OpenShot 3.5 da un salto en rendimiento, IA y edición de vídeo

La llegada de OpenShot 3.5 marca un punto importante en la evolución de este editor de vídeo no lineal de código abierto, que ya supera los 18 años de desarrollo. La nueva versión se presenta como una de las actualizaciones más ambiciosas del proyecto, combinando mejoras de rendimiento, cambios en la interfaz y primeras incursiones serias en funciones basadas en inteligencia artificial.
En un contexto en el que la edición de vídeo en escritorio compite con soluciones en la nube y con herramientas comerciales muy asentadas (ver comparativa de software instalado y servicios online), OpenShot busca reforzar su posición como opción gratuita y multiplataforma para creadores que trabajan en Windows, macOS y, de forma muy destacada, en Linux, sistema elegido por muchos usuarios que priorizan el software libre.
OpenShot 3.5 introduce nueva línea de tiempo y mejoras en la edición diaria
Uno de los cambios más visibles de OpenShot 3.5 es su nueva línea de tiempo por defecto, que sustituye a la anterior y ya se había podido probar en versiones de prueba. Esta nueva implementación mantiene las funciones habituales de zoom, desplazamiento, ajuste magnético y edición de clips, pero está diseñada para responder con mayor agilidad a la interacción del usuario, especialmente en proyectos con varias pistas.
Asociado a esta renovación de la línea de tiempo, la aplicación incorpora un nuevo panel de fotogramas clave que pretende hacer más clara la gestión de animaciones, efectos y transiciones a lo largo de la edición. El objetivo es reducir la sensación de “atasco” que muchos usuarios habían experimentado al trabajar con múltiples parámetros animados en proyectos algo complejos.
Rendimiento: hasta un 35% más rápido en OpenShot 3.5
Uno de los puntos donde más insiste el equipo de desarrollo es en la mejora del rendimiento global. Según los responsables del proyecto, OpenShot 3.5 puede llegar a ser alrededor de un 35% más rápido en comparación con versiones anteriores, con especial incidencia en el procesado de efectos y de fotogramas.
Estos avances se suman a incrementos de velocidad ya anunciados en versiones previas, que también prometían ediciones más fluidas. Aunque las cifras oficiales llaman la atención, los propios desarrolladores y analistas recomiendan mantener cierta cautela con las expectativas, ya que OpenShot arrastra desde hace años una reputación de ser un editor algo inestable y pesado en determinadas configuraciones, especialmente en hardware más modesto.
GPU, efectos con máscaras y nuevo Chroma key
OpenShot 3.5 sigue avanzando en el uso de la aceleración por GPU, un aspecto en el que el proyecto ha venido trabajando en los últimos lanzamientos. Parte de las funciones ligadas a efectos y títulos animados se benefician ahora de un aprovechamiento más eficiente de la tarjeta gráfica, lo que debería notarse en una previsualización más fluida y en tiempos de generación más cortos.
Otro cambio relevante es que todos los efectos de vídeo pasan a soportar enmascarado, lo que permite aplicar ajustes solo a zonas concretas de la imagen. Para ello se han introducido nuevos controles de máscara que amplían la capacidad creativa del editor, algo especialmente útil en trabajos que requieren resaltar o proteger áreas específicas del fotograma.
Además, la versión 3.5 estrena un nuevo efecto de Chroma key como valor predeterminado. Este sistema de clave de color mejorado busca ofrecer contornos más suaves, una mejor fidelidad en la integración de fondos y, según el equipo, mayor rapidez a la hora de procesar el recorte del fondo, una función clave para quienes trabajan con fondos verdes o azules en contenido para redes sociales o divulgación.
Audio más ágil y exportaciones más eficientes
En el apartado de sonido, OpenShot 3.5 introduce mejoras en el manejo de archivos de audio, que ahora deberían cargarse y gestionarse con mayor rapidez. Esto puede ser especialmente útil en proyectos con varias pistas de música, locuciones y efectos sonoros, donde el retraso en la previsualización resultaba especialmente molesto.
También se han incorporado nuevas transiciones de audio pensadas para simplificar tareas habituales como los fundidos cruzados entre pistas. De este modo se reduce la necesidad de solapar manualmente clips y ajustar keyframes de volumen de forma detallada, lo que agiliza el trabajo en montajes complejos, podcasts en vídeo o reportajes.
En relación con la exportación, la nueva versión promete archivos de salida más pequeños manteniendo una calidad elevada. Esta optimización de los perfiles de exportación resulta relevante para creadores que publican en plataformas como YouTube, Vimeo o redes sociales, donde el tamaño de los archivos puede condicionar los tiempos de subida y el almacenamiento, especialmente en entornos profesionales o educativos con conexiones limitadas.
