KDE trabaja en un Discover más útil en una semana con muchos retoques en la interfaz

KDE Plasma 6.6 pincel

KDE sigue a lo suyo. Esta semana ha llegado Plasma 6.6.3, pero han seguido corrigiendo bugs para lo que está por llegar. Y lo que viene son más versiones correctivas para la serie 6.6 y toda la serie 6.7, que nos entregarán ya a mediados de año, con muchas nuevas funciones que van presentando en las notas semanales como la que han publicado hoy.

Tampoco viene mal recordar que hace tiempo que decidieron eliminar la versiones LTS y lanzar una actualización de mantenimiento más (la punto-seis) para cada serie. Y que en algún momento, aunque no parece que vaya a ser en 2026, empezarán a lanzar sólo dos series al año como hace GNOME. Lo que sigue es la lista con los cambios en los que han trabajado esta semana. Han corregido bugs, pero esos ya no los incluimos en este tipo de artículos.

Nuevas características destacadas en KDE

Plasma 6.7

  • Para cada zona horaria adicional que se añada al widget del Reloj Digital, ahora también muestra cuánto se adelanta o se atrasa esa zona horaria en comparación con la propia.

Zonas horarias

  • Si se desactiva la función de invocar KRunner escribiendo en el escritorio, entonces escribir en el escritorio invoca el «avance de escritura», que permite seleccionar archivos escribiendo la primera letra o dos de sus nombres.
  • Ahora se puede invertir el orden de los elementos en el widget de la Bandeja del Sistema.

Mejoras notables en la interfaz de KDE

Plasma 6.7

  • Discover ahora ordena las listas de aplicaciones por número de reseñas de forma predeterminada, lo que proporciona resultados mucho más relevantes al navegar en lugar de buscar. El antiguo método de ordenación basado en valoraciones sigue disponible, por supuesto.

Discover en KDE

  • Discover ahora filtra los elementos que no son aplicaciones en su página de inicio, evitando espirales de negatividad donde la gente dejaba reseñas de 1 estrella diciendo que estaban rotas (al no ser aplicaciones ejecutables, el botón «Lanzar» no funcionaba), lo que hacía que subieran más arriba en la lista.
  • Preferencias del Sistema y KWin ahora usan consistentemente la palabra «puntero» para referirse al puntero del ratón o touchpad.
  • El desvanecimiento de la pantalla ahora es más rápido que el oscurecimiento, ya que el desvanecimiento significaría que se está listo para usar el sistema de nuevo.
  • La tarea activa en la información sobre herramientas de una tarea agrupada ahora tiene texto en negrita, para ayudar a distinguirla.
  • Las etiquetas de los dispositivos Bluetooth en el widget de la Bandeja del Sistema se han reorganizado para que siempre se pueda ver el nivel de batería sin importar la longitud del nombre del dispositivo.
  • Los realces del menú del widget de Menú Global ahora son redondeados de manera consistente con los realces de otros menús.
  • Ahora se puede configurar una tecla modificadora sola para enfocar un panel de Plasma.
  • La ventana de configuración del panel de Plasma ahora solo ofrece ajustes de opacidad si el estilo de Plasma activo lo soporta.

Aspectos destacados en rendimiento y tecnología de KDE

Plasma 6.6.4

  • Se ha reducido la carga de CPU y GPU para ventanas a pantalla completa (también conocido como «direct scan-out») en pantallas que no tienen el puntero sobre ellas.

Plasma 6.7

  • Se ha añadido soporte para «LUT 3D» en KWin, lo que reduce el uso de recursos en GPUs que soportan canalizaciones de color en hardware.
  • El widget de Redes ahora solo obtiene información de velocidad de red mientras esa información es visible.
  • Se ha dejado de crear contextos OpenGL innecesarios para aplicaciones que no usan OpenGL, lo que reduce su uso de memoria en 10-15 MB o más por aplicación y también acelera los tiempos de inicio.

Qt 6.10.3

  • Se ha solucionado un problema que rompía el soporte HDR al usar el renderizador Vulkan en ciertos hardware.

Pronto en tu distribución KDE

Se espera que Plasma 6.6.4 llegue el martes el 4 de abril de 2026. Aún no han publicado ningún comunicado al respecto, por lo que se espera que siga habiendo tres versiones de Plasma durante al menos todo 2026.

Vía: Blog de KDE.


GNOME celebra la llegada de GNOME 50 en una semana con pocas novedades en apps, bibliotecas y frameworks

Esta semana en GNOME

Esta semana ha llegado GNOME 50, por lo que no se puede decir que haya sido una semana tranquila en los entornos de trabajo del proyecto. Entramos en una nueva «década», y ya hace 5 años desde que se presentó GNOME 40 con sus gestos en el panel táctil y otras mejoras. Por todo lo demás, parece que el proyecto GNOME se lo haya tomado con más calma, totalmente comprensible porque los colaboradores más directos estaban centrados en el escritorio.

Lo que sigue es la lista con las novedades que han presentado esta semana, la que ha ido del 13 al 20 de marzo.

Esta semana en GNOME

  • Han añadido un capítulo sobre accesibilidad al libro de gtk4-rs. Aunque investigaron el tema de antemano y probaron todos los ejemplos con un lector de pantalla, agradecerían cualquier comentario adicional por parte de personas con experiencia en accesibilidad.
  • Eyedropper 2.2.0 ya está disponible, con soporte para seleccionar colores sin necesidad de tener la aplicación abierta. También ahora soporta notación decimal RGB y mejora la compatibilidad con sistemas que no cuentan con una configuración adecuada de portal.

Eyedropper 2.2.0

  • El generador de definiciones de tipos TypeScript ts-for-gir v4.0.0-beta.41 ya está disponible, y la gran noticia es que ahora se cuenta con documentación de API navegable para los bindings TypeScript de GJS. Además, el mismo trabajo también mejoró enormemente la documentación en línea de TypeScript; la información que aparece al pasar el cursor en el editor ahora es mucho más completa y rica.
  • RustConn es un gestor de conexiones GTK4/libadwaita para protocolos SSH, RDP, VNC, SPICE, Telnet, Serial, Kubernetes y Zero Trust. Los protocolos principales utilizan implementaciones en Rust embebidas, sin dependencias externas necesarias. La serie 0.10.x trae 8 nuevas características y una actualización importante de la plataforma. Las nuevas características son:
    • Soporte para el protocolo MOSH con modo predict, rango de puertos UDP y ruta del binario del servidor.
    • Grabación de sesiones en formato compatible con scriptreplay, con activación por conexión y saneamiento de salida sensible.
    • Reglas de resaltado de texto: coincidencia de patrones mediante expresiones regulares con colores personalizables, por conexión y globales.
    • Transmisión ad-hoc: envío de pulsaciones de teclas a múltiples terminales simultáneamente.
    • Carpetas inteligentes: agrupación dinámica de conexiones por protocolo, etiquetas o patrón glob de host.
    • Credenciales mediante script: resolución de contraseñas a partir de comandos externos con un botón de prueba.
    • Personalización del tema por conexión: anulación de colores de fondo, primer plano y cursor.
    • Importación/exportación CSV con mapeo automático de columnas y delimitador configurable.
    • Actualización de los bindings de GTK-rs a gtk4 0.11, libadwaita 0.9, vte4 0.10.
    • El runtime de Flatpak se actualizó a GNOME 50 con VTE 0.80.
    • Migración a AdwSpinner, AdwShortcutsDialog, AdwSwitchRow y AdwWrapBox (con cfg-gated).
    • FreeRDP 3.24.0 incluido en Flatpak: RDP externo funciona sin problemas en Wayland.
    • Asociación de archivos .rdp: doble clic para abrir y conectar.
    • La vista dividida ahora funciona con todos los protocolos basados en VTE.

RustConn en GNOME

  • Quadrapassel 50.0 ha sido lanzado. Esta versión incluye muchas mejoras en los controles y refina la aplicación. Las novedades son:
    • La vista del juego y la previsualización ahora se ajustan exactamente a los bloques.
    • Se ha mejorado la compatibilidad con controladores de juegos.
    • Se han detenido los eventos de teclado duplicados.
    • Se ha reemplazado el motor de sonido libcanberra.
    • Se han corregido muchos errores menores y problemas de estilo.

Quadrapassel

  • Esta semana se añadió Java a la sección de lenguajes de programación en developer.gnome.org y muchos de los ejemplos de código se tradujeron a Java.

Y esto ha sido todo esta semana en GNOME.

Imágenes y contenido: TWIG.


OpenShot 3.5 da un salto en rendimiento, IA y edición de vídeo

OpenShot 3.5

La llegada de OpenShot 3.5 marca un punto importante en la evolución de este editor de vídeo no lineal de código abierto, que ya supera los 18 años de desarrollo. La nueva versión se presenta como una de las actualizaciones más ambiciosas del proyecto, combinando mejoras de rendimiento, cambios en la interfaz y primeras incursiones serias en funciones basadas en inteligencia artificial.

En un contexto en el que la edición de vídeo en escritorio compite con soluciones en la nube y con herramientas comerciales muy asentadas (ver comparativa de software instalado y servicios online), OpenShot busca reforzar su posición como opción gratuita y multiplataforma para creadores que trabajan en Windows, macOS y, de forma muy destacada, en Linux, sistema elegido por muchos usuarios que priorizan el software libre.

OpenShot 3.5 introduce nueva línea de tiempo y mejoras en la edición diaria

Uno de los cambios más visibles de OpenShot 3.5 es su nueva línea de tiempo por defecto, que sustituye a la anterior y ya se había podido probar en versiones de prueba. Esta nueva implementación mantiene las funciones habituales de zoom, desplazamiento, ajuste magnético y edición de clips, pero está diseñada para responder con mayor agilidad a la interacción del usuario, especialmente en proyectos con varias pistas.

