EQT sopesa la venta de SUSE en plena revalorización del software corporativo Linux

La gestora de capital privado EQT AB ha abierto la puerta a una posible venta de SUSE, uno de los referentes europeos del software de código abierto para empresas. La operación, aún en una fase muy temprana, podría situar la valoración de la compañía en torno a los 6.000 millones de dólares, una cifra que supondría prácticamente duplicar el valor con el que salió de bolsa hace algo más de dos años.
Este posible movimiento se produce en un momento delicado para el sector tecnológico, con correcciones en las cotizaciones de software y un mercado de fusiones y adquisiciones más frío por las dudas sobre el impacto de la inteligencia artificial en muchas soluciones tradicionales. Pese a este contexto, el perfil de SUSE como proveedor de infraestructuras críticas para grandes corporaciones la coloca en una posición particular dentro del ecosistema europeo.
Un estudio de venta que aún no está decidido
Según fuentes conocedoras del proceso citadas por Reuters, EQT habría encargado al banco de inversión Arma Partners que sondee el apetito de otros fondos de capital privado por SUSE. El mandato consistiría en explorar el interés de potenciales compradores y calibrar qué rango de valoración podría alcanzarse en una eventual transacción.
Por ahora, se trata de deliberaciones preliminares y no existe garantía de que la operación vaya a cerrarse. Tanto EQT como SUSE y el propio Arma Partners han evitado hacer declaraciones públicas y no han respondido a las peticiones de comentario, lo que refuerza la idea de que el proceso se encuentra en una fase exploratoria.
De salida de bolsa a una posible revalorización récord
La gestora sueca, que ya controlaba la mayoría del capital, decidió retirar a SUSE del mercado bursátil en 2023 recomprando las acciones que cotizaban. Entonces, la compañía fue valorada en torno a 2.720 millones de euros, aproximadamente 2.960-3.000 millones de dólares, lo que marcó el inicio de una nueva etapa como empresa no cotizada.
Ahora, las cifras que se manejan en el mercado apuntan a una horquilla de entre 4.000 y 6.000 millones de dólares en caso de materializarse la venta, según las estimaciones compartidas por las mismas fuentes. En el extremo superior del rango, el valor de SUSE quedaría prácticamente duplicado en algo más de dos años, un salto poco habitual en el entorno actual de compresión de múltiplos en tecnología.
Cifra de negocio sólida y márgenes atractivos
Detrás de esas valoraciones se encuentra el desempeño financiero de la compañía. De acuerdo con las estimaciones trasladadas a potenciales inversores, SUSE genera alrededor de 800 millones de dólares en ingresos anuales, apoyada en contratos de soporte y suscripciones con grandes clientes corporativos y entidades públicas.
Además, el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA) superaría los 250 millones de dólares, lo que sitúa el margen operativo en un nivel competitivo dentro del sector del software empresarial. Estos números son los que justificarían que los asesores de EQT presenten un rango de valoración de entre 4.000 y 6.000 millones de dólares en el contexto de una eventual puja de fondos.
SUSE, un histórico del Linux europeo para empresas
Más allá de las cifras, el atractivo de SUSE reside en su posición como uno de los pioneros mundiales en distribuciones Linux para empresas. Fundada en 1992 en Alemania por tres estudiantes y un ingeniero —Roland Dyroff, Thomas Fehr, Hubert Mantel y Burchard Steinbild—, su nombre procede del acrónimo alemán “Software und System-Entwicklung” (desarrollo de sistemas y software).
A lo largo de más de tres décadas, la compañía ha consolidado un catálogo de soluciones de Linux empresarial, contenedores y tecnologías cloud dirigidas a grandes organizaciones. Sus productos permiten desplegar y administrar aplicaciones en servidores en la nube, mainframes, centros de datos tradicionales y dispositivos en el extremo de la red, un terreno cada vez más crítico con la expansión del edge computing.
Clientes globales y peso en el tejido corporativo
Entre los usuarios de sus plataformas figuran grandes multinacionales como Walmart, Deutsche Bank e Intel, según la información disponible en la propia web de la empresa. La presencia de SUSE en infraestructuras clave de banca, comercio, industria y tecnología refuerza su carácter de proveedor estratégico dentro del ecosistema de software libre.
De hecho, la compañía asegura que más del 60% de las empresas del índice Fortune 500 confían en sus soluciones para gestionar al menos parte de sus cargas de trabajo. Esta capilaridad en grandes cuentas explica el interés que puede despertar entre fondos de capital privado, especialmente en Europa, donde los activos tecnológicos con escala global no abundan.
Un historial de cambios de manos
La trayectoria corporativa de SUSE ha estado marcada por varios cambios de propietario. Con el paso de los años, la compañía ha estado bajo el control de Novell, The Attachmate Group y Micro Focus, hasta acabar en manos de EQT, su actual dueño. Cada etapa ha supuesto ajustes en la estrategia y en el posicionamiento dentro del mercado de software empresarial.
Si finalmente se concreta la transacción que ahora se explora, estaríamos ante el quinto cambio relevante de propiedad en la historia de la empresa. Este patrón de compraventas no es extraño en el sector, pero abre interrogantes sobre la estabilidad a largo plazo de la hoja de ruta tecnológica y el nivel de independencia que mantendrían los equipos de ingeniería.
El papel de EQT y la independencia operativa
La entrada de EQT supuso un matiz diferencial respecto a etapas anteriores: se trataba del primer propietario cuyo negocio principal no era estrictamente tecnológico. Eso permitió a SUSE operar con un grado de autonomía relevante, centrándose en reforzar su oferta de infraestructura de código abierto y en ampliar su base de clientes corporativos.
Durante estos años, la compañía ha seguido impulsando proyectos clave en el universo de Linux, Kubernetes y cloud computing, con un foco especial en entornos híbridos y multicloud. Esa independencia, no obstante, podría verse condicionada por el perfil del eventual nuevo comprador y por el tipo de sinergias —financieras o industriales— que persiga.
IA, corrección bursátil y oportunidades para la infraestructura
El análisis de la posible venta de SUSE no puede separarse del contexto más amplio del sector tecnológico europeo y global. En los últimos meses, las valoraciones en bolsa de muchas compañías de software se han resentido, en parte por la percepción de que la oleada de nuevas herramientas de inteligencia artificial podría canibalizar productos o servicios existentes.
Sin embargo, algunos inversores consideran que empresas como SUSE podrían salir beneficiadas de la expansión de la IA. Su razonamiento es que el despliegue masivo de aplicaciones de inteligencia artificial incrementará la demanda de infraestructuras robustas —sistemas operativos empresariales, plataformas de contenedores, herramientas de orquestación y soluciones para cloud y edge—, justo las áreas donde la firma basada en Luxemburgo tiene una posición consolidada.
En este cruce de caminos entre corrección del mercado, auge de la inteligencia artificial y búsqueda de activos tecnológicos europeos con escala global, la posible venta de SUSE por parte de EQT se ha convertido en uno de los movimientos más observados por el capital privado. La combinación de una base de clientes de primer nivel, resultados financieros sólidos y un rol estratégico en la infraestructura de código abierto coloca a la compañía en el radar de múltiples inversores, aunque todavía falta por ver si el interés se traduce en una oferta firme y en un nuevo cambio de manos para uno de los veteranos del Linux empresarial.
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