorpora una casilla para borrar los datos al eliminar torrents, muy útil cuando se quiere limpiar tanto el registro como los archivos físicos. También se introduce un modo de columnas para navegadores sin restricciones de viewport, un sistema renovado de gestión de ventanas emergentes que soporta múltiples pop-ups en estructura jerárquica y compatibilidad con pantallas táctiles en el menú contextual.

La interfaz web suma además visualización de fecha y hora en los detalles del torrent, lo que ayuda a llevar un control más preciso de cuándo se añadieron o completaron las descargas, algo práctico para organizar tareas de seeding a largo plazo.

En conjunto, Transmission 4.1 representa una actualización amplia que refuerza la compatibilidad con redes modernas, mejora el rendimiento en equipos modestos y hace más cómoda la administración tanto desde escritorio como vía web. Usuarios en España y en toda Europa que dependan de este cliente para gestionar torrents en servidores, NAS o PCs encontrarán una herramienta más pulida, flexible y ajustable a distintos entornos de red y almacenamiento, manteniendo la filosofía de sencillez que ha caracterizado tradicionalmente al proyecto.