Asociado a esta renovación de la línea de tiempo, la aplicación incorpora un nuevo panel de fotogramas clave que pretende hacer más clara la gestión de animaciones, efectos y transiciones a lo largo de la edición. El objetivo es reducir la sensación de “atasco” que muchos usuarios habían experimentado al trabajar con múltiples parámetros animados en proyectos algo complejos.

Rendimiento: hasta un 35% más rápido en OpenShot 3.5

Uno de los puntos donde más insiste el equipo de desarrollo es en la mejora del rendimiento global. Según los responsables del proyecto, OpenShot 3.5 puede llegar a ser alrededor de un 35% más rápido en comparación con versiones anteriores, con especial incidencia en el procesado de efectos y de fotogramas.

Estos avances se suman a incrementos de velocidad ya anunciados en versiones previas, que también prometían ediciones más fluidas. Aunque las cifras oficiales llaman la atención, los propios desarrolladores y analistas recomiendan mantener cierta cautela con las expectativas, ya que OpenShot arrastra desde hace años una reputación de ser un editor algo inestable y pesado en determinadas configuraciones, especialmente en hardware más modesto.

GPU, efectos con máscaras y nuevo Chroma key

OpenShot 3.5 sigue avanzando en el uso de la aceleración por GPU, un aspecto en el que el proyecto ha venido trabajando en los últimos lanzamientos. Parte de las funciones ligadas a efectos y títulos animados se benefician ahora de un aprovechamiento más eficiente de la tarjeta gráfica, lo que debería notarse en una previsualización más fluida y en tiempos de generación más cortos.

Otro cambio relevante es que todos los efectos de vídeo pasan a soportar enmascarado, lo que permite aplicar ajustes solo a zonas concretas de la imagen. Para ello se han introducido nuevos controles de máscara que amplían la capacidad creativa del editor, algo especialmente útil en trabajos que requieren resaltar o proteger áreas específicas del fotograma.

Además, la versión 3.5 estrena un nuevo efecto de Chroma key como valor predeterminado. Este sistema de clave de color mejorado busca ofrecer contornos más suaves, una mejor fidelidad en la integración de fondos y, según el equipo, mayor rapidez a la hora de procesar el recorte del fondo, una función clave para quienes trabajan con fondos verdes o azules en contenido para redes sociales o divulgación.

Audio más ágil y exportaciones más eficientes

En el apartado de sonido, OpenShot 3.5 introduce mejoras en el manejo de archivos de audio, que ahora deberían cargarse y gestionarse con mayor rapidez. Esto puede ser especialmente útil en proyectos con varias pistas de música, locuciones y efectos sonoros, donde el retraso en la previsualización resultaba especialmente molesto.

También se han incorporado nuevas transiciones de audio pensadas para simplificar tareas habituales como los fundidos cruzados entre pistas. De este modo se reduce la necesidad de solapar manualmente clips y ajustar keyframes de volumen de forma detallada, lo que agiliza el trabajo en montajes complejos, podcasts en vídeo o reportajes.

En relación con la exportación, la nueva versión promete archivos de salida más pequeños manteniendo una calidad elevada. Esta optimización de los perfiles de exportación resulta relevante para creadores que publican en plataformas como YouTube, Vimeo o redes sociales, donde el tamaño de los archivos puede condicionar los tiempos de subida y el almacenamiento, especialmente en entornos profesionales o educativos con conexiones limitadas.

Integración experimental con ComfyUI e IA

Una de las novedades más llamativas de OpenShot 3.5 es la integración experimental con ComfyUI, una herramienta de código abierto basada en nodos que se utiliza ampliamente para la generación de imágenes mediante inteligencia artificial y para ciertos flujos de trabajo de vídeo. Esta conexión abre la puerta a procesos avanzados como separación del sujeto, escalado inteligente, transferencia de estilo o seguimiento de objetos con modelos tipo SAM2.

Estas capacidades, al menos de momento, se encuentran en un estado claramente experimental, por lo que no se plantean todavía como una solución estable para producciones críticas. Aun así, marcan una dirección clara: el proyecto quiere que OpenShot pueda integrarse en cadenas de trabajo con IA, algo que empieza a ser habitual en entornos de posproducción y creación de contenidos.

Ahora bien, el precio a pagar por estas funciones es un listado de requisitos de hardware muy elevado. Para aprovechar ComfyUI dentro de OpenShot se recomienda como mínimo una GPU NVIDIA de gama alta con 12 GB de memoria de vídeo (por ejemplo, una serie 50XX equivalente), un procesador de nivel Ryzen 9 5900 o similar, 64 GB de RAM y unos 200 GB de espacio libre en disco. El propio equipo advierte que, por debajo de estas especificaciones, las tareas de IA pueden atascarse, fallar o generar resultados poco estables, y que con tarjetas de 8 GB de VRAM o menos es probable quedarse sin memoria al ejecutar determinados modelos.

Correcciones de errores y estabilidad

Además de las nuevas funciones visibles, OpenShot 3.5 incluye una gran cantidad de correcciones de errores y ajustes internos que afectan a las versiones para todos los sistemas operativos soportados. Este tipo de trabajo de mantenimiento no suele acaparar titulares, pero es clave para quienes utilizan el editor en su día a día.

El equipo afirma haber mejorado la estabilidad general, un punto especialmente sensible para quienes han sufrido cierres inesperados o comportamientos poco predecibles en el pasado. También se han afinado detalles en la gestión de audio, la reproducción en la línea de tiempo y la interacción con distintos formatos de archivo, con la intención de hacer el entorno de trabajo más fiable incluso en proyectos de mayor duración.

Disponibilidad en Windows, macOS y Linux

OpenShot se mantiene como software libre y gratuito, distribuido bajo licencia de código abierto y disponible de forma oficial para Windows, macOS y Linux. La versión 3.5 puede descargarse directamente desde la página del proyecto, donde se ofrecen instaladores específicos para cada sistema y, en el caso de Linux, un paquete en formato AppImage que permite ejecutar el programa sin instalación tradicional.

En cuanto a la tecnología interna, el editor continúa utilizando Qt 5 como base de su interfaz, aunque los desarrolladores ya han adelantado que están trabajando en la migración a Qt 6 y a sus bindings asociados (Qt6 / PyQt6 / PySide 6). El motor de edición se apoya en la biblioteca C++ libopenshot y en el framework multimedia MLT, compartido con otros editores de vídeo de código abierto populares en el ecosistema Linux como Kdenlive o Shotcut.

Instalación de OpenShot 3.5 en Ubuntu y derivadas

Para quienes utilizan Ubuntu o distribuciones derivadas como Linux Mint o Pop!_OS, hay varias formas de instalar OpenShot 3.5. La vía más directa es descargar el AppImage o el instalador desde la web oficial, aunque muchos usuarios siguen prefiriendo la comodidad de los repositorios.

El proyecto mantiene un PPA oficial que permite integrar el editor en el sistema de paquetes de Ubuntu. No obstante, los responsables advierten de que las nuevas versiones pueden tardar desde varios días hasta un par de semanas en aparecer en ese repositorio, por lo que quienes necesiten probar inmediatamente las últimas funciones tal vez prefieran recurrir a la descarga directa.

Una vez instalado, ya sea mediante el PPA, AppImage o paquete descargado, el programa se puede lanzar desde el menú de aplicaciones del entorno de escritorio. Desde ahí es posible comprobar de primera mano la nueva línea de tiempo, los efectos con máscara, las mejoras en el audio y, en equipos muy potentes, las primeras pruebas con los flujos de trabajo basados en ComfyUI.

Con esta actualización, OpenShot 3.5 intenta consolidarse como un editor de vídeo de código abierto más sólido y actual, combinando una línea de tiempo renovada, una mejora considerable del rendimiento, nuevas opciones de efectos y audio, exportaciones optimizadas y una integración aún incipiente con herramientas de inteligencia artificial, manteniendo al mismo tiempo su enfoque multiplataforma y gratuito que resulta especialmente atractivo para usuarios y centros formativos.


Parece que Manjaro seguirá adelante: se preparan nueva sociedad sin ánimo de lucro (e.V.) y soluciones a problemas recientes

Manjaro duda

Parece que Manjaro seguirá adelante. Después de diversos problemas en la distribución, el ultimatum en forma de manifesto de parte de los colaboradores y unos días tensos, el mismo integrante del equipo que publicó aquel hilo nos ha hecho saber que vamos camino de la solución menos mala: resumiendo, no habrá bifurcación o fork, se creará nueva sociedad sin ánimo de lucro y convivirán la nueva e.V. con la GmbH & Co. KG que presentaron hace más de seis años.

Aún hay que llevarlo a cabo, pero las conversaciones no han sido hostiles. Según comenta Aragorn, ya van adelante con la creación de la e.V., siglas de «eingetragener Verein« , que en alemán significa «Asociación Registrada«. Es una forma jurídica muy común en Alemania (y en países de habla alemana como Austria y Suiza) para organizaciones sin ánimo de lucro. Para muchos, es lo que siempre debió haber sido.

Manjaro GmbH & Co. KG y Manjaro e.V. coexistirán

«Dada la respuesta muy positiva de Philip esta noche, parecería que no vamos a bifurcar la distribución — afortunadamente, porque eso habría sido mucho trabajo y habría sido muy malo para la comunidad.

Por lo tanto, ahora avanzaremos con la creación de la e.V. y luego buscaremos reestructurarlo todo para que los viejos problemas de Manjaro puedan evitarse a partir de ahora y que tanto la distribución de Manjaro como la empresa Manjaro GmbH se beneficien de esta nueva colaboración«.