Integración experimental con ComfyUI e IA
Una de las novedades más llamativas de OpenShot 3.5 es la integración experimental con ComfyUI, una herramienta de código abierto basada en nodos que se utiliza ampliamente para la generación de imágenes mediante inteligencia artificial y para ciertos flujos de trabajo de vídeo. Esta conexión abre la puerta a procesos avanzados como separación del sujeto, escalado inteligente, transferencia de estilo o seguimiento de objetos con modelos tipo SAM2.
Estas capacidades, al menos de momento, se encuentran en un estado claramente experimental, por lo que no se plantean todavía como una solución estable para producciones críticas. Aun así, marcan una dirección clara: el proyecto quiere que OpenShot pueda integrarse en cadenas de trabajo con IA, algo que empieza a ser habitual en entornos de posproducción y creación de contenidos.
Ahora bien, el precio a pagar por estas funciones es un listado de requisitos de hardware muy elevado. Para aprovechar ComfyUI dentro de OpenShot se recomienda como mínimo una GPU NVIDIA de gama alta con 12 GB de memoria de vídeo (por ejemplo, una serie 50XX equivalente), un procesador de nivel Ryzen 9 5900 o similar, 64 GB de RAM y unos 200 GB de espacio libre en disco. El propio equipo advierte que, por debajo de estas especificaciones, las tareas de IA pueden atascarse, fallar o generar resultados poco estables, y que con tarjetas de 8 GB de VRAM o menos es probable quedarse sin memoria al ejecutar determinados modelos.
Correcciones de errores y estabilidad
Además de las nuevas funciones visibles, OpenShot 3.5 incluye una gran cantidad de correcciones de errores y ajustes internos que afectan a las versiones para todos los sistemas operativos soportados. Este tipo de trabajo de mantenimiento no suele acaparar titulares, pero es clave para quienes utilizan el editor en su día a día.
El equipo afirma haber mejorado la estabilidad general, un punto especialmente sensible para quienes han sufrido cierres inesperados o comportamientos poco predecibles en el pasado. También se han afinado detalles en la gestión de audio, la reproducción en la línea de tiempo y la interacción con distintos formatos de archivo, con la intención de hacer el entorno de trabajo más fiable incluso en proyectos de mayor duración.
Disponibilidad en Windows, macOS y Linux
OpenShot se mantiene como software libre y gratuito, distribuido bajo licencia de código abierto y disponible de forma oficial para Windows, macOS y Linux. La versión 3.5 puede descargarse directamente desde la página del proyecto, donde se ofrecen instaladores específicos para cada sistema y, en el caso de Linux, un paquete en formato AppImage que permite ejecutar el programa sin instalación tradicional.
En cuanto a la tecnología interna, el editor continúa utilizando Qt 5 como base de su interfaz, aunque los desarrolladores ya han adelantado que están trabajando en la migración a Qt 6 y a sus bindings asociados (Qt6 / PyQt6 / PySide 6). El motor de edición se apoya en la biblioteca C++ libopenshot y en el framework multimedia MLT, compartido con otros editores de vídeo de código abierto populares en el ecosistema Linux como Kdenlive o Shotcut.
Instalación de OpenShot 3.5 en Ubuntu y derivadas
Para quienes utilizan Ubuntu o distribuciones derivadas como Linux Mint o Pop!_OS, hay varias formas de instalar OpenShot 3.5. La vía más directa es descargar el AppImage o el instalador desde la web oficial, aunque muchos usuarios siguen prefiriendo la comodidad de los repositorios.
El proyecto mantiene un PPA oficial que permite integrar el editor en el sistema de paquetes de Ubuntu. No obstante, los responsables advierten de que las nuevas versiones pueden tardar desde varios días hasta un par de semanas en aparecer en ese repositorio, por lo que quienes necesiten probar inmediatamente las últimas funciones tal vez prefieran recurrir a la descarga directa.
Una vez instalado, ya sea mediante el PPA, AppImage o paquete descargado, el programa se puede lanzar desde el menú de aplicaciones del entorno de escritorio. Desde ahí es posible comprobar de primera mano la nueva línea de tiempo, los efectos con máscara, las mejoras en el audio y, en equipos muy potentes, las primeras pruebas con los flujos de trabajo basados en ComfyUI.
Con esta actualización, OpenShot 3.5 intenta consolidarse como un editor de vídeo de código abierto más sólido y actual, combinando una línea de tiempo renovada, una mejora considerable del rendimiento, nuevas opciones de efectos y audio, exportaciones optimizadas y una integración aún incipiente con herramientas de inteligencia artificial, manteniendo al mismo tiempo su enfoque multiplataforma y gratuito que resulta especialmente atractivo para usuarios y centros formativos.
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