Como explicábamos, es el final menos malo, y los usuarios no deberíamos notar nada. Todo lo contrario: esto hará que Manjaro siga siendo como hasta ahora, es decir, base Arch, pero más estable (en su rama Stable) por retener algunos paquetes un tiempo, y además se solucionen los problemas que han hecho que la distribución se gane mala fama, como el del certificado SSL.

En el hilo también se mencionaron otras cuestiones, como que en un principio, y según algún colaborador del equipo, Valve se planteó desarrollar SteamOS con base Manjaro, pero decidió quedarse con Arch para quitarse problemas de encima. También es posible que retomen o aceleren el desarrollo de las versiones inmutable y Gaming, la que en un principio usaría la OrangePi Neo.

Así que sus usuarios podemos estar tranquilos, que parece que queda Manjaro para rato. Y además, mejor que en los últimos años.


Me encanta la inmersión de Vivaldi 7.9, pero creo que deben arreglar algo de manera urgente

Vivaldi 7.9

Costará acostumbrarse, pero es algo rompedor. Vivaldi 7.9 llegó hace unas 24 horas, y sin lugar a dudas, la función «auto-hide» es lo más destacado. Con diferencia. Para alguien como yo, que ya suele hacer que las barras inferiores de los sistemas operativos se oculten automáticamente, es algo que, digámoslo así, va un poco con mi personalidad. La función es nueva y probablemente la mejoren, pero hay algo que, creo, tienen que solucionar lo antes posible.

Mirad la captura de cabecera. Si os fijáis, el panel lateral es flotante cuando la auto-ocultación está activada. Estéticamente queda mucho mejor (y a mí me recuerda al panel flotante de Plasma), pero ese margen actualmente es un problema. Por lo menos en Linux. ¿Qué pasa? Pues lo mismo que cuando se usa la propiedad :hover de CSS y no se tienen en cuenta algunas cosas: si se mantiene el cursor en un punto correcto, funciona como se espera; en caso contrario, tiene un comportamiento inesperado.

Vivadli 7.9, el «auto-hide» y el «gap»

Ese margen también lo encontramos cuando dividimos la vista en dos en el mismo Vivaldi o en gestores de ventanas Hyprland o Sway. Solemos referirnos a él por su término en inglés «gap», y el problema es que, si movemos el cursor al borde, que es el gesto más natural, quedará encima de ese milímetro sin el panel, y terminará por desaparecer. Esto también pasa en la barra de estado que se sitúa en la parte inferior y en la barra de pestañas que esta en la parte superior.

Actualmente, la solución a esto pasa sencillamente por tenerlo en cuenta: se pasa el cursor por el borde y se hace un pequeño gesto de «rebote» para que el cursor quede encima del panel. No es lo más elegante, y tampoco es perfecto: si el panel es grande (como el lateral), no pasa nada, pero hay que ser más preciso en la barra de estado y en la de pestañas.

Y por qué no me apasiona el correo del navegador

Desde que lo lanzaron creo que para Vivaldi 4.0, o incluso antes, porque se podía probar activando alguna bandera, yo suelo usar el correo de Vivaldi. En Vivaldi 7.9 ha mejorado un poco más, pero no me encanta por un motivo que no sé si tiene solución: el correo, como casi todos, se divide en tres partes, que son las bandejas, los correos y el contenido. Cuando se abre una pestaña con el correo muestra las dos últimas, pero no la primera. Las carpetas sólo están disponibles como un panel. He probado diferentes configuraciones, pero creo que la interfaz debería mostrar los tres apartados.

En cualquier caso, Vivaldi 7.9 es otro paso más en la dirección correcta, y seguro que le encanta a muchos usuarios exigentes como yo.


Vivaldi 7.9 revoluciona su navegador permitiéndote auto-ocultar sus componentes para que sólo te centres en la web

Vivaldi 7.9

Vivaldi 7.9 no deja de sorprendernos. Hace menos de dos meses nos entregaron la v7.8 del navegador, incluyendo la posibilidad de crear mosaicos arrastrando y soltando pestañas, entre otras novedades. Hoy han lanzado Vivaldi 7.9, y han introducido algo que, por lo menos a mí, me recuerda un poco a Zen Browser: una función que permitirá auto-ocultar ciertos elementos para que nuestra navegación sea mucho más inmersiva, tal y como podréis ver en el vídeo de debajo.

Ahora mismo, si pulsamos F11, la pestaña (o pestañas si usamos la vista dividida) se mostrará a pantalla completa, lo mismo que ya vemos en otros navegadores. Pero en Vivaldi 7.9, si pulsamos F11 después de Ctrl (o Comando en macOS), activaremos lo que en inglés se llama «Auto-hide»: ocultará todo y se mostrará si pasamos el cursor por encima.

Vivaldi 7.9 y su Auto-Hide

He de reconocer un par de cosas, siendo la primera que no puedo hablar mucho de cómo funciona porque aún no ha llegado a mi distribución Linux. La segunda es que es algo que yo llevaba tiempo esperando. No tal y como la han implementado, que va más allá de lo que yo quería, pero sí la posibilidad de ocultar la barra de paneles y que apareciera pasando el cursor por encima. Si no estoy equivocado, Vivaldi 7.9 permitirá configurar qué se oculta, y si elegimos sólo la barra de paneles, hará justamente lo que yo estaba esperando.

Pero no voy a mentir: lo que han implementado es aún mejor. No me permitirá hacer aquello que quería hacer sólo con el panel; podré hacerlo también en la barra de URL, pestañas y panel inferior. Ya tengo ganas de usarlo.

Nueva manera de abrir los enlaces

Vivaldi 7.9 añadirá otra manera para abrir los enlaces. La idea es que no perdamos el hilo de lo que estábamos haciendo. Y es que, cuando abrimos un enlace y no está configurado para que se abra en segundo plano, de una página iremos a otra. Si estamos intentando averiguar algo de un tema en concreto, es posible que terminemos perdiendo el enlace original. Siempre podemos mirar en el historial, pero es más engorroso.

En esta versión se ha añadido la opción «Abrir enlace como pestaña secundaria», lo que abrirá el enlace al lado de la pestaña actual. Una vez elegida esta opción, cualquier enlace adicional en el que se haga clic en la pestaña original se seguirá cargando en la pestaña secundaria.

Mail ahora se abre en su propio compositor

Vivaldi Mail también llega con cambios importantes. Ahora se puede abrir el editor en una ventana separada, lo que nos da mayor control y flexibilidad. Por si esto no fuera suficiente, ahora es más fácil cambiar entre texto enriquecido y texto sin formato, sólo pulsando un botón.

Podéis lee estas novedades en el enlace que hemos proporcionado al principio de este artículo, y la lista completa de cambios en este otro enlace.


GNOME 50 da el salto definitivo a Wayland con más rendimiento y accesibilidad

GNOME 50

La llegada de GNOME 50 “Tokyo” marca un punto de inflexión para uno de los escritorios más extendidos en el ecosistema Linux, donde distribuciones como Ubuntu, Fedora, Debian o openSUSE tienen una presencia destacada tanto en entornos domésticos como profesionales. Esta versión no persigue un cambio radical en el aspecto visual, pero sí apunta alto en lo técnico, con mejoras que se notan en el rendimiento gráfico, la accesibilidad y el uso del escritorio remoto.

En un contexto en el que cada vez más usuarios están abandonando Windows para pasarse a Linux —impulsados en parte por el final del soporte de Windows 10 y el rechazo a migrar a Windows 11—, GNOME 50 llega en un momento clave. Muchas personas se están encontrando con un entorno de escritorio más pulido, más amigable para principiantes y, al mismo tiempo, mejor preparado para juegos, trabajo remoto y uso profesional diario.

GNOME 50: Wayland, VRR y adiós definitivo a X11

Uno de los movimientos más importantes de GNOME 50 es la apuesta prácticamente total por Wayland, dejando atrás el viejo servidor gráfico X11. Según el propio proyecto, el soporte para sesiones sobre X11 se ha eliminado por completo desde las fases alfa, con lo que este lanzamiento se entiende como un escritorio diseñado “de serie” para Wayland y muy vinculado a systemd. Esta decisión permite implementar tecnologías modernas de imagen y sincronización que con X11 eran mucho más problemáticas o directamente inviables.

En el apartado gráfico, la gran protagonista es la tasa de refresco variable (VRR), que deja de ser una opción experimental para integrarse como característica estable dentro de Mutter 50, el compositor de ventanas de GNOME. Gracias a ello, el sistema puede ajustar la frecuencia del monitor a la tasa de fotogramas de las aplicaciones o juegos en tiempo real, dando como resultado animaciones más suaves y reduciendo fenómenos como el tearing o el stuttering. Además, Mutter añade un cursor de baja latencia con VRR activado, algo especialmente relevante para quienes juegan o trabajan con aplicaciones gráficas exigentes.

Junto a la VRR, GNOME 50 refuerza el escalado fraccional en sesiones Wayland, una función que también abandona la etiqueta de “experimental”. Ahora se puede usar de forma predeterminada, sin recurrir a herramientas avanzadas como Dconf o utilidades externas. Este escalado fraccional está pensado sobre todo para pantallas de alta resolución, permitiendo ajustar la interfaz a valores como 125% o 150%, en lugar de saltar bruscamente de 100% a 200%. El resultado es una experiencia más cómoda en portátiles con pantallas 2K o 4K, cada vez más habituales en el mercado.

La gestión del color también sube de nivel. Mutter 50 incorpora la versión 2 del protocolo de gestión de color de Wayland y un pipeline de color más moderno, capaz de compartir pantalla manteniendo los metadatos de HDR. Esto ayuda a evitar que los colores parezcan “lavados” al grabar o retransmitir contenido de alto rango dinámico, algo relevante para creadores de contenido, educadores o profesionales que trabajan con vídeo e imagen desde Linux.

GNOME 50 introduce ajustes específicos para NVIDIA y mejoras notables en juegos

Uno de los frentes donde GNOME 50 ha prestado especial atención es el soporte para tarjetas gráficas NVIDIA, tradicionalmente más delicadas en Linux por las particularidades de su controlador oficial. Mutter incorpora una serie de parches orientados a corregir problemas de stuttering y sincronización de fotogramas, con el objetivo de ofrecer animaciones más estables y una sensación de mayor fluidez tanto en el escritorio como en aplicaciones 3D.

Estas optimizaciones se notan especialmente en el terreno del gaming bajo Linux, algo que interesa cada vez más a usuarios que vienen de Windows. En pruebas comparativas con el mismo controlador estable de NVIDIA, se ha observado que una distribución con GNOME 50 y kernel actualizado ofrece un rendimiento superior frente a versiones anteriores. Este escenario es especialmente visible en la futura Ubuntu 26.04 LTS, que llegará con GNOME 50 como escritorio predeterminado y servirá durante años como referencia para muchos usuarios.

En equipos con tarjetas de gama alta, como una RTX 5090, la diferencia de rendimiento frente a la generación previa con GNOME anterior y kernel más viejo puede situarse aproximadamente entre un 10% y un 20% en determinados juegos, siempre usando el mismo driver gráfico. En tarjetas algo más modestas, como una RTX 5080, la mejora sigue estando presente aunque sea algo más contenida. Estos incrementos no solo se aprecian en juegos, sino también en pruebas sintéticas como benchmarks tipo GravityMark, que reflejan mejor aprovechamiento de la GPU y una menor aparición de tirones.

La combinación de VRR estable, parches específicos para NVIDIA y un stack gráfico más moderno posiciona a GNOME 50 como una opción más sólida para quienes quieren jugar en Linux sin renunciar a una experiencia fluida. Para jugadores que optan por distribuciones como Ubuntu, Fedora Workstation o Arch Linux, esto se traduce en menos problemas de sincronización, transiciones más suaves y mejor respuesta de entrada en títulos exigentes.

Escritorio remoto con aceleración por hardware y enfoque profesional

El escritorio remoto es otro de los puntos fuertes de esta versión. GNOME 50 introduce un nuevo sistema de aceleración por hardware que se apoya en Vulkan y VA-API para codificar y decodificar vídeo de forma más eficiente. Esto implica sesiones remotas más fluidas, con menos latencia y, al mismo tiempo, un consumo energético menor, algo importante en portátiles utilizados en teletrabajo o educación a distancia.

Además de la aceleración, se han incorporado elementos pensados para un uso más serio del escritorio remoto: sincronización explícita para mejorar la estabilidad en GPUs NVIDIA, soporte para pantallas HiDPI, autenticación mediante Kerberos —frecuente en entornos corporativos y educativos— y la posibilidad de gestionar sesiones remotas a través del servicio systemd gnome-headless-session. Todo ello convierte a GNOME 50 en una propuesta más competitiva para administradores de sistemas, empresas y centros educativos que dependen del acceso remoto a escritorios Linux.

Esta combinación de menor retardo, mejor calidad de imagen y herramientas de autenticación integradas encaja bien con el auge del teletrabajo, donde muchas organizaciones se apoyan en escritorios Linux para tareas de desarrollo, administración de sistemas o formación técnica.

Control parental avanzado y mejoras en el uso familiar en GNOME 50

GNOME 50 también da un paso importante en el ámbito del control parental, un apartado que suele ser clave para familias que comparten un mismo ordenador en casa. La nueva versión permite configurar límites de tiempo de uso, establecer horarios de descanso e incluso bloquear automáticamente la sesión cuando se alcanza el máximo establecido. Estas funciones facilitan que padres y madres gestionen el tiempo de pantalla de menores de forma menos manual y más transparente.

El sistema no se limita a bloquear aplicaciones sueltas, sino que se integra con el resto del escritorio, haciéndolo más adecuado para hogares que empiezan a adoptar Linux como alternativa a Windows. Para el perfil de usuario que en España está migrando desde Windows 10 y quiere un entorno más controlado para los hijos, esta capa de control parental en GNOME 50 puede ser un argumento de peso frente a otros escritorios que aún no ofrecen algo tan integrado.

Archivos (Files) más rápido, estable y cómodo

El gestor de ficheros, conocido actualmente como Archivos (Files) y antes como Nautilus, recibe una serie de ajustes pensados para mejorar tanto el rendimiento como la comodidad en el día a día. Internamente, se ha trabajado en una carga más rápida de iconos y miniaturas, un uso de memoria más contenido y una adopción más amplia del lenguaje de marcado Blueprint para definir la interfaz.

Otra novedad técnica relevante es el uso de la biblioteca Glycin para decodificación de imágenes en un entorno aislado y de alto rendimiento. Esta separación ayuda a que fallos en el proceso de decodificación no afecten a todo el gestor de archivos, algo importante cuando se manejan grandes cantidades de imágenes o formatos poco habituales. Para quienes trabajan con fotografía o diseño en Linux, esta mejora se traduce en una aplicación más estable y menos propensa a bloqueos.

En lo que respecta a la experiencia de uso, el renombrado por lotes se ha hecho más intuitivo, mostrando resaltados visuales del texto que se va a reemplazar y ofreciendo un flujo más claro para gestionar grandes volúmenes de ficheros. También se introduce un nuevo cuadro de diálogo para la gestión de subtítulos en la vista de cuadrícula y se acortan las descripciones de operaciones en la barra lateral, de modo que la interfaz quede más limpia y fácil de leer.

Configuración del sistema más clara y ordenada

La aplicación de Configuración también recibe una serie de ajustes que, aunque no resulten muy espectaculares a primera vista, ayudan a que el sistema sea más sencillo de manejar. En el apartado de “Fecha y hora” se añade la posibilidad de elegir el primer día de la semana, detalle pequeño pero útil para adaptarse a costumbres locales, donde muchas personas prefieren arrancar el calendario en lunes.

El panel de sonido ahora diferencia de forma más clara entre dispositivos de salida (altavoces, auriculares, barras de sonido) y de entrada (micrófonos) para reducir confusiones. Esta separación resulta práctica para videollamadas, creación de contenido o clases en línea, donde cambiar rápidamente entre un micro USB y uno integrado puede evitar más de un quebradero de cabeza.

Por su parte, la sección de gestión del color recibe múltiples correcciones, sobre todo en lo referente a la calibración de pantalla. Se actualizan también los detalles relacionados con el módem y la conectividad móvil, mejorando la información y el control sobre conexiones de datos, algo que usuarios de portátiles con SIM integrada valorarán en desplazamientos.

Accesibilidad reforzada: Orca y movimiento reducido

La accesibilidad ha sido tradicionalmente uno de los puntos delicados de Wayland, y GNOME 50 intenta avanzar de forma notable en este terreno. El lector de pantallas Orca recibe una renovación importante, empezando por una nueva ventana de preferencias con un diseño más coherente con el resto del escritorio y una configuración de carácter global. Esto implica que muchos ajustes dejan de hacerse aplicación por aplicación, simplificando la vida a usuarios con discapacidad visual.

Entre las novedades de Orca destaca el cambio automático de idioma en función del contenido, un modo de exploración que se amplía a todo el documento, un “modo fijo” afinado que se activa por defecto en aplicaciones basadas en Electron y una mejor compatibilidad con Braille. Se introduce también la revisión del ratón en sesiones Wayland, facilitando seguir lo que ocurre en pantalla a través del lector.

GNOME 50 incorpora además una opción de movimiento reducido dentro de la Configuración, pensada para personas que puedan experimentar mareos o molestias con demasiadas animaciones y efectos visuales. Al activar esta opción, el sistema limita transiciones y movimientos, dejando una experiencia visual más estática y amigable para quienes necesitan minimizar estímulos. Todo este conjunto de cambios refuerza la posición de GNOME como escritorio accesible para un amplio abanico de usuarios.

Nuevas aplicaciones y ampliación del ecosistema GNOME

En el apartado de aplicaciones, GNOME 50 no se queda corto. Entre las incorporaciones que llaman la atención encontramos Gradia, una herramienta para editar y anotar capturas de pantalla antes de compartirlas. Permite añadir fondos degradados, sombras paralelas y relleno personalizado, dando un aspecto más pulido y profesional a lo que, de otro modo, serían simples recortes de pantalla. Para quienes realizan documentación, guías o contenido formativo, esta app puede agilizar el trabajo sin recurrir a soluciones externas.

Otra utilidad destacada es Constrict, orientada a la compresión de vídeo con un enfoque práctico: en lugar de obligar al usuario a probar diferentes tasas de bits y resoluciones, pide un tamaño final objetivo y calcula automáticamente los parámetros óptimos de resolución, fotogramas por segundo y calidad de audio. Esta aproximación es especialmente interesante para quienes necesitan enviar vídeos por correo, plataformas con límite de tamaño o servicios internos de empresa.

Al margen de estas aplicaciones concretas, GNOME 50 amplía y actualiza el conjunto de herramientas incluidas en el núcleo del escritorio y en su ecosistema de aplicaciones (GNOME Circle). Se mencionan mejoras en el visor de documentos —con un sistema de anotaciones más completo para añadir texto, resaltar o dibujar—, un calendario más funcional con mejor gestión de asistentes y exportación de eventos en formato ICS, y otros pequeños retoques que, sin ser llamativos por sí solos, suman valor al conjunto.

GNOME 50 en las principales distribuciones

Como suele suceder con cada lanzamiento del proyecto, GNOME 50 no llega al mismo tiempo a todas las distribuciones. Es previsible que Fedora Workstation, Arch Linux, openSUSE Tumbleweed y otras distros de actualización continua lo integren con relativa rapidez. En muchos casos, bastará con actualizar el sistema para disponer de la nueva versión del escritorio.

En el caso de Ubuntu, la integración más relevante será en Ubuntu 26.04 LTS, cuya publicación está prevista para finales de abril y que se convertirá en la referencia a largo plazo para una gran parte de usuarios. Esta versión llegará con GNOME 50 como entorno predeterminado —adaptado con los retoques de Canonical— y con un kernel de Linux más moderno, lo que, como se ha comprobado en distintas pruebas, se traduce en un comportamiento mejorado frente a versiones previas como Ubuntu 25.10, especialmente en juegos y tareas gráficas.

Distribuciones como Debian, muy extendida en servidores y en algunas administraciones públicas, suelen ir más despacio en la adopción de grandes cambios, pero GNOME 50 irá abriéndose paso según se vayan consolidando los ciclos de publicación. En todo caso, usuarios con más experiencia pueden recurrir a imágenes de prueba como GNOME OS, instalar distros que ya lo incluyan o usar repositorios de desarrollo en rolling releases como openSUSE Tumbleweed o Arch Linux, siempre asumiendo el riesgo de inestabilidad que conlleva adelantarse a la rama estable.

Para quienes no quieran complicarse, lo más sensato sigue siendo esperar a que la distribución favorita ofrezca GNOME 50 como actualización estable. De este modo se garantiza una mejor compatibilidad con el resto del software empaquetado y se minimizan errores, especialmente en equipos de producción o en entornos donde no conviene jugar con versiones todavía en pruebas.

En conjunto, GNOME 50 “Tokyo” refuerza la sensación de que el escritorio de referencia en distros como Ubuntu o Fedora ha dado un paso más hacia un entorno moderno, centrado en Wayland, con mejor rendimiento gráfico, escritorio remoto más sólido, accesibilidad reforzada y un ecosistema de aplicaciones algo más completo. Todo ello llega en un momento en el que muchos usuarios están valorando seriamente dar el salto a Linux, y se encuentran con un escritorio que, sin estridencias visuales, resulta más maduro para uso diario, juegos, teletrabajo y tareas profesionales.


GNOME 50 Tokyo potencia Wayland, juegos y accesibilidad en Linux

GNOME 50

El lanzamiento de GNOME 50 “Tokyo” supone un punto de inflexión para uno de los escritorios más extendidos en el ecosistema Linux, donde distribuciones como Ubuntu, Fedora, Debian u openSUSE son habituales tanto en casa como en la oficina. Esta versión no busca un cambio radical de apariencia, sino apuntalar el escritorio con mejoras técnicas que se notan en el uso diario, sobre todo en rendimiento gráfico, accesibilidad y trabajo remoto.

En un contexto en el que cada vez más usuarios dejan atrás Windows 10, muchos reacios a dar el salto a Windows 11, GNOME 50 llega en un momento delicado pero interesante. Quienes prueban Linux por primera vez se encuentran con un entorno más pulido, más amigable para quien empieza y, a la vez, más preparado para juegos, teletrabajo y entornos profesionales donde la estabilidad y el rendimiento son clave.

Wayland como base, VRR estable y adiós a X11 en GNOME 50

Uno de los movimientos más relevantes de GNOME 50 es su apuesta casi total por Wayland como servidor gráfico, dejando el soporte para sesiones X11 fuera del foco del desarrollo. Desde fases tempranas del ciclo se ha ido retirando X11, de modo que esta versión se perfila como un escritorio diseñado de origen para Wayland y fuertemente integrado con systemd, algo que encaja con la dirección que siguen muchas distribuciones modernas.

En el plano gráfico, la gran protagonista es la tasa de refresco variable (VRR), que abandona definitivamente el estado experimental y pasa a ser una capacidad estable en Mutter 50, el compositor de ventanas que acompaña al escritorio. Gracias a la VRR, el sistema ajusta la frecuencia de actualización del monitor a los fotogramas que generan juegos y aplicaciones, lo que ayuda a reducir cortes de imagen, tirones y sensación de falta de fluidez. Además, se ha incluido un cursor de baja latencia compatible con VRR, algo que se nota especialmente en videojuegos y en software que exige gran precisión con el puntero.

Junto a la VRR, GNOME 50 consolida el escalado fraccional en sesiones Wayland, pensado para pantallas de alta densidad de píxeles. Esta función también deja de considerarse experimental y pasa a estar disponible de forma predeterminada, sin necesidad de recurrir a herramientas como el editor de Dconf o utilidades de terceros. El usuario puede seleccionar factores como 125% o 150% en lugar de saltar de golpe del 100% al 200%, algo especialmente útil en portátiles 2K o 4K, muy habituales ya en el mercado.

La gestión del color también recibe un impulso importante. Mutter 50 implementa la versión 2 del protocolo de gestión de color de Wayland y un pipeline de color moderno, capaz de compartir la pantalla sin perder los metadatos HDR. Esta mejora evita que la imagen parezca deslavada al grabar o retransmitir contenido de alto rango dinámico, algo relevante para creadores de contenido, docentes y profesionales que trabajan con vídeo o fotografía desde Linux.

Ajustes específicos para NVIDIA y salto de rendimiento en juegos

El soporte para tarjetas gráficas NVIDIA ha sido históricamente una de las asignaturas más delicadas en Linux, y GNOME 50 intenta suavizar ese frente. Mutter incorpora múltiples parches dirigidos a corregir problemas de stuttering y sincronización de fotogramas, con el objetivo de lograr animaciones más uniformes, menos microcortes y una sensación general de fluidez mayor tanto en el escritorio como en las aplicaciones 3D.

Estos cambios se dejan notar especialmente en el ámbito del gaming bajo Linux, un terreno en el que las distribuciones quieren competir de tú a tú con Windows. En pruebas comparativas utilizando el mismo controlador estable de NVIDIA, se ha observado que una distribución equipada con GNOME 50 y un kernel reciente logra mejor rendimiento en juegos frente a versiones anteriores del mismo sistema. Las diferencias se perciben con claridad en la próxima Ubuntu 26.04 LTS, que adoptará GNOME 50 como entorno por defecto y que está llamada a convertirse en referencia para muchos usuarios domésticos y profesionales.

En configuraciones con GPUs de gama alta, como una RTX 5090, se han registrado incrementos de entre un 10% y un 20% en tasas de fotogramas en títulos probados respecto a Ubuntu 25.10 con GNOME previo y kernel más antiguo, siempre usando el mismo controlador gráfico. Con modelos algo más modestos, como una RTX 5080, la mejora sigue existiendo, aunque con un margen algo menor dependiendo del juego. Este comportamiento más ágil se aprecia también en herramientas de prueba sintéticas y benchmarks del estilo de GravityMark, que sirven para medir el aprovechamiento de la GPU y la estabilidad general.

La combinación de VRR maduro, parches orientados a NVIDIA y un stack gráfico actualizado refuerza la posición de GNOME 50 como escritorio apto para jugar en Linux sin renunciar a fluidez. Estas mejoras se traducen en menos tirones, transiciones más limpias y una mejor respuesta del sistema en títulos exigentes, incluso usando drivers propietarios.

Escritorio remoto acelerado por hardware y uso profesional

El escritorio remoto se ha convertido en una pieza central para teletrabajo, educación y administración de sistemas, y GNOME 50 dedica una parte importante de las novedades a este ámbito. La nueva versión introduce un soporte de aceleración por hardware basado en Vulkan y VA-API que permite codificar y decodificar la señal de vídeo de forma más eficiente, con impacto directo en la fluidez de las sesiones remotas y en la reducción de la latencia.

Este enfoque más moderno conlleva menor consumo energético y menor lag, algo especialmente sensible en portátiles y equipos que funcionan durante muchas horas fuera de la oficina. A ello se suman mejoras como la sincronización explícita para estabilizar la experiencia en GPUs NVIDIA, el soporte para pantallas HiDPI en sesiones remotas, la posibilidad de autenticación mediante Kerberos —muy extendida en redes corporativas y universitarias— y la gestión de sesiones sin interfaz directa a través del servicio systemd gnome-headless-session. Este conjunto de cambios hace que GNOME 50 resulte más competitivo en entornos profesionales donde la administración remota de escritorios Linux es el pan de cada día.

En empresas, centros educativos y administraciones públicas que emplean Linux para desarrollo, formación técnica o gestión interna, contar con un escritorio remoto más solvente y con soporte de hardware actual supone un avance significativo, reduciendo la necesidad de soluciones de terceros y facilitando la integración con la infraestructura existente.

Control parental más completo para equipos compartidos

Más allá del ámbito profesional, GNOME 50 incorpora mejoras pensadas para el hogar, entre ellas un sistema de control parental avanzado integrado en el propio escritorio. Este nuevo conjunto de opciones permite establecer límites de tiempo de uso de la pantalla, definir franjas horarias de descanso y bloquear el acceso cuando se alcanza el tiempo máximo configurado, algo muy útil en ordenadores compartidos por toda la familia.

En lugar de depender de herramientas ajenas poco integradas, el control parental de GNOME 50 trabaja junto con el resto de componentes del escritorio, ofreciendo un enfoque más ordenado y sencillo de administrar. Para familias que están migrando desde Windows y buscan controlar mejor el uso que hacen los menores del PC, este tipo de funciones pueden inclinar la balanza a favor de un escritorio Linux que resulte cómodo y configurable sin grandes complicaciones.

Archivos (Files) gana velocidad, estabilidad y mejor usabilidad

El gestor de ficheros de GNOME, conocido como Archivos (Files), también da un salto notable, aunque quizá menos vistoso que las novedades gráficas. En el interior de la aplicación se han introducido cambios para conseguir una carga más rápida de iconos y miniaturas, reducir el consumo de memoria y aumentar el uso de Blueprint como lenguaje de marcado para la definición de la interfaz, lo que facilita su mantenimiento y evolución futura.

Otro punto relevante es la adopción de la biblioteca Glycin para la decodificación de imágenes en un entorno aislado. Este enfoque permite que la reproducción de imágenes se ejecute en un espacio separado y de alto rendimiento, evitando que errores o bloqueos al abrir ciertos formatos acaben afectando al resto del gestor de archivos. Para quienes manejan grandes colecciones de fotos, materiales gráficos o bibliotecas multimedia, esta separación aporta una mayor sensación de solidez.

En el apartado de usabilidad, el renombrado masivo de ficheros se vuelve más intuitivo, con resaltados visuales del texto a reemplazar que ayudan a no cometer errores al tratar con grandes lotes de archivos. Se añade un nuevo cuadro de diálogo para gestionar subtítulos en la vista de cuadrícula y se han acortado las descripciones de las operaciones en la barra lateral, de modo que la interfaz resulte visualmente más limpia y fácil de leer, algo que se nota en monitores pequeños o cuando se trabaja con varias ventanas a la vez.

Aplicación de Configuración más clara y mejor adaptada

La herramienta de Configuración del sistema de GNOME 50 estrena una serie de ajustes que, aunque discretos, ayudan a que el entorno sea más sencillo de entender para quien llega desde otros sistemas. En el apartado de “Fecha y hora” se incorpora la opción de elegir cuál es el primer día de la semana, un detalle que parece menor pero que facilita adaptar el calendario a las costumbres locales, algo especialmente útil en países donde se suele empezar la semana laboral en lunes.

El panel de sonido distingue de forma clara entre dispositivos de entrada y salida, identificando mejor auriculares, altavoces, barras de sonido y micrófonos. Este cambio reduce confusiones típicas en videollamadas, retransmisiones o clases en línea, cuando es necesario cambiar deprisa de un micro integrado a uno USB o a una interfaz de audio externa. También se han actualizado los datos relacionados con el módem y la conectividad móvil, lo que ayuda a gestionar mejor conexiones de datos en portátiles con SIM, algo cada vez más habitual en entornos de trabajo flexible.

Por último, el área de gestión del color recibe varias correcciones, sobre todo en lo que respecta a la calibración de pantallas. Este tipo de ajustes interesan de manera particular a profesionales del diseño y la imagen que trabajan desde Linux y necesitan una representación del color fiable, algo que hasta hace pocos años solía ser un punto débil frente a otras plataformas.

Accesibilidad reforzada: Orca evoluciona y llega el movimiento reducido

La accesibilidad, y en concreto su integración con Wayland, era uno de los puntos donde GNOME tenía margen de mejora, y la versión 50 intenta avanzar de forma clara en este ámbito. El lector de pantallas Orca se beneficia de una renovación profunda, empezando por una ventana de preferencias con diseño más coherente con el resto del escritorio y una configuración global que evita tener que repetir ajustes aplicación por aplicación, algo que históricamente podía resultar engorroso.

Entre las novedades, Orca incorpora cambio automático de idioma según el contenido, un modo de exploración extendido a todos los elementos de los documentos, un “modo fijo” afinado que se activa automáticamente en aplicaciones basadas en Electron y mejoras de compatibilidad con dispositivos Braille. Además, se introduce la revisión del ratón en sesiones Wayland, permitiendo seguir de forma más precisa lo que ocurre en pantalla mediante el lector de pantalla.

GNOME 50 añade también una opción de movimiento reducido en la Configuración, orientada a usuarios que puedan experimentar mareos o molestias ante animaciones intensas y efectos visuales continuos. Al habilitar esta opción, el sistema reduce o elimina muchas de esas transiciones, generando una experiencia visual más tranquila. En conjunto, estas novedades hacen que el escritorio resulte más accesible para personas con discapacidad visual o sensibilidad a ciertos estímulos, ampliando el perfil de usuarios que pueden utilizar Linux a diario sin recurrir a soluciones externas.

Nuevas apps y ecosistema GNOME más completo

GNOME 50 no se limita al núcleo del escritorio, sino que también amplía su ecosistema de aplicaciones, tanto en la base como en GNOME Circle. Entre las nuevas incorporaciones destaca Gradia, una aplicación dedicada a refinar y anotar capturas de pantalla antes de compartirlas. Permite aplicar fondos degradados, añadir sombras paralelas y configurar márgenes personalizados, lo que ayuda a dar un aspecto más cuidado a las capturas, algo muy útil en documentación técnica, manuales internos o contenidos formativos.

Otra novedad reseñable es Constrict, una aplicación de compresión de vídeo enfocada a cumplir límites de tamaño concretos sin necesidad de que el usuario tenga que ajustar parámetros técnicos a mano. En lugar de jugar con tasas de bits, resolución y calidad de audio a base de prueba y error, basta con indicar el tamaño final objetivo y dejar que la aplicación calcule la configuración adecuada de resolución, fotogramas por segundo y compresión. Este enfoque resulta especialmente práctico para quienes necesitan enviar vídeos por correo, subirlos a plataformas con tope de tamaño o compartir material audiovisual en redes internas de empresa.

Además de estas nuevas aplicaciones, GNOME 50 trae mejoras a componentes ya conocidos. El visor de documentos estrena un sistema de anotaciones más completo, que facilita resaltar texto, añadir comentarios o trazar líneas con mayor precisión, algo muy útil al trabajar con PDFs en entornos académicos o de oficina. El calendario incorpora una vista de asistentes más clara, la posibilidad de exportar eventos en formato ICS y una creación de citas más ágil, pequeños cambios que mejoran el uso en el día a día sin necesidad de recurrir a aplicaciones externas.

Disponibilidad de GNOME 50 en distribuciones y cómo probarlo

Como suele ocurrir con los grandes lanzamientos, GNOME 50 no aparece al mismo tiempo en todas las distribuciones. El proyecto publica el escritorio y son los responsables de cada distro quienes deciden cuándo y cómo integrarlo. En entornos rolling release como Arch Linux u openSUSE Tumbleweed se espera que la adopción sea relativamente rápida, llegando mediante una actualización ordinaria del sistema. Fedora Workstation también suele situarse entre las primeras en adoptar la nueva versión del escritorio.

En el caso de Ubuntu, la llegada más significativa se producirá con Ubuntu 26.04 LTS, cuyo lanzamiento está previsto para finales de abril y que integrará GNOME 50 como escritorio por defecto, con los ajustes y personalizaciones habituales de Canonical. Esta versión LTS, muy utilizada por su soporte prolongado, ofrecerá un stack gráfico más moderno y un rendimiento superior en juegos y aplicaciones gráficas frente a versiones previas como Ubuntu 25.10, tal y como han mostrado ya varias pruebas con hardware NVIDIA.

Para quienes quieran probar GNOME 50 sin esperar a la versión estable de su distribución, existen varias posibilidades. Una opción es instalar una distro que ya lo incluya, usando una imagen ISO reciente de Fedora, de una versión en desarrollo de Ubuntu o de una rolling release que lo haya incorporado. Otra alternativa es montar una máquina virtual con VirtualBox o VMware e instalar en ella una distribución con GNOME 50, de manera que se testeen todas las novedades sin tocar el sistema principal.

El propio proyecto ofrece además GNOME OS, una imagen pensada para probar las últimas versiones del escritorio en un entorno controlado, aunque no se recomiende para uso diario. Por último, los usuarios avanzados pueden recurrir a repositorios de desarrollo o ramas inestables en distros como Arch Linux u openSUSE Tumbleweed, asumiendo el riesgo de posibles fallos. Para la mayoría, no obstante, la opción más sensata sigue siendo esperar a que GNOME 50 llegue como actualización estable a su distribución favorita, garantizando así mayor compatibilidad y menos quebraderos de cabeza.

Con este conjunto de cambios, GNOME 50 “Tokyo” consolida la imagen de un escritorio que apuesta fuerte por Wayland, refuerza el rendimiento gráfico, mejora de manera notable el escritorio remoto, amplía las opciones de accesibilidad y enriquece su ecosistema de aplicaciones. Todo ello se produce en un momento en el que muchas personas se plantean dar el salto a Linux, y se encuentran con un entorno que, sin grandes estridencias visuales, se muestra más maduro para uso cotidiano, juegos, teletrabajo y tareas profesionales de todo tipo.


Blender 5.1 llega mejorando notablemente el rendimiento de Cycles, Eevee y el sistema de animación.

Blender 5.1

La llegada de Blender 5.1 marca otro paso importante para uno de los programas de creación 3D de código abierto más utilizados, tanto en estudios pequeños como en producción independiente. No es una revolución completa, pero sí una actualización muy amplia que toca casi todos los apartados del software.

Esta versión se centra sobre todo en mejorar el rendimiento, reforzar la estabilidad y ampliar las posibilidades técnicas en áreas clave como el render, la animación, la edición de vídeo, la composición y la integración en pipelines profesionales. Todo ello sin abandonar la filosofía de software libre y manteniendo la descarga gratuita para Windows, macOS y Linux.

Novedades destacadas en render: Cycles y Eevee más rápidos

En el terreno del render, Blender 5.1 se centra en que las escenas se calculen más rápido y con mejor aprovechamiento del hardware. Cycles, el motor de producción, obtiene incrementos de velocidad tanto en CPU como en GPU, mientras que Eevee acelera la compilación de materiales y reduce el uso de memoria de texturas.

En Cycles, las pruebas realizadas muestran que el render por CPU en Windows es ahora entre un 5% y un 20% más rápido, según la escena y el hardware empleado. La GPU también gana terreno, con incrementos de alrededor de un 5-10% en distintas configuraciones y sistemas operativos, lo que se nota especialmente en escenas complejas o animaciones de larga duración.

El cambio más llamativo para quienes usan gráficas de AMD es que, con Blender 5.1, el trazado de rayos por hardware mediante HIP-RT pasa a estar activado por defecto. Esto permite aprovechar de manera más directa las capacidades de ray tracing de estas tarjetas en Cycles, sin tener que tocar configuraciones avanzadas.

En Eevee, el motor en tiempo real, se ha revisado el proceso de compilación de shaders. Al preprocesar las fuentes, los materiales se compilan considerablemente más rápido: en la escena de prueba Barbershop se observa una mejora de entre el 25% y el 50%, dependiendo de si se utiliza el backend OpenGL, Vulkan o Metal y de si es una compilación «en frío» (sin caché previa).

Además, Eevee reduce ahora el consumo de memoria de texturas gracias a un sistema que permite solapar framebuffers y texturas de render en distintos momentos del fotograma. Según las notas técnicas, esto se traduce en un ahorro de alrededor del 30-40% de memoria gráfica, algo que puede marcar la diferencia en proyectos pesados.

Otra mejora práctica en Eevee es la incorporación de nuevos controles de intensidad de rutas de luz, que facilitan ajustar el equilibrio entre iluminación directa e indirecta sin necesidad de retocar la configuración de muestreo, lo que agiliza el ajuste fino del look final.

Raycast: nuevo nodo para efectos no fotorrealistas y proyección

Entre las funciones nuevas, uno de los protagonistas de Blender 5.1 es el nodo Raycast, disponible en Eevee. Este nodo lanza rayos adicionales dentro de la escena y devuelve información de la primera superficie que encuentra, lo que abre la puerta a una amplia variedad de efectos de sombreado creativos.

Al conocer con precisión el punto más cercano donde impacta el rayo o la distancia recorrida, se pueden montar configuraciones para sombras toon, efectos tipo rayos X o sistemas de proyección de calcas (decals) sobre geometrías complejas. De hecho, durante el desarrollo se popularizó un montaje de proyección de decals realizado por artistas de animación 3D, que demostraba cómo este nodo permite técnicas que antes requerían soluciones mucho más rebuscadas.

El propio equipo de Blender ha puesto a disposición de la comunidad varios archivos de ejemplo descargables, donde se pueden estudiar en detalle configuraciones de Raycast para sombreado tipo cómic, efectos de rayos X o proyección de gráficos sobre superficies. Eso sí, se advierte de que este nodo puede resultar computacionalmente costoso, por lo que recomiendan hornear ciertos resultados cuando se utilice de forma intensiva.

Compositor: nuevo nodo Mask to SDF y vínculos con el editor de vídeo

El sistema de composición integrado de Blender lleva varias versiones recibiendo mejoras y Blender 5.1 continúa esa tendencia con nuevas herramientas y optimizaciones de rendimiento. Una de las incorporaciones más interesantes es el nodo Mask to SDF, que transforma cualquier máscara en un campo de distancia firmado (Signed Distance Field).

Este tipo de representación permite calcular para cada píxel la distancia al borde de la máscara, lo que hace muy sencillo construir efectos de bordes suaves, brillos, erosión o dilatación de formas y montajes basados en la distancia, como desenfoques procedurales que se expanden desde un contorno concreto.

El Compositor también incorpora compatibilidad con nodos utilitarios ya presentes en otros contextos, como Radial Tiling, Boolean, Integer, Vector e Index Switch, ampliando así las posibilidades a la hora de construir árboles de nodos complejos para postproducción.

En cuanto al rendimiento, varios de los nodos más usados han sido optimizados de manera significativa. Operaciones como Blur, Directional Blur, Vector Blur, Glare, Lens Distortion y Anti-Aliasing se ejecutan ahora entre 1,2 y 2 veces más rápido, lo que puede marcar una gran diferencia al componer secuencias largas o trabajos con muchas capas.

Una novedad especialmente relevante para quienes montan vídeo dentro de Blender es la llegada del nodo Sequencer Strip Info. Este nodo lee atributos de las tiras en el Video Sequence Editor (VSE), como tiempos de inicio y fin, lo que permite sincronizar con precisión efectos de composición con los cortes y transiciones de la línea de tiempo de vídeo.

Video Sequence Editor: audio mejorado y flujo con el Compositor

El Video Sequence Editor, el sistema interno para corte y edición de vídeo, también recibe varios ajustes que apuntan a un flujo de trabajo más flexible, sobre todo en el tratamiento del audio. A partir de esta versión, es posible modificar el tono de las pistas de sonido directamente desde el VSE.

El cambio de tono se puede controlar mediante semitonos o factores de escala, por ejemplo, indicando que una pista suene un 30% más grave. Además, se suma la posibilidad de aplicar efectos de eco a las tiras de audio, lo que amplía las opciones creativas básicas sin necesidad de pasar por un editor externo.

Otra mejora útil son las metastrips con corrección de volumen global. Cuando se agrupan varias tiras, como dos pistas de audio, ahora se puede ajustar el volumen conjunto de toda la metastrip, facilitando el control del nivel general sin tener que editar cada pista por separado.

La integración entre VSE y Compositor se refuerza también desde el propio flujo de trabajo: no solo se pueden sincronizar efectos mediante el nodo Sequencer Strip Info, sino que resulta posible crear directamente la configuración del VSE desde el Compositor, acercando ambos entornos y simplificando la organización de proyectos donde montaje y postproducción se realizan dentro de Blender.

Animación: rigs complejos mucho más ágiles

En animación, Blender 5.1 combina nuevas herramientas con una mejora muy notable en el rendimiento de evaluación de personajes. Una incorporación destacada es el modificador de suavizado gaussiano en el Editor de Curvas (Graph Editor), que permite suavizar F-curves de manera no destructiva.

Esta herramienta está pensada, entre otras cosas, para reducir el ruido en datos de captura de movimiento sin perder la información original, ya que el suavizado se aplica como un modificador y las claves de animación permanecen intactas. Se advierte, eso sí, que puede ser exigente en recursos, por lo que conviene no aplicarlo de forma indiscriminada a demasiadas curvas a la vez.

En cuanto a rendimiento, la evaluación de Actions y Shape Keys se ha optimizado de forma considerable. En pruebas con un procesador AMD Ryzen de 12 núcleos y 24 hilos, evaluando un armature con alrededor de 2.600 huesos durante 1.000 fotogramas, las tasas de fotogramas se multiplican por un factor de entre 2,25 y 2,3, dependiendo de la cantidad de hilos aprovechados.

Para las Shape Keys, que se usan para morph targets y expresiones faciales, las mejoras son aún más llamativas: en una malla de aproximadamente un millón de vértices, las tasas de fotogramas pueden ser de 2,3 a 4 veces superiores. Esto se traduce en una manipulación mucho más fluida de personajes complejos, algo especialmente apreciable en producciones de animación y videojuegos.

Geometría y volúmenes: nuevos nodos para texto y rejillas voxel

El sistema de Geometry Nodes, que permite crear herramientas y efectos procedurales, recibe varias incorporaciones orientadas tanto al texto como al trabajo con volúmenes. El nodo Strings to Curves se amplía con numerosos sockets de entrada adicionales, lo que permite animar prácticamente cualquier parámetro relacionado con el texto.

A partir de ahora es más sencillo construir montajes en los que se controlen la separación de caracteres, alineaciones, cajas de texto y otros atributos de forma procedimental. Esto facilita la creación de efectos tipográficos animados sin necesidad de recurrir a herramientas externas, algo que puede interesar especialmente a quienes producen piezas de motion graphics.

En el ámbito de los volúmenes, la comunidad ha contribuido una serie de nodos nuevos diseñados para manipular rejillas de vóxeles, muy útiles en efectos volumétricos. El nodo Clip Grid permite desactivar todos los vóxeles fuera de un cubo definido; por su parte, Cube Grid Topology genera una rejilla cúbica con todos los vóxeles activos.

Otros nodos, como Grid Mean y Grid Median, calculan la media y la mediana de los valores de todos los vóxeles de una rejilla, respectivamente, lo que ayuda a analizar o normalizar datos volumétricos. Los nodos Grid Dilate y Grid Erode permiten expandir o contraer las zonas activas en la rejilla; combinando una dilatación seguida de una erosión se pueden cerrar agujeros en el volumen con relativa facilidad.

Finalmente, el nodo Grid to Points crea un punto en cada vóxel activo de la rejilla, puntos que se pueden usar para instanciar objetos. Por ejemplo, se puede representar cada vóxel mediante un cubo, algo muy práctico para depurar y visualizar el estado interno de las rejillas volumétricas durante el desarrollo de configuraciones complejas.

Interfaz, nodos y mejoras de flujo de trabajo

La interfaz de Blender y los sistemas basados en nodos también reciben su ración de mejoras. Según los desarrolladores, en la UI se han aplicado cerca de un centenar de correcciones y pequeños ajustes, entre los que destaca la posibilidad de buscar controles por nombre dentro del panel de Preferencias, agilizando el acceso a opciones concretas.

Otra mejora de usabilidad es la opción de redimensionar las vistas en cuadrícula (quad view) arrastrando el punto central, algo que hace más cómodo adaptar el espacio de trabajo a las necesidades de cada tarea sin recurrir a menús adicionales.

En la parte de nodos, una novedad muy práctica es que ahora se pueden copiar y pegar árboles de nodos entre distintas instancias de Blender utilizando el portapapeles del sistema. Esto incluye la posibilidad de transferir configuraciones entre diferentes tipos de editores de nodos, como el Shader Editor y el Compositor, lo que facilita reutilizar configuraciones y librerías de efectos.

Además, se introduce un nuevo nodo Bone Info en Geometry Nodes, que permite acceder a la posición de los huesos desde flujos de trabajo procedurales. Aunque se trata todavía de un paso inicial, esta posibilidad abre la puerta a exploraciones en rigging procedural y sistemas de animación más avanzados basados en nodos.

Grease Pencil, escultura y pintura

El conjunto de herramientas de Grease Pencil, pensado para animación 2D dentro de un entorno 3D, también evoluciona en Blender 5.1 con cambios de flujo de trabajo relevantes. Entre ellos, destaca la opción de controlar los rellenos directamente, sin depender únicamente de los materiales asociados a los trazos.

Además, se añade la posibilidad de crear agujeros en las áreas de relleno, ya sea mediante nuevos operadores que realizan operaciones de tipo booleano sobre las formas, o aprovechando el importador de SVG. Esto amplía de forma notable la flexibilidad a la hora de diseñar personajes y fondos con áreas vacías o recortes complejos.

En las herramientas de Escultura y Pintura, la mayor parte de los cambios se centra en correcciones y estabilidad, pero se incluye un nuevo pincel Blur. Este pincel está pensado específicamente para suavizar colores sobre la superficie al trabajar en modo Sculpt, evitando tener que recurrir a los pinceles de arrastre de color (Smear) o de pintura tradicionales para lograr un efecto de difuminado.

Video, VR y Vulkan: rendimiento y experiencia inmersiva

Más allá de la edición de vídeo clásica, Blender sigue reforzando sus capacidades en realidad virtual. En la versión 5.1, el sistema de teletransporte dentro de escenas VR se ha reescrito por completo para aproximarse más a las convenciones de los juegos actuales y reducir las molestias asociadas al movimiento continuo, como los mareos.

La nueva implementación indica de manera clara el destino del teletransporte, e introduce un widget que evita saltar sin querer al interior de paredes o zonas no deseadas, mostrando un aviso en rojo cuando la posición elegida no es adecuada. Además, se mantiene y se amplía la compatibilidad con OpenXR, incluyendo soporte en macOS, lo que resulta relevante para estudios que trabajan con distintos sistemas operativos.

En el plano gráfico, Blender avanza en su transición desde OpenGL hacia Vulkan como backend principal. Hasta ahora, una de las áreas donde Vulkan iba por detrás era la previsualización de escenas en VR, donde el rendimiento resultaba inferior. Con Blender 5.1, ese último cuello de botella se ha eliminado y Vulkan se sitúa al menos al nivel de OpenGL en todos los escenarios evaluados.

Este avance, sumado a tiempos de carga más rápidos y un mejor aprovechamiento del hardware moderno, acerca el momento en que Vulkan se convierta en la opción por defecto en futuras versiones. Además, el soporte de Vulkan se refuerza con características como un nuevo «pool» de texturas específico y una mayor estabilidad general.

Integración en pipeline, formatos y requisitos del sistema

Para su integración en entornos profesionales, Blender 5.1 se alinea con los estándares del sector actualizando componentes clave. El programa adopta Python 3.13 y OCIO 2.5, lo que lo acerca a las especificaciones de la VFX Reference Platform de 2026, habitual en muchos estudios de efectos visuales y animación.

En el apartado de entrada y salida de datos, se introduce soporte de exportación AVIF y se mejoran los exportadores de USD, glTF y FBX. En el caso de FBX, las versiones generadas incluyen ahora las normales asociadas a las Shape Keys, lo que se traduce en una mejor compatibilidad con motores de juego y otros programas 3D cuando se exportan personajes y animaciones.

Blender 5.1 mantiene su distribución bajo licencia GPLv3, con acceso abierto al código fuente. El software es gratuito y se puede descargar para sistemas Windows (a partir de la versión 8.1), macOS (13.0 en adelante) y Linux con glibc 2.28 o superior, cubriendo así la mayoría de entornos habituales tanto domésticos como de estudio.

Estabilidad y calidad: más de 350 errores corregidos

Junto con las novedades visibles, una parte muy importante del trabajo en Blender 5.1 se ha dedicado a reforzar la estabilidad y la calidad general. Dentro de la iniciativa conocida como «Winter of Quality», que se ha desarrollado entre diciembre y enero, se han corregido más de 350 errores reportados por la comunidad.

El área más beneficiada ha sido el conjunto de herramientas de modelado 3D, con cerca de 60 correcciones, pero las herramientas de vídeo y la interfaz gráfica no se quedan atrás, con en torno a medio centenar de arreglos cada una. El Compositor, el editor de secuencias de vídeo y los propios núcleos de Cycles y del sistema también han recibido refactorizaciones y limpiezas de código, lo que debería traducirse en un comportamiento más predecible y robusto.

Blender 5.1 incluye asimismo actualizaciones en áreas como la creación de metadatos de escenas, la reorganización interna de algunos módulos y otros cambios que, aunque menos visibles para el usuario final, contribuyen a que el programa responda mejor en proyectos de larga duración o con archivos muy pesados.

Con este conjunto de mejoras, Blender 5.1 se consolida como una actualización amplia y muy orientada al uso diario: más estabilidad, mejor rendimiento en render y animación, nuevas opciones en nodos, vídeo y VR, y una integración más sólida en pipelines profesionales. Para usuarios  que ya trabajan con Blender en animación, VFX, videojuegos o visualización, la versión supone un salto tangible en comodidad y fiabilidad, manteniendo al mismo tiempo el modelo de software libre que caracteriza al proyecto.


KDE Plasma 6.6.3 llega con mejoras de rendimiento y estabilidad

Plasma 6.6.3

La comunidad de KDE mantiene un ritmo de desarrollo constante y, además de trabajar en las próximas funciones de Plasma 6.7, ha publicado una nueva actualización de mantenimiento para su entorno de escritorio actual. Se trata de KDE Plasma 6.6.3, una versión centrada en pulir la experiencia diaria y corregir comportamientos que afectaban al rendimiento en determinadas configuraciones.

En lugar de introducir grandes cambios visuales, esta entrega se enfoca en mejoras técnicas que influyen en la fluidez del sistema, especialmente en equipos que usan escalado fraccionado o que aprovechan las capacidades de screencasting bajo Wayland. Para usuarios de distribuciones GNU/Linux, esta actualización irá llegando progresivamente a través de los repositorios habituales.

Qué supone KDE Plasma 6.6.3 dentro de la serie 6.6

KDE Plasma 6.6.3 se presenta como la tercera actualización de mantenimiento de la rama 6.6 del entorno de escritorio. Llega aproximadamente dos semanas después de Plasma 6.6.2, siguiendo el calendario habitual de revisiones periódicas con el que KDE corrige errores detectados tras las versiones anteriores.

Como es habitual en este tipo de lanzamientos, no se trata de una edición con cambios rompedores, sino de una versión orientada a refinar la estabilidad y el comportamiento interno. El objetivo es que las distribuciones que ya ofrecen Plasma 6.6 puedan proporcionar a sus usuarios una experiencia más consistente, con menos incidencias y un uso más eficiente de los recursos.

Mejoras en KWin y screencasting con PipeWire 1.6

Uno de los puntos destacados de KDE Plasma 6.6.3 está en el gestor de ventanas KWin, que es el componente encargado de dibujar y gestionar las ventanas en el escritorio. En esta versión se ha reforzado el manejo de la función de screencasting cuando se utiliza con PipeWire 1.6 o versiones posteriores.

El screencasting, ya sea para compartir pantalla en videollamadas, grabar tutoriales o retransmitir videojuegos, depende cada vez más de PipeWire en sesiones Wayland. Con Plasma 6.6.3, KWin mejora su robustez y compatibilidad con PipeWire 1.6, reduciendo la probabilidad de fallos o comportamientos irregulares al capturar la pantalla en entornos modernos.

Para usuarios que participan con frecuencia en reuniones en línea o generan contenido audiovisual desde su escritorio GNU/Linux, estos ajustes pueden traducirse en sesiones de screencasting más estables, menos cuelgues inesperados y una integración más fiable con aplicaciones que usan este sistema de captura.

Menor uso de CPU y GPU en pantalla completa con escalado fraccionado

Otro aspecto clave de KDE Plasma 6.6.3 afecta al rendimiento en pantallas que utilizan escalado fraccionado, una función cada vez más habitual en monitores de alta resolución, como los paneles 2K o 4K. Este tipo de escalado permite ajustar la interfaz a porcentajes como 125 % o 150 %, en lugar de limitarse a valores enteros.

En esta actualización, cuando una ventana se ejecuta a pantalla completa en modo de direct scanout en pantallas con escalado fraccionado, se ha optimizado la forma en que se gestiona la imagen para reducir tanto la carga de la CPU como de la GPU. Esta mejora es especialmente interesante en portátiles y equipos con recursos más ajustados, donde cada optimización se nota en el consumo energético y en la temperatura.

En la práctica, esto puede traducirse en reproducción de vídeo más fluida, menor uso del ventilador durante sesiones de juego a pantalla completa y una sensación general de sistema más ligero cuando se trabaja con aplicaciones que aprovechan este modo de visualización. Aunque el cambio es técnico, el impacto lo perciben directamente quienes utilizan resoluciones altas combinadas con escalados no enteros.

Con esta nueva revisión, Plasma 6.6.3 se posiciona como una actualización recomendable para quienes usan este escritorio a diario: no introduce grandes sorpresas visuales, pero sí ajusta piezas importantes como KWin, PipeWire y la gestión del escalado fraccionado, con el objetivo de ofrecer un entorno más eficiente, estable y cómodo en distribuciones GNU/Linux actuales.